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Un hallazgo arqueológico que parecía imposible finalmente se convirtió en realidad. Después de permanecer desaparecida durante casi un siglo, los expertos lograron recuperar la parte perdida de una gigantesca estatua de Ramsés II, uno de los faraones más importantes del Antiguo Egipto.

El descubrimiento permitió reconstruir una de las obras monumentales más impresionantes de la civilización egipcia, una figura de casi siete metros de altura que volvió a ocupar su lugar original más de 3.200 años después de haber sido construida.

El hallazgo que completó una estatua perdida durante casi 100 años

La historia comenzó en 1930, cuando el arqueólogo alemán Günther Roeder encontró la mitad inferior de una enorme estatua de Ramsés II cerca de la histórica ciudad de Hermópolis, a unos 240 kilómetros al sur de El Cairo.

Arqueólogos desentierran uno de los tesoros más preciados de la historia y recuperan una maravilla de un siglo de antigüedad Fuente: Shutterstock

Durante décadas, los especialistas sospecharon que la parte superior del coloso seguía enterrada en las inmediaciones, pero no lograron localizarla.

Todo cambió en marzo de 2024, cuando una misión arqueológica egipcio-estadounidense anunció el descubrimiento de la sección faltante.

La pieza recuperada mide aproximadamente 3,8 metros de altura y representa a Ramsés II luciendo un tocado real coronado por una cobra, uno de los símbolos tradicionales del poder faraónico.

El hallazgo sorprendió incluso a los propios investigadores debido al extraordinario estado de conservación de la escultura, pese a haber permanecido enterrada durante siglos en una zona cercana al río Nilo.

Una maravilla de más de 3.200 años vuelve a su lugar original

Tras el descubrimiento, comenzaron complejos trabajos de restauración que se desarrollaron entre septiembre de 2025 y principios de 2026.

Arqueólogos desentierran uno de los tesoros más preciados de la historia y recuperan una maravilla de un siglo de antigüedad Fuente: Shutterstock

Gracias a esas tareas, los especialistas lograron reunir nuevamente ambas partes del monumento y devolverle su aspecto original.

La estatua fue reinstalada en la entrada norte del templo de El Ashmunein, el mismo lugar donde fue colocada hace más de tres milenios para honrar a Ramsés II, uno de los gobernantes más célebres de la historia egipcia.

Cómo es la mega escultura hallada

La figura completa alcanza cerca de siete metros de altura y supera las 40 toneladas de peso, dimensiones que la convierten en una de las esculturas más impresionantes recuperadas en los últimos años.

Para los arqueólogos, el descubrimiento representa mucho más que la reconstrucción de una estatua. También ofrece nueva información sobre la arquitectura, el arte y la importancia política que tuvo Ramsés II durante una de las etapas más brillantes del Antiguo Egipto.

Más de 3.200 años después de su creación y casi un siglo después de que apareciera la primera mitad, esta monumental obra volvió a mostrarse completa, convirtiéndose nuevamente en uno de los grandes tesoros arqueológicos del mundo.