

Poca gente lo sabe, pero los fosforitos, el clásico infalible de las panaderías y cumpleaños, son mucho más simples de hacer de lo que parecen. Con solo un par de ingredientes básicos y un buen horneado, se pueden lograr en casa en apenas minutos.
Un punto importante a considerar antes de su elavoración es que al utilizar bandejas antiadherentes confiables, como la Asadera cuadrada con Doble capa antiadherente 22 cm cobre de Hudson, ayuda a que la masa se dore de forma pareja sin pegarse.

Los fosforitos tienen ese encanto especial, ya que combinan lo salado del jamón y el queso con un toque dulzón en la superficie, creando un bocado perfecto para acompañar mates, sumar a una picada o llevar a una reunión.
Ingredientes para preparar 12 fosforitos
Los ingredientes necesarios para la elavoración son:
- 2 láminas de masa de hojaldre o de tarta (ideal si son rectangulares)
- 30 g de manteca derretida
- 1 huevo para pintar
- Azúcar para espolvorear
- Jamón cocido en fetas
- Queso en fetas (cremoso, mozzarella o tu preferido)
Paso a paso, cómo prepararlos
Para preparar la base, extender una de las láminas sobre la mesada y pincelala con la manteca derretida. Esto ayuda a que después se separen fácilmente cuando estén horneados. Luego, colocar la segunda lámina encima, bien alineada.
Cortar las porciones con un cuchillo filoso o cortapizza en rectángulos de aproximadamente 6×3 cm para lograr el tamaño típico de panadería.
Para la cocción, colocá los rectángulos sobre una bandeja para horno antiadherente, como la asadera cuadrada con doble capa antiadherente 22 cm Cobre. Pinchalos con un tenedor, pincelalos con huevo batido y espolvoreá un toque de azúcar.

Para la cocción, llevar al horno precalentado a 200 °C entre 10 y 12 minutos, hasta que estén dorados y crujientes. Luego, abrirlos apenas se enfríen un poco y colocá una feta de jamón y otra de queso. Si querés el queso más derretido, podés volver a llevarlos al horno unos minutos.
El secreto para de que sean tan rícos es que la masa hojaldrada se infla lo justo, el azúcar forma la capa dulce típica y el relleno de jamón y queso nunca falla. Además, al hacerlos en casa, podés ajustar el tamaño, elegir el tipo de queso o sumar extras como tomate, aceitunas o panceta.















