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Cada verano, millones de argentinos se movilizan por rutas nacionales en busca de destinos turísticos dentro y fuera del país, un fenómeno que exige especial atención al estado de los vehículos y a la seguridad vial.

Argentina cuenta con un parque automotor que supera ampliamente los 15,5 millones de vehículos circulantes, incluyendo automóviles, comerciales livianos y pesados, según el último informe oficial de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC). Esta cifra representó un incremento de alrededor del 1% frente al año previo, con una proporción de aproximadamente 3,02 habitantes por vehículo en 2024. Además, la antigüedad promedio del parque automotor ronda los 14,3 años, un indicador de envejecimiento que puede influir en el mantenimiento y la confiabilidad de los rodados en trayectos largos.

La temporada alta de vacaciones también refleja una intensa circulación vehicular. Durante operativos viales de verano, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) fiscalizó más de 180.000 vehículos solo en los tramos más transitados, detectando sanciones por documentación irregular, alcoholemia positiva y falta de revisiones técnicas obligatorias.

En materia turística, aunque muchas estadísticas oficiales se centran en salidas al exterior, se sabe que la temporada de verano concentra un movimiento masivo de viajeros tanto dentro como fuera del país. En el último verano, más de 3,7 millones de argentinos viajaron al exterior durante los primeros dos meses de la temporada, un indicador de la gran movilidad de la población en vacaciones (incluyendo numerosos viajes por carretera hacia países limítrofes).

Por otra parte, la siniestralidad vial continúa siendo un desafío. Durante 2024 se registraron 3.238 siniestros viales con consecuencias fatales en Argentina, que provocaron la muerte de 3.894 personas, según el informe anual preliminar de siniestralidad fatal de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). El 54 % de estos hechos ocurrieron en rutas, mientras que el 58 % correspondió a colisiones entre vehículos en movimiento, y el 12 % a atropellos a peatones.

El total de víctimas fatales de siniestros viales en 2024 -mientras se procesan las de 2025- mostró que más de la mitad ocurrieron en rutas y autopistas.

En ese contexto, la preparación mecánica del auto antes de emprender un viaje de vacaciones se vuelve una pieza central para reducir riesgos, evitar inconvenientes y garantizar un trayecto seguro para toda la familia.

Así, para tener un trayecto seguro y evitar complicaciones, el Automóvil Club Argentino (ACA), junto a sus mecánicos de auxilio que brindan asistencia en todo el país, listaron una serie de elementos a controlar en el auto antes de comenzar la aventura.

1. Realizá una revisión mecánica completa

Antes de encender el vehículo, es fundamental hacer una revisión general. Esto debe incluir el estado de los frenos y su líquido, el nivel de aceite del motor, el líquido refrigerante y el sistema de dirección.

“El cambio de aceite y filtros hay que hacerlo cada 10 mil kilómetros o una vez al año. Si se va a ir a la ruta con 8 mil km y se van a hacer 2 mil más, lo mejor es hacer el service antes, para que el aceite no se corte ni se ponga feo”, explicó un mecánico de auxilio.

2. Controlá niveles de fluidos y batería

Además del aceite, verificá que no existan pérdidas de fluidos y que el refrigerante esté dentro de los niveles recomendados. También se recomendó revisar el agua del limpiaparabrisas y el estado de las escobillas, así como comprobar la batería con un probador específico.

“El agua para el ‘sapito’ y las escobillas también deben revisarse”, comentaron técnicos especializados.

3. Verificá la presión y el estado de los neumáticos

Los neumáticos son esenciales para la estabilidad del vehículo. Antes de viajar, revisá la presión —incluida la rueda de auxilio— y controlá que el dibujo tenga la profundidad adecuada. También conviene verificar la fecha de fabricación, ya que neumáticos muy antiguos pueden perder prestaciones.

4. Asegurate de que todas las luces funcionen

Todas las luces del vehículo deben estar operativas: bajas, altas, de giro, de freno y balizas. Una simple lámpara quemada puede generar situaciones de riesgo y ser motivo de sanción en los controles viales.

5. Llevá la documentación en regla

Antes de salir, comprobá que tu licencia de conducir esté vigente y que poseas la cédula del vehículo, el comprobante de seguro y, cuando corresponda, la verificación técnica vehicular.

6. Tené los elementos de seguridad obligatorios

El equipamiento obligatorio incluye matafuego con control de carga vigente y señalización reflectante —ya sea balizas portátiles o triángulos reflectantes— para utilizar en caso de detenciones imprevistas.

7. Planificá la ruta y el clima

Planificar el recorrido con antelación ayuda a evitar sorpresas. Informate sobre el estado de las rutas, consultá el pronóstico meteorológico y salí con tiempo suficiente para evitar maniobras peligrosas.

8. Contá con asistencia mecánica en ruta

Disponer de un servicio de auxilio mecánico en ruta ante cualquier imprevisto —como fallas eléctricas, pinchaduras o batería descargada— permite resolver problemas de manera rápida y segura, reduciendo tiempos de espera y riesgos adicionales.

9. Sabé cómo cambiar una rueda de forma segura

Si debés cambiar una goma, colocá correctamente el gato en el punto reforzado del vehículo, aflojá la rueda con cuidado y asegurate de que todas las tuercas queden bien ajustadas al volver a colocarla.

10. Cuidá al conductor: descansá y planificá paradas

La preparación del conductor es tan importante como la del auto. Descansá antes de comenzar, evitá comidas pesadas y planificá paradas cada dos o tres horas. La fatiga y la distracción son factores de riesgo tan importantes como cualquier falla mecánica.