La Ciudad de Buenos Aires avanzará con una intervención de gran escala sobre uno de sus principales accesos desde el Conurbano Bonaerense. Se trata de la construcción de un nuevo Metrobús de 5 kilómetros sobre la Autopista Dellepiane, una obra que forma parte del Masterplan Dellepiane y que apunta a reducir la congestión vehicular en los horarios de mayor circulación.
El proyecto combina mejoras en la movilidad, obras hidráulicas y una transformación ambiental del entorno, con el objetivo de reorganizar un corredor por el que circulan a diario más de 200 mil personas.
Un corredor clave para el ingreso a la Ciudad
El nuevo Metrobús se integrará al sistema ya existente en la Autopista 25 de Mayo y buscará ordenar el tránsito de quienes ingresan a la ciudad para trabajar o estudiar. En horas pico, este tramo suele concentrar largas demoras producto del alto flujo vehicular proveniente del Gran Buenos Aires.
Dentro del plan también se prevé la readecuación de carriles, la continuidad de las colectoras, la renovación de accesos y salidas y una reorganización general de la traza vial para mejorar la circulación.
El Masterplan Dellepiane incluye además una obra hidráulica estructural, que contempla el entubamiento de los ramales secundarios Dellepiane Norte y Zelarrayán, los cuales desembocan en el arroyo Cildañez. Esta intervención tiene como objetivo reducir el riesgo de anegamientos y mejorar la protección de los barrios cercanos ante lluvias intensas y tormentas fuertes.
Un parque lineal de escala metropolitana
Uno de los ejes centrales del proyecto es la creación de un parque lineal de más de 4 kilómetros, que se desarrollará a lo largo de la traza de la autopista. Según la información oficial, el nuevo espacio verde abarcará 260.000 metros cuadrados, una superficie equivalente a casi dos parques Lezama.
El parque contará con postas deportivas, sectores de juegos infantiles, áreas de descanso y espacios culturales, y funcionará como un biocorredor urbano que conectará distintos puntos ambientales del sur de la Ciudad, como el Biocorredor del arroyo Cildañez, el Lago Soldati, el Parque Indoamericano y la Reserva Ecológica Lago Lugano.
Desde el Gobierno porteño señalaron que esta infraestructura verde permitirá reducir el impacto sonoro de la autopista, mitigar el efecto de “isla de calor” y capturar alrededor de 216 toneladas de dióxido de carbono por año, en el marco de una estrategia de adaptación al cambio climático.
Trambús: la otra novedad en transporte
En paralelo a estas obras, la Ciudad sumará un nuevo sistema de transporte público eléctrico, conocido como Trambús, que buscará mejorar los desplazamientos dentro del territorio porteño y acortar los tiempos de viaje.
Las unidades funcionarán con semáforos sincronizados por telemetría, lo que permitirá extender la luz verde cuando el vehículo se aproxima a una intersección, otorgándole prioridad de paso. Las paradas estarán ubicadas cada 500 metros.
Según las estimaciones oficiales, recorridos que hoy pueden demorar más de una hora y media se reducirán a menos de una hora, con una frecuencia de cuatro minutos en los horarios de mayor demanda. El boleto mínimo será de $ 568,82 y el máximo de $ 731,34, con validadores habilitados para el sistema multipago y tarjeta SUBE.