En esta noticia

En una época en la que prevalecen las soluciones caseras por su bajo costo y su menor impacto ambiental, se ha viralizado una combinación sencilla: mezclar café usado con bicarbonato de sodio.

Contrario a ser un simple truco sin fundamento, esta mezcla presenta usos diversos en el hogar y cada vez más personas la están incorporando a su rutina diaria.

¿Qué utilidad tiene combinar café ya utilizado con bicarbonato de sodio?

Los residuos de café molido que quedan tras su preparación, a menudo son desechados, sin embargo, poseen propiedades valiosas.

Al mezclarlo con bicarbonato de sodio, se potencia su facultad de limpieza, desodorización y exfoliación.

Tirar agua con vinagre y bicarbonato en la bacha de la cocina: porqué hay que hacerlo todas las noches y para qué sirve (foto: archivo).

Entre los usos más relevantes que se destacan:

  • Eliminador de olores: el bicarbonato neutraliza olores, mientras que el café proporciona un aroma agradable. Esta combinación resulta idónea para colocar en la heladera, el tacho de basura o incluso en calzado.
  • Limpiador natural: gracias a su textura, el café actúa como un abrasivo suave y, junto al bicarbonato, colabora en la eliminación de suciedad en superficies como ollas, sartenes o piletas.
  • Exfoliante corporal: en el ámbito del cuidado personal, esta mezcla puede ser utilizada como exfoliante casero para la piel, ayudando en la eliminación de células muertas.
  • Repelente de insectos: algunas personas lo utilizan en exteriores para disuadir hormigas u otros insectos, aunque su eficacia puede ser variable.

¿Cuáles son los beneficios de reutilizar residuos en limpieza del hogar?

El atractivo de esta mezcla radica en su doble beneficio: permite la reutilización de un residuo cotidiano y, simultáneamente, previene el uso de productos químicos más agresivos.

Adicionalmente, esta mezcla se presenta como una alternativa accesible y de fácil preparación, lo que la convierte en una opción versátil y atractiva para aquellos que persiguen soluciones prácticas en el hogar.

Mezcla café usado seco con bicarbonato para una pasta; aplica en seco o con unas gotas de agua.

La elaboración de la mezcla resulta sencilla: se combinan café usado (ya deshidratado) con una o dos cucharadas de bicarbonato de sodio, procurando obtener una consistencia uniforme.

Según la aplicación deseada, se puede utilizar de forma seca o incorporar unas gotas de agua para obtener una pasta.

¿Qué factores deben considerarse?

Si bien es un método seguro en la mayoría de las situaciones, se sugiere realizar una prueba preliminar en una superficie reducida para prevenir manchas o daños, en particular en materiales frágiles.

En definitiva, mezclar café usado con bicarbonato representa una opción económica, sustentable y práctica que evidencia cómo pequeños hábitos pueden producir cambios significativos en la vida cotidiana.

Cada día más personas descubren el poder del café y bicarbonato.

Científicos destacan que el café usado tiene antioxidantes que benefician la piel y el ambiente. Reutilizarlo con bicarbonato también contribuye a reducir la cantidad de residuos.

En otras culturas, esta combinación se utiliza para productos de belleza. La tendencia genera interés por alternativas saludables y ecológicas en la limpieza y el cuidado personal.