La batalla legal entre la industria del entretenimiento y la inteligencia artificial sumó un nuevo capítulo por derechos de autor. Los herederos y administradores de la música de Elvis Presley demandaron formalmente a Anthropic ante un tribunal federal de California por el uso no autorizado de sus obras musicales.
La demanda acusa a la firma tecnológica de haber entrenado a su asistente virtual Claude con 274 canciones del legendario artista sin ningún tipo de licencia previa. Entre los temas identificados en la presentación judicial se encuentran grandes clásicos de la música como Can’t Help Falling in Love, Don’t Be Cruel y All Shook Up.
Una demanda millonaria contra Claude por usar los derechos de música
El reclamo exige un piso de 41,1 millones de dólares, calculados sobre la sanción máxima de 150.000 dólares por cada uso de la obra en infracción. A ese monto se suman otros 7,5 millones de dólares por eludir barreras técnicas de protección y remover información original sobre los autores durante el proceso de entrenamiento.
La causa, impulsada por ABG EPE IP LLC junto a diversas editoriales musicales, introduce además una prueba inusual presentada ante la justicia norteamericana. Se trata de un fragmento donde el propio chatbot reconoce de manera explícita que sus recreaciones de las canciones guardan una similitud estructural casi idéntica con los temas originales de Elvis.
Las posición de Claude y una querella con experiencia en el tema
El caso está liderado por el abogado Richard Busch, conocido en la industria por representar con éxito a la familia de Marvin Gaye en el recordado juicio contra Robin Thicke por otro caso de autoría. La querella no solo busca la reparación monetaria, sino también la destrucción inmediata de todas las copias y datos no autorizados que conserve la tecnológica.
Especialistas en derecho de autor señalan que las chances de victoria de la familia Presley dependen de cómo el juez evalúe el concepto de “uso justo”. Los demandantes sostienen que Anthropic construyó un modelo de negocio lucrativo sobre una infracción masiva y deliberada a una escala comercial nunca antes vista.
Por su parte, los abogados de la tecnológica intentarán argumentar que el entrenamiento de algoritmos constituye un uso transformador protegido por la legislación vigente de propiedad intelectual. Sin embargo, analistas del sector advierten que la admisión del chatbot sobre las coincidencias estructurales representa una debilidad crítica que podría volcar el fallo a favor de los músicos.