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Los filtros de las canillas pueden acumular suciedad, sedimentos y pequeñas partículas que pasan desapercibidas durante la limpieza cotidiana del hogar.

Para mantenerlos en buenas condiciones, las autoridades sanitarias recomiendan revisarlos periódicamente y retirar los residuos que quedan atrapados en su interior.

En este contexto, el Departamento de Salud de Canadá, conocido como Health Canada, publicó una guía oficial que explica cómo limpiar los aireadores de las canillas con herramientas sencillas y vinagre blanco.

¿Por qué recomiendan limpiar los filtros de las canillas con vinagre blanco?

Los aireadores son pequeñas piezas que se colocan en la punta de las canillas y contienen una malla que ayuda a regular el flujo del agua.

Con el uso diario, estos componentes pueden acumular sedimentos que afectan el funcionamiento de la canilla.

Por eso, Health Canada recomienda inspeccionarlos una vez al mes y limpiarlos cada seis meses, o después de obras que puedan haber afectado el suministro de agua.

El vinagre blanco forma parte de los materiales sugeridos en la guía oficial para ayudar a desprender la suciedad más persistente. Su acidez contribuye a disolver determinados depósitos minerales, aunque no reemplaza los procedimientos de desinfección ni garantiza la eliminación de todos los contaminantes.

La limpieza también es relevante porque algunos residuos pueden contener partículas de plomo, dependiendo de las características de las instalaciones y de la calidad del agua.

¿Cómo limpiar los filtros de las canillas con vinagre blanco paso a paso?

Vinagre blanco para limpiar las superficies.Imagen ilustrativa ChatGPT | El Cronista USA

Para realizar el procedimiento, no hace falta contar con productos especializados. La guía de Health Canada recomienda reunir algunos elementos básicos antes de comenzar.

Los materiales necesarios son:

  • Vinagre blanco.
  • Un cepillo de dientes viejo.
  • Un trapo o paño.
  • Una pinza o llave, si resulta necesario para retirar el aireador.
  • Cinta de enmascarar para proteger el acabado de la canilla durante el desmontaje.
  • Una llave específica para aireadores, si el modelo tiene una pieza empotrada.

El procedimiento recomendado es el siguiente:

  1. Proteger la pileta: colocar un trapo en el fondo para evitar que las piezas pequeñas caigan accidentalmente por el desagüe.
  2. Desenroscar el aireador: retirar la pieza situada en la punta de la canilla. Si está muy ajustada, se puede utilizar una herramienta adecuada y proteger previamente la superficie para evitar rayones.
  3. Identificar las piezas: antes de desmontar el conjunto, tomar una fotografía para recordar el orden en el que están colocados los componentes.
  4. Retirar los residuos visibles: enjuagar el aireador con agua para eliminar las partículas más grandes.
  5. Aplicar el vinagre blanco: si quedan restos adheridos, sumergir la pieza en vinagre blanco durante cinco minutos, tal como indica la guía oficial.
  6. Cepillar suavemente: utilizar un cepillo de dientes viejo para desprender la suciedad restante, sin dañar la malla.
  7. Enjuagar y volver a montar: eliminar los restos de vinagre y suciedad con agua, colocar las piezas en su posición original y enroscar nuevamente el aireador.

La recomendación es repetir el procedimiento en las demás canillas de la casa y comprobar que todas las piezas queden correctamente ajustadas.

¿Cada cuánto tiempo hay que limpiar los filtros de las canillas?

La frecuencia de limpieza depende de las condiciones del suministro de agua y de la acumulación de residuos.

Sin embargo, la guía de Health Canada establece dos pautas concretas para el mantenimiento de los aireadores.

  • Una vez al mes: revisar si hay partículas, sedimentos o suciedad visible.
  • Cada seis meses: desmontar y limpiar el aireador.
  • Después de obras en la red de agua: realizar una limpieza adicional cuando los trabajos puedan haber afectado el suministro de la vivienda.

Estas recomendaciones buscan mantener los componentes en buenas condiciones y ayudar a reducir la exposición a partículas que podrían quedar atrapadas en la malla.

Si el aireador presenta piezas deterioradas, juntas desgastadas o daños que impiden volver a montarlo correctamente, conviene reemplazar los componentes afectados.