

La implementación del voto electrónico en la Ciudad de Buenos Aires es, junto con la creación de las comunas porteñas, una de las promesas incumplidas por la mayoría de los jefes de Gobierno que pasaron por Bolívar 1. Pocos se resistieron a la seducción de prometer –principalmente durante períodos electorales– el reemplazo de las viejas urnas de cartón por un moderno sistema de votación electrónico. Sin embargo, los capitalinos curiosamente parecen no perder el sueño por abrazar las nuevas tecnologías de sufragio. Según un estudio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Palermo (UP): el 63% de los porteños no considera prioritaria la incorporación del voto electrónico y el 57% piensa que el sistema es inseguro y se pueden alterar los resultados de una elección.
El ingeniero Esteban Ditada, Decano de la Facultad de Ingeniería de la UP manifestó a El Cronista su sorpresa por los resultados del estudio, realizado sobre una muestra de 1.016 casos. “La gente conoce poco acerca del voto electrónico. Menos de lo que suponemos. Si bien una gran mayoría dijo saber de qué se trata, pocos pueden identificar alguna experiencia argentina , explicó Ditada. En rigor, el 80% de los consultados dijo conocer el sistema de votación electrónico, pero apenas el 21% supo reconocer alguna prueba realizada en el país.
A eso se suma, según el especialista, la desconfianza que genera la tecnología. “Hay una desconfianza natural a todos los métodos electrónicos. Esto tiene que ver con que la gente no sabe bien qué es el voto electrónico , sostuvo. “Muchos creen que la votación se realiza por internet y que es inseguro , acotó.
En ese sentido, la investigación revela que apenas el 44% de los porteños considera que el sistema es confiable. Más aún, el 57% de los consultados piensa que se pueden modificar los resultados de una elección.
Entre las ventajas que los capitalinos reconocen al sistema figura la rapidez a la hora de conocer los resultados del acto eleccionario. Un 65% de los consultados por la UP admitió que el sistema electrónico facilita el escrutinio. Con todo, una cifra similar, el 63%, considera que su implementación no es una cuestión prioritaria.
El Decano de la Facultad de Ingeniería destacó, además, que los encuestados no perciben al voto electrónico como un sistema capaz de contribuir a eliminar los punteros políticos y la compra de votos, así como tampoco las listas sábanas.
“La gente no cree que el voto electrónico termine con la compra de votos, a pesar de que el sistema elimina el voto encadenado , explicó Ditada.
A modo de recomendación, el especialista de la UP planteó la necesidad de elaborar un plan de comunicación previo a la instrumentación del sistema. “Hay que explicarle a la gente qué es el voto electrónico, cómo funciona y para qué sirve . Y advirtió: “Pero no hay que perder de vista que la tecnología no resuelve por sí sola lo que no resuelve la política









