Poner la mesa parece una tarea sencilla, pero la ubicación de los cubiertos sigue una regla que tiene siglos de historia.
Aunque muchas personas la respetan por costumbre, pocos conocen el motivo por el que el tenedor se coloca a un lado del plato y el cuchillo al otro.
Esta disposición no solo responde a normas de etiqueta, sino también a cuestiones de comodidad, seguridad y practicidad que todavía se aplican en hogares y restaurantes de todo el mundo.
¿Por qué el tenedor se coloca a la izquierda del plato?
La posición del tenedor tiene una explicación funcional. Tradicionalmente, este cubierto se sostiene con la mano izquierda para sujetar los alimentos mientras la mano derecha utiliza el cuchillo para cortarlos.
Esta costumbre comenzó a consolidarse en Europa cuando el uso de cubiertos se volvió cada vez más habitual en las mesas de la nobleza. Con el paso del tiempo, el orden se convirtió en un estándar que hoy forma parte de las reglas básicas para poner la mesa.
En las comidas formales, si hay varios tenedores, se acomodan de afuera hacia adentro según el orden en que se utilizarán. El primero corresponde generalmente a la entrada y el más cercano al plato se reserva para el plato principal.
El motivo por el que el cuchillo siempre va a la derecha
El cuchillo se ubica del lado derecho porque la mayoría de las personas son diestras y pueden cortar los alimentos con mayor facilidad utilizando su mano dominante.
Además, existe una norma de protocolo que indica que el filo debe quedar orientado hacia el plato y nunca hacia el comensal. Esta disposición nació como una medida de cortesía y seguridad durante los antiguos banquetes y continúa vigente en la actualidad.
Si la comida requiere cuchara, este cubierto también se coloca del lado derecho, generalmente por fuera del cuchillo, ya que será el primero en utilizarse cuando el menú comienza con una sopa o un plato similar.
La historia detrás de esta regla que aún se mantiene
Las normas para disponer los cubiertos comenzaron a establecerse entre los siglos XVII y XVIII en las cortes europeas, donde los banquetes seguían un estricto protocolo. Con el tiempo, esas costumbres se extendieron a restaurantes, hoteles y hogares hasta transformarse en la forma tradicional de poner la mesa.
Aunque hoy muchas familias no siguen todas las reglas de etiqueta, la ubicación del tenedor a la izquierda y del cuchillo a la derecha continúa siendo una de las convenciones más difundidas en la cultura occidental.
Más allá del protocolo, este orden facilita el uso de los cubiertos durante la comida, evita confusiones cuando hay varios utensilios y permite que el servicio sea más cómodo y organizado.
Por eso, incluso en la actualidad, los expertos en etiqueta y gastronomía recomiendan mantener esta disposición al preparar la mesa.