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Antes de convertirse en uno de los símbolos de la educación argentina, Domingo Faustino Sarmiento atravesó un exilio que marcó su vida para siempre. En ese viaje dejó grabada una frase que, casi dos siglos después, sigue repitiéndose en distintos contextos.

La misma nació en un momento límite y todavía hoy resume una idea que atraviesa generaciones. Su origen está en una carta que el propio Sarmiento le escribió a un amigo poco tiempo después.

El exilio de Sarmiento y la frase que grabó en los Baños de Zonda

Un 18 de noviembre de 1840, camino al destierro en Chile, Sarmiento hizo una parada en los Baños de Zonda.

Parte de la carta que Sarmiento le envió a Quiroga durante su exilio. (Foto: Argentina.gob)
Parte de la carta que Sarmiento le envió a Quiroga durante su exilio. (Foto: Argentina.gob)Argentina.gob

Allí, bajo un escudo de armas de la Patria, escribió una cita tomada de un autor francés que había leído: “On ne tue point les idées”.

La frase se traduce como “las ideas no se matan” y quedó, desde ese momento, asociada para siempre a su figura.

Cómo Sarmiento contó el origen de la frase en una carta a su amigo

El propio Sarmiento relató el episodio en una carta enviada a su amigo Manuel José Quiroga, fechada en febrero de 1841 y conservada en el Archivo Nacional de Chile.

En ese texto recuerda el cuarto de los Baños de Zonda “tan pintado, con las armas de la Patria en su frente” y cuenta que escribió la frase antes de seguir camino al exilio.

También cuenta, con ironía, que nadie entendió el francés en su momento y que el propio Gobierno mandó investigar qué significaban esas palabras.

Por qué la frase de Sarmiento sigue vigente casi 200 años después

Bajo un escudo de armas de la Patria, escribió una cita tomada de un autor francés que había leído: “On ne tue point les idées”, que traducido al español significa "las ideas no se matan". (Foto: Argentina.gob)
Bajo un escudo de armas de la Patria, escribió una cita tomada de un autor francés que había leído: “On ne tue point les idées”, que traducido al español significa "las ideas no se matan". (Foto: Argentina.gob)Argentina.gob

La anécdota, además de histórica, funciona como un símbolo: una idea escrita en un momento de persecución terminó sobreviviendo mucho más que quienes intentaron silenciarla.

Hoy la frase se cita en discursos, libros y aulas como una síntesis del pensamiento de Sarmiento sobre la libertad de expresión y el valor de las ideas.

Casi dos siglos después de aquel 18 de noviembre, la cita sigue circulando como parte del legado del padre de la educación argentina.

Carta completa de Sarmiento a Quiroga Rosas

“Señor Manuel José Quiroga - Santiago, 19 de febrero de 1841.

Querido amigo:

No obstante haberle escrito muy pocos días ha, le repito está para instruirle de nuestros trabajos literarios. Hemos emprendido una grande obra, una obra de liga americana en que discutiremos todos los intereses americanos, los principios que deben rejirla, etc. y en seguida dar tan horroroso sacudón al tirano, que muy fríos deben ser los hombres que no simpaticen con nosotros. Si V. quiere, mandarme algunos artículos: pero escritos con tal moderación de principios y lenguaje que yo pueda decir: “No, éste no es mi amigo, es algún chileno, que no ha acabado de sacar los pies del plato. Como somos algunos y todos retobados de pretensiones hasta los ojos, y entre ellos algunos y tan estacionarios como monumento gótico, prepare su amor propio, su amor de padre al ver arrancado un diente a su chiquillo, una oreja, o cortado el pelo a la antigua de modo que no lo conozca; prevengo esto por si sucede, no lome de nuevo. Escriba un artículo que muestre la comunidad de principios, la fraternidad de la humanidad actual. Mándeme datos sobre diarísmo y sus progresos. Sobre educación pública, sobre cualquier otra cosa que no huela a cosas muy liberales en este país iliberal hasta morirse.

Deme V. cuantas noticias estén a su alcance sobre V., Aberastain, Lavalle, y todo lo que nos interesa. Ha llegado Cuadros de San Juan y asegura que los Riojanos han dado un malón en Jáchal, rescatado algunos prisioneros tomados a un comandante Guerrero y secuaces de los Pueblos que se habían sublevado y escapado de La Rioja, en fin que tren tendejones incluso entre Riojanos disidentes apresados, prisiones (que no fueran nuestros D.D de Vinchina) mulas, vacas y caballos, habían arreado en su regreso, como unas 2000 cabezas. “En San Juan salian a invadir La Rioja y se desertaban con los fusiles que era un contento.

Una ocurrencia original. Se acuerda de mi cuarto en los Baños de Zonda, tan pintado, con las armas de la Patria en su frente, con banderas y trofeos? Pues bien, el dia que me degollaron, lanzearon, etc. en San Juan al pasar a mi destierro entré en el cuarto, y bajo el trofeo nacional escribí estas célebres palabras: “ON NE TUE POINT LES IDEES” y seguí mi camino. Como nadie lo entendiese, la ignorancia madre de la desconfianza, sospecho que podría decir: “HIJOS DE UNA GRAN… montoneros, algún dia me la pagarán” y esta traducción libre corrió de boca en boca: pero cuando llegó al Go’no, era no sólo aquello, sino los insultos más groseros, un plan de conspiración, y de llapa, que la Telésfora era una ballena de aceyte.

El Gobierno alarmado con estos rumores ¿qué cree V. que hizo? Lo que hubiera hecho Luis Felipe... Mandó, amigo, si mandó, mi querido amigo... ¿qué creyó que mandó... ¿que lo borraran? Bueno fuera eso…mandó una comisión de sabios que descifraran el enigma, la que a la salida del conductor de la noticia, estaba preparando su informe, sobre los horrores que estaban contenidos en aquellas palabras. Nos ocupamos de grandes cosas. Suyo D. F. Sarmiento."

Fuente: Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento