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Con la llegada de la primavera, algunas plantas comienzan a adquirir protagonismo, ya sea por la belleza de sus flores o por la facilidad con la que se adaptan a distintos espacios. Si bien durante esta época del año el jazmín se posiciona como una de las más populares, existe una alternativa para el jardín o el balcón del departamento que comienza a adquirir protagonismo.

Entre ellas, aparece la “corona de novia” (Spiraea cantoniensis), un arbusto que se destaca por sus ramas arqueadas que llegan a cubrirse de pequeñas flores blancas y maravillan a todos por el efecto cascada que generan.

Pese a tener un aspecto delicado, esta planta se caracteriza por su resistencia y sus cuidados relativamente sencillos.

Corona de novia: la planta de flores blancas que transforma el balcón en primavera

La corona de novia es un arbusto denominado caducifolio, que puede alcanzar entre 1,5 y 2 metros de altura cuando crece en condiciones favorables.

La corona de novia es un arbusto denominado caducifolio, que puede alcanzar entre 1,5 y 2 metros de altura cuando crece en condiciones favorables. (Foto: Shutterstock)Fuente: ShutterstockShutterstock

Su principal atractivo son las ramas largas y arqueadas, que al inclinarse hacia afuera generan un efecto cascada al florecer. Las flores son pequeñas, pero aparecen agrupadas en tal cantidad que pueden cubrir buena parte de las ramas.

El momento de floración suele darse hacia fines del invierno o durante la primavera, según el clima y las condiciones de cultivo, y puede extenderse durante varias semanas.

Si bien es una planta ideal para tener en el jardín, una de las ventajas con las que cuenta tiene que ver con la posibilidad de cultivarla en el balcón. Para ello, es necesario contar con una maceta grande y ubicarla en un lugar donde las ramas tengan espacio para crecer y caer sin obstáculos.

Cómo reproducir la corona de novia y conseguir nuevas plantas en casa

El beneficio de elegir la corona de novia para adornar el jardín o el balcón es que puede utilizarse para obtener nuevos ejemplares, si se trata de una planta adulta.

Para intentarlo, se debe seleccionar una rama sana y preparar un segmento que pueda colocarse en un sustrato liviano y con buen drenaje.

Durante el proceso de enraizamiento, es decir, el momento en que comienza a desarrollar sus raíces, es importante mantener la humedad sin empapar la tierra.

La aparición de raíces puede demorar y depende de factores como la temperatura, la época del año y el estado del esqueje, por lo que conviene observar su evolución antes de trasplantarlo.