Un grupo de investigadores del CONICET y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) encontró en la costa de Comodoro Rivadavia y del Golfo San Jorge, en Chubut, a un grupo de ballenas que no se veían en la zona hace más de 100 años.
Este hallazgo histórico para la conservación en Argentina se dio por un trabajo conjunto entre el equipo encabezado por el Dr. Mariano Coscarella y la Fundación Rewilding Argentina que documentaron estos avistamientos de este famoso animal conocido como “el galgo de los mares”.
¿Cuál fue la ballena que se volvió a ver en Argentina tras 100 años?
La Ballena Sei (Balaenoptera borealis) no se registraba en la zona desde 1929 y en esta ocasión, se había producido un avistamiento masivo de más de 3000 ejemplares de esta especie. Estos cetáceos volvieron a la región chubutense para alimentarse entre la primavera y el otoño.
El particular fenómeno destaca por un comportamiento especial. A diferencia de otras partes del mundo donde viven en aguas profundas, en Chubut, estas ballenas se acercan tanto a la costa que pueden verse grupos de hasta 70 ejemplares desde los acantilados de Punta Marqués.
¿Cómo fue el descubrimiento de estas ballenas?
La investigación del CONICET con la universidad patagónica y la fundación Rewilding combinó la observación directa desde los acantilados con tecnología de drones de alta resolución. Este trabajo permitió contar a los ejemplares sin molestarlos y obtener imágenes detalladas de su comportamiento de alimentación en la superficie del mar.
También se utilizaron dispositivos de rastreo satelital colocados en algunos ejemplares para mapear cómo es el recorrido en su migración. Por otro lado, los científicos realizaron “foto-identificación” de las aletas dorsales para crear un catálogo de los individuos que visitan el golfo.
Al grupo de científicos se sumaron observadores locales y guardaparques de la Reserva Natural Punta Marqués. El equipo conjunto logró confirmar que la especie regresó de forma estable a la región.
¿Cuál es la importancia de este avance ecológico?
Este hallazgo es fundamental para la ciencia, porque demuestra la recuperación biológica de una especie que estuvo al borde de la extinción. Además, los científicos confirmaron que el Mar Argentino se mantiene como un ecosistema saludable capaz de sustentar a miles de estos grandes mamíferos.
A nivel económico y social, este avance permite que Comodoro Rivadavia se posicione como un nuevo polo turístico. La presencia de estas ballenas permitirá excursiones como el avistaje sustentable, que podría generar empleo local y conciencia sobre la protección de la fauna marina.
Un gigante del Mar Argentino
La Ballena Sei es considerada el “galgo de los mares” debido a su increíble velocidad, ya que puede nadar a 50 km/h. En este sentido, es el tercer cetáceo más grande del planeta, ya que puede alcanzar los 18 metros de largo y un peso de hasta 30 toneladas (30.000 kilos).
Este animal tiene el récord de ser el cetáceo más veloz del mundo.
A diferencia de otras ballenas, este mamífero prefiere alimentarse de pequeños crustáceos llamados copépodos y krill en aguas abiertas. Su cuerpo es estilizado y de color gris oscuro, con una aleta dorsal muy alta y encorvada que la hace fácil de distinguir.