

Aunque a primera vista puede parecer extraño, envolver el picaporte de la puerta con papel aluminio se volvió un recurso doméstico cada vez más popular. Es económico, fácil de aplicar y ofrece soluciones rápidas para varios problemas cotidianos dentro del hogar.
El motivo principal está en la versatilidad del aluminio: se consigue en cualquier supermercado, cuesta poco y puede usarse como una barrera protectora en segundos.
Para qué sirve poner papel aluminio en el picaporte
Este simple truco tiene varios usos prácticos que explican por qué muchas personas lo adoptaron:
Protege durante tareas de pintura
Al momento de pintar una puerta o una habitación, cubrir el picaporte con aluminio evita que se manche con pintura, barniz o laca. Estas salpicaduras suelen ser difíciles de quitar después, por lo que prevenirlas ahorra tiempo y esfuerzo.
Ayuda a mantenerlo limpio
El papel aluminio funciona como un escudo: la grasa de las manos y la suciedad no quedan adheridas directamente al metal. Esto resulta especialmente útil en puertas de uso frecuente, como las del baño, la cocina o la entrada principal.
Evita golpes y rayones
Durante mudanzas, arreglos o cuando se trasladan muebles grandes, el picaporte suele ser una de las primeras superficies en dañarse. El aluminio amortigua pequeños impactos y previene marcas, algo que puede evitar reparaciones innecesarias.

Cómo envolver correctamente el picaporte
Aplicar este truco lleva menos de un minuto:
- Cortá un trozo de papel aluminio del tamaño necesario.
- Envolvé el picaporte adaptando bien el material a su forma.
- Presioná suavemente para que quede firme y no se mueva con el uso.
Lo que conviene tener en cuenta
Si bien es muy útil, este método tiene algunas limitaciones importantes:
- Es una solución temporal, no permanente.
- No reemplaza la limpieza: el picaporte igual debe higienizarse con regularidad.
- No sirve como medida de seguridad contra robos; su función es únicamente práctica.
En resumen, el papel aluminio puede convertirse en un aliado inesperado para proteger picaportes, facilitar la limpieza y evitar daños durante tareas domésticas. Un gesto simple que puede marcar la diferencia en el cuidado del hogar.












