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La industria de la construcción atraviesa una etapa de transformación en la que las nuevas tecnologías buscan reducir costos, tiempos de obra y el impacto ambiental. En ese contexto, un sistema basado en plástico reciclado propone una alternativa innovadora: levantar viviendas en pocos días mediante bloques modulares fabricados con residuos reutilizados.

El desarrollo pertenece a la empresa colombiana Conceptos Plásticos, fundada por el ingeniero Fernando Llanos y el arquitecto Óscar Méndez. La idea comenzó a gestarse cuando Llanos intentaba construir su casa en el departamento de Cundinamarca y enfrentó complicaciones para trasladar materiales desde Bogotá.

En ese proceso conoció a Méndez, quien investigaba en su tesis universitaria alternativas de construcción sustentables a partir de plástico reciclado. De esa colaboración surgió un sistema de bloques que se ensamblan entre sí de forma similar a piezas de un juego de encastre, lo que permite reducir tiempos de obra y simplificar el proceso de construcción.

Cómo funcionan los ladrillos hechos con plástico reciclado

El sistema utiliza como materia prima principal plástico descartado proveniente de recicladores y residuos industriales. En lugar de emplear material nuevo, la tecnología apuesta por recuperar desechos que podrían permanecer durante siglos en el ambiente.

El proceso comienza con la recolección y clasificación del plástico. Luego, el material se somete a un procedimiento de extrusión en el que se derrite y se transforma en una masa moldeable. Esa mezcla se coloca en moldes especiales que le dan forma a los bloques que luego se usarán para construir las viviendas.

Cada pieza pesa cerca de tres kilos, un peso comparable al de un ladrillo tradicional de arcilla. Sin embargo, su diseño modular permite que los bloques se encastren mediante presión, lo que reduce el uso de mortero y acelera considerablemente el armado de las estructuras.

Viviendas que pueden construirse en apenas cinco días

Una de las principales ventajas del sistema es la velocidad de construcción. Según datos difundidos por medios especializados en arquitectura y sostenibilidad, una vivienda de alrededor de 40 metros cuadrados puede levantarse en apenas cinco días.

Bloques modulares fabricados con residuos reutilizados

Para lograrlo se necesita un equipo reducido, generalmente integrado por cuatro personas. El modelo básico incluye los espacios esenciales de una casa: dos habitaciones, baño, cocina, comedor y sala de estar.

El costo aproximado de cada unidad ronda los 6.800 dólares, una cifra que podría representar una opción más económica frente a los métodos tradicionales basados en cemento y ladrillos de arcilla.

El proyecto que recicló 200 toneladas de plástico

La tecnología ya se aplicó en iniciativas de vivienda social. Uno de los proyectos más destacados se desarrolló en Guapi, en el departamento del Cauca, en Colombia.

Allí, la empresa trabajó junto a la organización humanitaria Consejo Noruego para Refugiados para construir refugios destinados a familias desplazadas por el conflicto armado.

El complejo habitacional se levantó en apenas 28 días y permitió alojar a 42 familias. Para su construcción se reutilizaron más de 200 toneladas de plástico, un volumen significativo de residuos que, de otro modo, podría haber tardado hasta 300 años en degradarse.

De esta manera, el proyecto combina dos objetivos: ofrecer soluciones habitacionales rápidas y, al mismo tiempo, transformar desechos en materia prima para nuevas viviendas.