Uno de los problemas más frecuentes a los que se exponen las personas que incorporan huevos a su alimentación diaria está vinculado al riesgo de contaminación con salmonella.
Una alerta reciente emitida por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) volvió a poner el foco en cómo detectar si un huevo está en mal estado sin la necesidad de romperlo.
El truco de la prueba de flotación para saber si el huevo está malo
El método más recomendado consiste en realizar la llamada prueba de flotación, la cual requiere de un recipiente con agua fría. Los resultados se interpretan de la siguiente manera:
- Si el huevo se hunde y queda acostado en el fondo: está fresco.
- Si se hunde, pero queda de pie o inclinado: perdió frescura, aunque todavía puede consumirse.
- Si flota: está en mal estado y debe desecharse.
Esta prueba permite detectar huevos envejecidos porque, con el paso del tiempo, aumenta la cantidad de aire en su interior, lo que conduce a que floten.
Qué señales indican que un huevo podría estar en mal estado o contaminado por salmonella
Un detalle clave para que los consumidores tengan en cuenta es que los huevos pueden contaminarse de la bacteria de salmonella de dos formas distintas.
Una de ellas es por contaminación externa en la cáscara a través de las heces y el ambiente. La otra, es desde el interior de la gallina, mientras se está formando y antes de que se haga la cáscara.
Cabe destacar que la prueba de flotación es útil para evaluar la frescura, pero no reemplaza otras revisiones importantes. Antes de consumir un huevo, conviene verificar:
- Que la cáscara no tenga grietas o roturas.
- Que no presente una textura pegajosa o viscosa.
- Que no desprenda un olor fuerte o desagradable al abrirlo.
- Que la clara no tenga tonos verdes, rosados o demasiado turbios.
- Que la yema no sea excesivamente líquida ni presente manchas oscuras.
Si aparece cualquiera de estas señales, lo más recomendable es no consumirlos.
Cómo conservar los huevos para evitar que se pongan feos
Una correcta conservación ayuda a disminuir el crecimiento de bacterias y prolonga la vida útil de los huevos. Estas son las principales recomendaciones de los especialistas:
- Guardarlos siempre en el refrigerador.
- Mantenerlos en su envase o cartón original.
- Evitar colocarlos en la puerta de la heladera.
- No lavarlos antes de almacenarlos.
- Revisar la fecha de caducidad o consumo preferentemente.
- Desechar los huevos con cáscara rota o agrietada.
- Mantenerlos alejados de carnes crudas para evitar la contaminación cruzada.
- Cocinarlos completamente antes de consumirlos.
Qué dijo la FDA respecto al nuevo brote de salmonella
La FDA informó sobre un nuevo brote de salmonella asociado a huevos distribuidos por Midwest Poultry Services, lo que provocó cerca de un centenar de casos en 17 estados del país.
Como medida preventiva, las autoridades retiraron del mercado los productos comercializados bajo distintas marcas y recomendaron a quienes lo hubieran comprado que no los consuman y los devuelvan al comercio correspondiente.