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Muchos emprendedores y dueños de pequeñas y medianas empresas creen que el patrimonio personal está completamente separado de la actividad comercial. Sin embargo, en determinadas circunstancias, una deuda vinculada al negocio puede terminar afectando bienes particulares, incluida la vivienda familiar.

En Argentina, el Código Civil y Comercial regula el régimen de protección de la vivienda, una herramienta destinada a preservar el inmueble destinado a hogar frente a eventuales reclamos patrimoniales. Para que opere, la vivienda debe ser afectada formalmente al régimen y la protección rige, en principio, frente a deudas posteriores a esa inscripción.

Su alcance no es absoluto: la ley establece requisitos y excepciones, por lo que no todas las obligaciones quedan alcanzadas.

¿Puede el dueño de una pyme perder su casa por deudas vinculadas a la actividad comercial? La respuesta corta es: sí, puede ocurrir. La respuesta útil desde el plano legal es: depende de cómo esté organizada la empresa, qué compromisos asumió el titular y si la vivienda fue protegida a tiempo”, explicó en diálogo con El Cronista Carmen Losardo, abogada del estudio jurídico Márquez-Losardo.

Frente a este escenario, el régimen de protección de la vivienda aparece como una de las principales herramientas preventivas para quienes buscan resguardar su patrimonio personal de eventuales contingencias económicas derivadas de la actividad comercial.

Régimen de protección de vivienda: por qué la inscripción previa es clave

La principal característica de esta herramienta jurídica es que debe implementarse antes de que surjan los problemas financieros o judiciales que podrían poner en riesgo el patrimonio del titular.

El régimen de protección de la vivienda no es un blindaje absoluto, pero sí una medida preventiva de enorme valor cuando se utiliza correctamente y a tiempo”, advirtió la letrada.

Es oficial | La Ley de Alquileres permite a los inquilinos ser propietarios de la vivienda si viven allí esta cantidad de años (foto: archivo).

Según explicó la especialista, la eficacia del régimen depende fundamentalmente del momento en que se realiza la afectación.

El punto central es la temporalidad: la afectación de la vivienda debe ser anterior al nacimiento de las obligaciones que luego podrían derivar en juicios, embargos o ejecuciones. La protección opera, en principio, frente a deudas posteriores a la inscripción, por lo que su eficacia depende de actuar antes de que aparezca el conflicto”, explicó.

Qué deudas no protege el régimen de protección de vivienda

Aunque la normativa brinda una protección relevante para la vivienda afectada, existen obligaciones que quedan excluidas del régimen. En esos casos, los acreedores pueden reclamar sobre el inmueble aun cuando se encuentre incorporado al sistema de protección.

La protección tampoco alcanza a todas las deudas. Existen excepciones relevantes, como obligaciones alimentarias, expensas, impuestos, tasas o contribuciones vinculadas al inmueble, créditos por construcción o mejoras e hipotecas constituidas sobre la vivienda”, explicó Losardo.

La especialista agregó que, para acceder a este beneficio, el inmueble debe estar efectivamente destinado a vivienda y ser habitado por el titular o por alguno de los beneficiarios legalmente admitidos.

Cuándo las deudas de una PyME pueden comprometer el patrimonio personal

Constituir una sociedad suele utilizarse para separar el patrimonio de la empresa del patrimonio de sus socios. Sin embargo, esa protección tiene límites y puede verse debilitada cuando el titular asume obligaciones personales o incumple determinadas reglas legales.

Siempre es importante recalcar que la responsabilidad limitada que ofrece una sociedad constituida protege en principio al socio respecto de las deudas sociales, pero esa barrera puede caer si el titular firma garantías personales, actúa de manera irregular, confunde patrimonios, utiliza la sociedad para fines ajenos al objeto o incumple obligaciones legales relevantes”, sostuvo la abogada.

En ese sentido, la existencia de una sociedad no garantiza por sí sola que todos los bienes personales queden a resguardo frente a eventuales reclamos vinculados con la actividad económica.

Avales, pagarés y garantías personales: los errores que más exponen a los empresarios

Según Losardo, en la práctica “suele ocurrir que se mezclan cuentas personales con cuentas de la empresa o es común que el titular, por ejemplo, firme pagarés, avales, garantías personales, contratos bancarios o alquileres comerciales a título propio”.

En esos casos el patrimonio personal queda expuesto, especialmente en escenarios de crisis donde un juicio puede derivar en embargo y un embargo, si no hay defensa patrimonial previa, puede terminar apuntando a bienes personales”, advirtió.

Cuando esto sucede, la vivienda suele convertirse en uno de los activos más sensibles dentro del patrimonio familiar.

Cómo proteger la vivienda frente a riesgos derivados de la actividad empresarial

Los especialistas coinciden en que el régimen de protección de vivienda debe formar parte de una estrategia patrimonial más amplia y no ser considerado una solución aislada.

La protección del inmueble, la correcta organización societaria, la separación entre las cuentas personales y las de la empresa y una adecuada gestión contractual son herramientas que pueden contribuir a reducir la exposición patrimonial del empresario.

La verdadera prevención surge de conjugar el régimen de protección de vivienda con una adecuada organización societaria, contractual y contable: separar patrimonios, limitar responsabilidades y evitar que una deuda empresarial termine impactando en el patrimonio de la persona”, concluyó Losardo.