La incertidumbre volvió a ganar a los inversores. Los cimbronazos se repiten y las recetas para cubrirse de los efectos de una crisis política con coletazos económicos que aún es difícil determinar hasta dónde puede llegar salen a la luz. La inversión en inmuebles como refugio de valor es un clásico. Pero, después de las subas de precios registradas en los últimos años, ¿dónde conviene poner el dinero para no quedar desprotegido?

Especialistas consultados por El Cronista dan algunas pistas. “Hay que tener un mayor cuidado en aquellos proyectos con poco grado de diferenciación y en precios intermedios , es primer consejo José Rozados, director de Reporte Inmobiliario.com

Mario Gómez, director de Toribio Achaval, dice por su parte: “Si bien la inversión de desarrollo y la inversión de renta están activas, la inversión especulativa, es decir aquella que busca obtener importantes ganancias de capital como consecuencia del crecimiento de los precios, se ha limitado o deteriorado en el último tiempo .

¿Por dónde mirar, entonces, si el objetivo es proteger el capital a largo plazo y obtener en el camino una renta?

Los proyectos nuevos resultan una alternativa interesante especialmente para quienes cuentan con un ahorro limitado, que nos les alcanzaría para acceder a un departamento o un local comercial en buena ubicación. A los aportes iniciales habrá que ir sumándole algunas cuotas periódicas.

“En determinadas obras desde el pozo de edificios residenciales siempre que estén bien estructuras con desarrolladores fiables y profesionales es posible obtener revalorizaciones del orden del 12 al 15% anual, pero siempre hay que estudiar la calidad, ubicación y escala del emprendimiento para asegurarse el éxito final , recomiendan.

Los desarrollos no vinculados a vivienda también pueden encerrar una oportunidad. Bajo la misma modalidad de construcción desde el pozo y valiéndose siempre de la figura de fideicomiso hay alternativas para distintos perfiles de inversores. En estos casos la rentabilidad en un plazo de 18 meses, aproximadamente, puede superar el 25%.

En Eidico, una de las desarrolladoras que más se ha diversificado en los últimos años explica: “A través de la división turismo, los inversores tienen la oportunidad de participar en proyectos que pueden ir desde un centro comercial hasta un hotel boutique .

“Los inversores son propietarios de una parte del emprendimiento por la cual podrán cobrar una renta y además se podrán beneficiar con la revalorización patrimonial al momento de la salida (venta de la cuotaparte) ‘, sostienen. Eidico comercializa proyectos que tienen que ver con la ganadería, con la forestación, también hoteles y, un centro comercial en Ushuaia con supermercado incluido.

Apostar por las cocheras

Las cocheras en Capital Federal son, sin duda, una buena inversión. “Las cocheras claramente están desapareciendo de la ciudad y las tarifas aumentan en forma considerable. Obviamente el negocio es más rentable en las zonas más consolidadas y con menores posibilidades de estacionar en la calle donde la rentabilidad puede ser del 15% anual , dice Gómez.

“En zonas de alta densidad construida y de alta ocupación inexorablemente sufrirán una revalorización. Es una muy buena opción, pero hay que tener en cuenta que es difícil de hallar buenas cocheras que estén en venta , aclara Rozados en relación a la inversión en cocheras. Entonces a estar atentos por si aparece la oportunidad.

Otro dato importantes es que porcentaje del patrimonio personal se debe destinar a la inversión inmobiliaria porque, no hay que dejar de tener en cuenta que, se trata de apuestas a largo plazo y muy poco líquidas. Esto quiere decir que, a diferencia de una acción o un bono, no pueden venderse en forma inmediata en un mercado secundario.

Según un estudio realizado por el CEMA lo razonable sería invertir alrededor del 60% del patrimonio en activos inmobiliarios. Sin embargo en la Argentina, con una alta preferencia por los ladrillos, el porcentaje sería algo superior.

Las posibilidades abundan. Lo importante es agudizar el ojo y hacerse asesorar para no errar la elección. “A pesar de que el crédito no termina de aparecer, los desarrolladores agudizaron el ingenio para captar inversores y hoy hay opciones para quienes cuentan con u$s 5.000 y la posibilidad de pagar una cuota mensual de u$s 300 , asegura el directivo de Toribio Achaval.

Finalmente recomienda priorizar siempre la ubicación. “Los proyectos más viables son los que están en las zonas de mayor precio. Un departamento en Recoleta proyectado a u$s 2.000 el m2 que finalmente por el aumento de los costos termina saliendo u$s 2.400, sigue siendo negocio para el inversor. En cambio uno en Saavedra de u$s 1000 que se extiende a u$s 1.200 probablemente quede fuera del mercado .