“Los planes asistenciales tienen un impacto negativo. Hay que tomar medidas colectivas que fomenten las inversiones y la productividad y esto no se puede lograr divorciando los conceptos de beneficio y competencia de los de comunidad y solidaridad , sentenció Luis Pagani, presidente del Grupo Arcor, una de las 222 empresas e instituciones civiles que, el viernes pasado, pusieron su firma en el Pacto Global en la Argentina. El programa, promovido por el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, en el Foro Económico de Davos de 1999, está dirigido a fomentar la responsabilidad social del sector privado en derechos humanos, estándares laborales y medio ambiente, como aporte al cumplimiento de los Objetivos para el Desarrollo del Milenio, que el Gobierno argentino asumió en octubre pasado.

“El compromiso del Gobierno genera el marco para promover inversiones y el de las empresas da comienzo a un proceso de prácticas para que las compañías sean eficientes por ser socialmente responsables , agregó Arturo Acevedo, número uno de Acindar.

Anton Stadler, representante de la oficina de la ONU de Nueva York, resaltó que “las nueve premisas del pacto son una guía ética para lograr la estabilidad necesaria para los negocios, aumentar el nivel de compra al reducir la pobreza y cumplir con los requisitos de mercados, como la Unión Europea .

Por parte del Gobierno el Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, aprovechó la audiencia empresaria para señalar que, para superar el déficit de empleo, hay que sustentar una justa distribución del ingreso, y que los salarios no pueden ser la variable de ajuste para competir.

Récord latinoamericano

El Pacto Global ya cuenta con 1.447 participantes en 40 países. La Argentina fue uno de los de mayor convocatoria, junto con Francia (289) y España (159) y fue récord en Latinoamérica. Brasil congregó 89 miembros y Chile, diez al momento de la firma. Varias filiales de las multinacionales que no firmaron el pacto, forman parte de él a través de la adhesión de su casa matriz en el país de origen. Tal es el caso de Petrobras en Brasil o del Grupo Recoletos (editor en el país de El Cronista, y las revistas Apertura e Information Technology) en España.

Entre las compañías que se sumaron al acuerdo hay tanto multinacionales y grandes grupos argentinos, como pequeñas y medianas empresas, asociaciones empresarias e instituciones civiles.