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En Argentina, la normativa que obligaba a utilizar el apellido paterno en primer lugar fue modificada. Con la implementación del Código Civil y Comercial de la Nación (Ley 26.994), se otorga a los padres la capacidad de decidir el orden de los apellidos de sus descendientes.

Esta modificación implica que el apellido materno puede ser utilizado en primer lugar, algo que anteriormente no era una práctica común.

¿Cuándo se coloca primero el apellido materno?

El artículo 64 del Código Civil y Comercial vigente establece que el orden de los apellidos se determina mediante acuerdo entre los padres. Si ambos progenitores consienten, el apellido materno podrá figurar en primer lugar sin ninguna restricción.

Ley de Registro Civil: la Justicia definirá por sorteo el apellido de los hijos en estos casos.

Además, es posible emplear el apellido del otro progenitor para conformar una combinación compuesta.

Sin embargo, hay un detalle que deben tener en cuenta: todos los hijos del mismo matrimonio deberán llevar la misma secuencia de apellidos que se seleccionó para el primero.

En situaciones en las que solo exista un vínculo filial, el hijo adoptará el apellido del progenitor correspondiente.

¿Cómo decide el Registro Civil sobre el apellido del menor?

Cuando no existe consenso sobre el orden, la ley prevé un mecanismo específico. En estos casos, la decisión recae en el encargado del Registro Civil, que debe resolver atendiendo al interés superior del menor.

Además, una vez fijado el orden para el primer hijo, ese mismo criterio debe aplicarse, con carácter general, a los hijos posteriores del mismo vínculo, lo que refuerza la coherencia familiar y administrativa.

Este punto resulta clave porque elimina cualquier automatismo. El criterio tradicional deja de aplicarse y la falta de acuerdo no devuelve el sistema a reglas antiguas. La prioridad es siempre el bienestar del menor, no el peso de una costumbre histórica.

Madres solteras y filiación: el nombre familiar en el registro

En los casos de madres solteras o familias monoparentales, la situación es aún más evidente. Si únicamente hay una filiación determinada en el momento de la inscripción, el hijo llevará exclusivamente el nombre familiar de la madre, sin requerir acogerse a ningún régimen excepcional.

La normativa representa un progreso cultural y legal. Anteriormente, el apellido paterno gozaba de prioridad automática. Ahora, las familias cuentan con la facultad de decidir cómo desean que se identifiquen sus hijos, lo que refuerza los derechos y la equidad.

No se trata de un permiso especial ni de una concesión puntual. Es la aplicación directa de la normativa de filiación, que vincula la identidad registral a los progenitores legalmente reconocidos. Si solo hay uno, no surge conflicto ni orden que resolver.

¿Cómo realizar el trámite?

El procedimiento debe llevarse a cabo en el Registro Civil durante la inscripción del recién nacido. Es fundamental que los progenitores comuniquen el orden que han seleccionado para prevenir posibles inconvenientes. En caso de no alcanzar un consenso, se procederá al sorteo establecido por la legislación.

La cuestión del nombre es de suma relevancia, ya que implica un aspecto esencial en la identificación del menor. Por consiguiente, se recomienda que los padres aborden este tema con antelación y de manera respetuosa.

Nuevo enfoque legal en la inscripción de apellidos en Argentina

La nueva normativa también contempla la posibilidad de que, ante situaciones de desacuerdo entre los padres, el encargado del Registro Civil tome una decisión que priorice el interés del menor.

Este enfoque busca asegurar que ningún niño resulte afectado por disputas entre progenitores, lo que representa un cambio significativo en la práctica de la inscripción de apellidos.

Por otra parte, la nueva disposición resalta la importancia de la equidad en la identificación de los hijos, permitiendo a las familias reflejar su diversidad y cultura.

Este avance legal fomenta un ambiente más inclusivo y representativo en la sociedad argentina, donde cada familia puede elegir cómo desean ser identificados sin ataduras a normas tradicionales.