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El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires intensificó los operativos de control en barrios populares para frenar nuevas construcciones y recuperar espacios ocupados de manera irregular.

La estrategia ya se aplica en la Villa 31 y La Carbonilla, donde se realizan inspecciones, clausuras, desalojos y controles sobre el ingreso de materiales.

Restringen el ingreso de materiales y avanzan con fuertes controles para frenar nuevas construcciones

En La Carbonilla, ubicada en La Paternal, el Gobierno de la Ciudad restringió el ingreso, traslado y acopio de materiales de construcción para evitar nuevas edificaciones, ampliaciones o modificaciones que no estén autorizadas.

La medida busca frenar el crecimiento vertical del asentamiento, que en los últimos años pasó de construcciones precarias a edificaciones de varios metros de altura. Un relevamiento oficial detectó estructuras que alcanzan entre 12 y 20 metros, una situación que genera preocupación por las condiciones de seguridad y hacinamiento.

Los controles se realizarán de manera semanal y estarán a cargo de equipos de fiscalización. Las obras que incumplan la normativa podrán ser inspeccionadas y clausuradas.

El operativo realizado en La Carbonilla contó con más de 100 agentes de distintas áreas. Además del control de los accesos, se retiraron vehículos abandonados y chatarra y se inspeccionaron comercios de la zona.

Las autoridades también pusieron el foco en actividades consideradas irregulares, entre ellas depósitos de garrafas, grandes distribuidoras de bebidas y corralones de materiales.

Operativos en barrios populares: la Ciudad restringe construcciones y prepara más controlesGCBA.

El operativo que ya avanzó en la Villa 31 y ahora se extiende

El esquema ya había sido aplicado en la Villa 31, donde se realizó un amplio operativo de ordenamiento. Allí se retiró chatarra equivalente a 40 camiones y se clausuraron seis corralones ilegales que funcionaban durante la noche.

Además, 25 edificaciones fueron clausuradas y diez terminaron demolidas. También se instalaron carteles de gran tamaño para identificar obras y construcciones que no están permitidas.

Según el Gobierno, estos operativos forman parte de una política más amplia de control del espacio público y seguridad, que también incluye operativos de saturación, la recuperación de inmuebles usurpados y el desalojo de manteros.

¿Van a visitar más barrios y repetir estos operativos de control?

Sí. El operativo en La Carbonilla no será una acción aislada: la Ciudad de Buenos Aires informó que los controles en el asentamiento serán semanales y que incluirán la fiscalización de obras, comercios y otras actividades consideradas irregulares.

Por ahora, no se informó un listado oficial de los próximos barrios que serán intervenidos con el mismo operativo específico de La Carbonilla. La administración de Jorge Macri, sin embargo, presentó estas acciones como parte de una estrategia más amplia de ordenamiento del espacio público y seguridad en distintos barrios porteños.