El efecto de la desaceleración económica ya se empieza a sentir en el ramo automotor de la industria de seguros y durante la segunda parte del 2009 los empresarios auguran un mercado mucho más competitivo, en el que serán necesarios ajustes de tarifas que, en la práctica no serán tan fáciles de aplicar ante la necesidad de no perder clientes en plena crisis.

“Si bien en la primer parte del año no se notó un cambio muy marcado en el consumo, probablemente por la inercia del año anterior, ya estamos comenzando a notar los efectos de la incertidumbre económica. De hecho el menor ingreso de vehículos al mercado por la baja en las ventas de 0 KM impacta directamente sobre nuestro negocio , explicó Horacio Pérez Rubino, gerente de Suscripción de Mapfre Argentina.

Alcides Ricardes, Director de Autos de Zurich Argentina, remarca la tendencia. “Como particularidades percibimos en general que en el mercado se dio una disminución de la velocidad de crecimiento de las ventas en el último mes. Esto está asociado a la caída de los volúmenes de ventas de autos nuevos y usados .

La producción de seguros de autos alcanza los $ 800 millones y en todo el país las 10 primeras aseguradoras –sobre un total de 60– se reparten cerca del 70% del mercado.

Las líderes son La Caja y Federación Patronal con algo más de 10% de market share cada una, seguidas por HSBC, San Cristobal, Sancor, Segunda, Mapfre, Provincia y Zurich.

En el negocio gravitan dos variables fundamentales –siniestralidad y marcha de la producción– sobre los resultados finales que al conjunto de las compañías les cuesta mantener en los niveles exigidos por la Superintendencia del sector, con un rojo técnico de 13%.

Más robos y accidentes

“La siniestralidad continúa en aumento con tendencia al crecimiento gradual no extraordinario. Esta variable hoy está influenciada por el incremento de los robos y por los mayores costo de los repuestos , sostiene Pérez Rubino.

“En este sentido existen dos fuerzas que se contraponen dada la caída de venta de autos en el primer cuatrimestre: el valor de los vehículos se ha mantenido prácticamente estable, pero esto mismo no está sucediendo con los costos de los repuestos o por lo menos las velocidades de variación de una y la otra variable son distintas. En consecuencia, la menor recaudación de prima impacta directamente sobre un mayor costo de los siniestros, que necesariamente requerirá de ajustes tarifarios durante lo que resta de este año , reconoció el ejecutivo de Mapfre a El Cronista.

Claro que aumentar precios en períodos de menor demanda puede ser un arma de doble filo. Incluso, históricamente suele darse una importante competencia en ese sentido y el ramo automotor sabe de eso ya que aún muchas compañías están pagando los desequilibrios que provocó hace dos años una fuerte guerra de tarifas.

“El resultado técnico de automotores es muy sensible a cambios de precios, pero el verdadero impacto no se ve inmediatamente. Los costos de competir por precios son percibidos luego de la euforia que genera un incremento de cartera , apunta Eduardo Sangermano, gerente general de San Cristóbal Seguros.

“Esto adquiere mayor complejidad cuando se trata de mantener productos competitivos en un marco en el cual la siniestralidad sigue impactando muy fuerte. En el último año,los siniestros crecieron un 17% , grafica Sangermano.

Los jugadores están empezando a moverse y si bien en las compañías líderes nadie quiere entrar en una competencia por precio, lo cierto es que si alguien da el primer paso será muy difícil que el resto se mantenga en la tesitura de subir tarifas.

Perder market share es un costo demasiado elevado, más cuando los clientes no abundan.