No hace falta tener un cuadro de Berni o una escultura de Picasso en casa para pensar en suscribir un seguro para obras de arte. Este tipo de coberturas, que en los mercados más desarrollados está ampliamente difundido, empieza lentamente a sumar adeptos en la Argentina por fuera del circuito tradicional de tomadores como museos o exposiciones.

“La cobertura para obras de arte se canaliza a través del ramo robo y ampara el robo, el hurto, el incendio y el daño , explican a El Cronista en Provincia Seguros, una de las aseguradoras locales que opera en este segmento. “Estas pólizas pueden adecuarse para cubrir cuadros, pinturas, esculturas, dibujos, grabados, muebles antiguos, joyas, monedas, instrumentos musicales o metales preciosos entre otros .

El segmento se va desarrollando, por un lado, de la mano de la evolución en los niveles de concientización sobre la necesidad de mayor protección de individuos e instituciones, teniendo en cuenta que la cobertura de riesgos (excluyendo el automotor) no es moneda corriente para la mayor parte de la población en la Argentina; y por el otro, gracias a la nueva tendencia de invertir en cuadros o esculturas y apostar por nuevos artistas.

“En los últimos años se nota una evolución importante en la demanda de este tipo de seguros que son conocidos como de fine art. Los coleccionistas privados e incluso el propio Estado, que tiene obras muy valiosas en sus edificios públicos, como en el Ministerio de Relaciones Exteriores, por ejemplo, están cubriéndose , asegura Hernán Padilla, director comercial de reaseguros de Risk Group, broker de seguros y reaseguros especializado en el mercado corporativo.

El mercado lo manejan un puñado pequeño de compañías que tienen expertise en la materia entre las que figuran Chubb, Provincia Seguros, La Mercantil y Federación Patronal.

Para la mayor parte de las pólizas –salvo las de valores muy pequeños– las empresas optan por reasegurar el riesgo en el exterior como cobertura.

No sólo para Picasso

Padilla desmitifica el producto. “Se piensa que es un seguro sólo para grandes coleccionistas o que es muy costoso. Sin embargo, es muy amplio y se puede poner bajo su paraguas casi cualquier objeto que tenga un valor en el mercado, sea una colección de libros, una pintura o la camiseta y los botines de Diego Maradona .

Marcos Botbol, del grupo Seguros y Garantías, otro broker que trabaja con este riesgo, va en el mismo sentido: “Los particulares en general no toman estas coberturas porque las intuyen caras. Mucha gente invierte en arte pero es poca la que protege su inversión y si lo hacen lo limitan al robo e incendio dentro del combinado familiar o integral de comercio. Sin embargo –aclara– es mucho mayor el riesgo que cuando plumerean un cuadro éste se caiga o sufra un daño, que al mismo se lo robe un ladrón que no entiende de arte .

Cubrir las espaldas

¿Quiénes van tras este tipo de seguros?. La demanda tiene dos puntas: propietarios e intermediarios. “Por un lado están los propietarios de las distintas obras de arte, que solicitan cobertura para no perder patrimonio en caso de un siniestro. Por otro están los organizadores de una muestra o exposición que solicitan a los propietarios de obras que las cedan a préstamo para presentarlos al público y tienen una responsabilidad , explican en Provincia Seguros. También los transportistas de obras de arte tienen responsabilidad sobre las obras y suelen tomar seguros.

El costo dependerá no solo del valor del bien, que siempre se hace tasar por expertos.

En el presupuesto final inciden otros aspectos claves a tener en cuenta: dónde se encuentra la obra u objeto de arte y qué medidas de seguridad hay en ese lugar, si estará en tránsito o no (como en el caso de las exposiciones itinerantes o el transporte de obras que van a participar de remates, por ejemplo) y el tiempo por el cuál se extenderá la cobertura.

“El de obras de arte es uno de los productos de seguros más completos de todo el mercado asegurador y si bien los costos están en función de la magnitud de la sumas aseguradas, en general las colecciones no suman un valor asegurable que pueda preocupar al bolsillo de quien posee esa inversión patrimonial , dice Botbol.

Y a modo de ejemplo, avanza: “hemos asegurado exposiciones argentinas a China con viajes incluidos por sumas mayores a dos autos de alta gama, con costos de la mitad del precio del seguro de un solo vehículo .