

Un grupo de científicos italianos halló lo que sería la segunda finge oculta de los antiguos egipcios, tallada hace más de 3.000 años.
El lugar donde estaría el segundo guardián enterrado sería bajo un montículo de arena endurecida en la meseta de la ciudad de Guiza.
Se trata de estructuras subterráneas que fueron localizadas en el 2025 gracias a una tecnología radar satelital capaz de detectar sutiles vibraciones bajo el suelo. En este lugar estaría la figura gemela de la Gran Esfinge.
Qué dijeron los investigadores sobre esta segunda esfinge
El investigator y doctor en Ingeniería de Telecomunicaciones, Filippo Biondi, reveló el descubrimiento este jueves en un podcast llamado Limitless.
“Encontramos una correlación geométrica precisa, el 100 por ciento de la correlación, en esta simetría”, introdujo y luego añadió: “Estamos muy seguros de anunciar esto... Tenemos una confianza de alrededor del 80 por ciento”.
Los escaneos realizados con el radar satelital que detecta vibraciones en el suelo muestran pozos y pasadizos verticales que, sorpresivamente, son similares a la ya encontrada Gran Esfinge.
Además, se hallaron paredes sólidas de pozos subterráneos en el lugar. “Bajo la meseta de Guiza, hay algo muy enorme que estamos midiendo. Hay una megastructura subterránea”, remarcó Biondi.

La Estela de los Sueños, clave en este descubrimiento
Biondi y el grupo de investigadores cambió el eje de pensamiento en cuanto a La Estela de los Sueños, la cual fue erigida entre las patas delanteras de la Gran Esfinge de Guiza por el faraón Tutmosis IV en el año 1401 a.C.
Se cree que esa antigua inscripción pretendía reforzar el derecho divino del gobernante al trono, sin embargo, los investigadores italianos piensan que hay algo más: no solo son tallas que muestran dos figuras de esfinge en un sentido simbólico, sino que son una pista sobre la disposición de los monumentos.

Si bien hace una década se intenta demostrar que existe una esfinge más, se descartó la teoría por la cantidad de excavaciones realizadas por distintos arqueólogos y sin resultados.
Lo que cambió ahora es que los investigadores trazaron una línea desde el centro de la Pirámide de Khafre hasta la Esfinge existente, lo cual creó un camino geométrico preciso a través de la meseta y lo que formó una línea de referencia en espejo para identificar la segunda ubicación.
Esta alineación apunta a un montículo de arena endurecida, donde se realizaron los escaneos con radar. “La primera Esfinge se sitúa ligeramente por debajo de la superficie circundante, en una depresión poco profunda, por lo que es posible que la segunda Esfinge esté oculta bajo este montículo más alto”, manifestó el investigador.

En resumen, hay dos pistas fuertes para que Biondi y su grupo se atrevieran a revelar esta información. En este momento los trabajos apuntan a comparar las elevaciones para determinar si sus alturas coinciden y analizando datos en profundidad.
Luego llegarán los trabajos in situ junto a arqueólogos una vez que se conceda el permiso para trabajar en esa área. Es decir, falta excavar en el área y dar con la figura gemela, o no.
No obstante, la noticia impactó en el mundo de la arqueología y se esperan con ansias los avances de esta investigación que puede dar grandes frutos para conocer más la historia del antiguo Egipto.













