Cruzar el océano Atlántico a bordo de un barco inspirado en el siglo XVI ya sería un desafío para cualquier tripulante. Sin embargo, una convocatoria abierta en España busca a una persona que deberá enfrentar una tarea todavía más particular: cocinar durante dos meses sin electricidad, sin heladera y utilizando únicamente técnicas de hace varios siglos.
La propuesta forma parte de una expedición histórica que recreará el viaje de la nao San Juan, un emblemático ballenero vasco.
El cocinero seleccionado tendrá la misión de alimentar a toda la tripulación mientras navega más de 5.000 kilómetros con recursos muy distintos a los de una cocina moderna.
Buscan un cocinero para cruzar el Atlántico en una réplica de la nao San Juan
La convocatoria fue lanzada por la factoría Albaola, responsable de reconstruir la nao San Juan con materiales y métodos inspirados en los utilizados durante el siglo XVI. El objetivo es repetir la histórica travesía entre el País Vasco y las costas de Canadá.
La embarcación partirá desde el puerto de Pasaia, en Guipúzcoa, y navegará hasta Red Bay, una localidad canadiense estrechamente vinculada con la historia de los marineros vascos.
Quien obtenga el puesto deberá cocinar para toda la tripulación durante una travesía estimada en dos meses, adaptándose a las mismas limitaciones que enfrentaban los navegantes hace más de 400 años.
Cómo será cocinar sin electricidad, heladera ni herramientas modernas
La cocina instalada en el barco fue diseñada para reproducir las condiciones de la época. El espacio cuenta con parrillas, espetones y calderos de cobre, pero carece de electricidad, refrigeración y equipamiento moderno.
Los alimentos deberán seleccionarse por su capacidad de conservación durante largas semanas en alta mar. Entre los productos que podrían formar parte de la dieta aparecen:
- Legumbres secas.
- Embutidos curados.
- Pescado salado.
- Pan de larga duración.
- Conservas tradicionales.
Además de preparar las comidas, el cocinero deberá trabajar con fuego abierto dentro de una embarcación construida principalmente en madera, por lo que la seguridad será una de las principales preocupaciones durante todo el viaje.
Qué buscan los organizadores y cuántos candidatos ya se postularon
El interés por la convocatoria superó las expectativas iniciales. Según los responsables del proyecto, cerca de 40 personas ya presentaron su candidatura, entre ellas profesionales con amplia experiencia gastronómica.
La selección no se centra únicamente en las habilidades culinarias. Los organizadores valoran especialmente la capacidad de adaptación, el conocimiento de técnicas tradicionales y la creatividad para resolver problemas sin apoyo tecnológico.
La expedición también tiene un fuerte componente cultural e histórico. En Red Bay, donde permanece hundida la nao original y funciona un museo dedicado a la presencia vasca en la región, los habitantes esperan la llegada de la réplica como una forma de revivir una conexión que se mantiene viva desde hace siglos.