

El fenómeno de El Niño vuelve a generar complicaciones en distintas partes de la Argentina, con fuertes lluvias, crecidas de ríos, inundaciones y cortes de rutas. La situación tiene dos focos especialmente sensibles: Neuquén, con impacto directo en la zona de Vaca Muerta, y Chaco, donde la crecida del Paraná afecta a localidades ribereñas.
En Neuquén, las precipitaciones provocaron anegamientos y cortes en una amplia franja de la provincia. Aunque la circulación comenzó a restablecerse después de los bloqueos preventivos realizados durante la noche del viernes, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene alertas amarillas y naranjas en distintos sectores.
Vaca Muerta: Rincón de los Sauces quedó aislada
Uno de los puntos más complicados es Rincón de los Sauces, en el área de Vaca Muerta. Las rutas provinciales 5 y 8 quedaron simultáneamente intransitables y dejaron a la localidad aislada.
El sector más comprometido está sobre la ruta 5, a la altura del arroyo Carranza, donde la crecida arrastró materiales y estructuras de la obra de un nuevo puente, destruyó desvíos y afectó vehículos. La magnitud del corte obligó a las autoridades a buscar alternativas para sostener el abastecimiento y la atención sanitaria.
La secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo de Neuquén, Luciana Ortiz Luna, describió a Rincón de los Sauces como “el punto crítico, el punto rojo de nuestra provincia”. La funcionaria explicó que la saturación de los suelos hace que el agua deje de ser absorbida y busque cauces naturales.
El temporal también generó inconvenientes en Añelo, donde cuatro familias fueron evacuadas y otras 32 recibieron asistencia. En Puente Picún y Bajada de los Molles, unas 20 familias quedaron aisladas, mientras que en parajes como Sañico hubo personas evacuadas que fueron alojadas en una escuela. Además, en Aluminé, los vecinos debieron abandonar sus viviendas por una fuga de gas.

Chaco: la crecida del Paraná mantiene la emergencia
En Chaco, el escenario está marcado por la combinación de las lluvias y la crecida del río Paraná, que mantiene bajo atención a distintas localidades del área metropolitana de Resistencia y zonas ribereñas.
Uno de los puntos más comprometidos es Barranqueras, donde el río se mantiene por encima de los niveles que activan los protocolos de evacuación. También hay anegamientos importantes en Puerto Vilelas, mientras las autoridades continúan asistiendo a familias afectadas y monitoreando la evolución de la crecida. El último balance oficial difundido el 22 de octubre contabilizaba 913 personas evacuadas y 281 autoevacuadas en la provincia.
La emergencia también tiene impacto sobre la actividad productiva. En las zonas de islas, productores comenzaron a trasladar ganado hacia sectores más altos ante el avance del agua.
Tanto en Vaca Muerta como en el Litoral, el foco está puesto ahora en la evolución de las lluvias, los niveles de los ríos y la posibilidad de nuevos cortes o evacuaciones durante los próximos días.
















