

La Legislatura porteña volverá a convertirse hoy en un hervidero. Con la oposición decidida del kirchnerismo los hombres de Mauricio Macri intentarán esta tarde aprobar la Ley de Presupuesto 2008, que contempla una erogación de 13.083 millones de pesos y un endeudamiento para obras de infraestructura por 1.628 millones. La discusión, precisamente, giraba anoche sobre éste punto. Sin embargo, primero deberán consensuar con los distintos bloques de la oposición un despacho en comisión para garantizarse los 31 votos necesarios.
La Comisión de Presupuesto y Hacienda que conduce el diputado K, Juan Manuel Olmos, volverá a reunirse hoy a a las 10. Del resultado de ese encuentro dependerá el futuro de la sesión extraordinaria prevista, en principio, para las 16.
El presupuesto que impulsa el jefe de Gobierno electo prevé la creación de un Fondo de Infraestructura Social, que sería financiado mediante la toma de deuda, destinado a paliar las deficiencias en materia de infraestructura en las áreas de Salud, Educación, Vivienda y obras de la red pluvial.
Desde la oposición, sin embargo, reclaman un proyecto separado del presupuesto que especifique las obras que se realizarán durante 2008 y los montos que insumirá cada una de ellas.
En segundo lugar, el kirchnerismo pretende una definición más acabada del funcionamiento de la comisión parlamentaria que se encargará de controlar el Fondo de Infraestructura Social. Además, reclama que la toma de deuda quede sujeta a una ratificación legislativa.
Horas antes de la Comisión de Presupuesto intentara destrabar el entuerto, el titular del bloque Frente para la Victoria (FPV), Diego Kravetz, rechazó de plano el proyecto de presupuesto macrista. “Así como está, el presupuesto no sale , señaló el diputado porteño a El Cronista. “Cualquier pedido de endeudamiento para obras debe explicitarse en un proyecto separado, explicando rigurosamente en qué se invertirá la plata , añadió.
Desde el macrismo confían en que, pese a la negativa del kirchnerismo de acompañar el presupuesto, a la hora de la votación los números estarán de su lado. “Tenemos el número para aprobarlo pero queremos que salga por consenso , señaló una fuente del futuro oficialismo porteño. Con todo, no descartó la posibilidad de posponer una semana la votación.
Algunos macristas ven la mano de la Casa Rosada detrás de la negativa K. Más precisamente, del jefe de Gabinete Alberto Fernández. En el FPV reconocen que hubo una venia desde Balcarce 50, pero juran que la decisión de no avanzar con el presupuesto la tomó el bloque. Si el macrismo insiste en aprobar la ley sin modificaciones, el kirchnerismo se jugará a que fracase la votación (aseguran que no alcanzan los 31 votos) y así obligarlos a aprobar el presupuesto después del 10 de diciembre. De esa manera, esperan que el macrismo pague el costo político de sancionar la ley fundamental sin consenso en el parlamento local.
Por su parte, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, calificó de como “ineficiente a su antecesor en el cargo, Aníbal Ibarra, porque a su entender fue “un bochorno la inversión en escuelas y hospitales. Telerman también criticó a Ibarra en torno al fondo de $ 1.500 millones existentes en el Banco Ciudad de Buenos Aires y explicó que ese dinero “no provenía del ahorro, sino de la ineficacia .









