

El candidato, contra todo escepticismo, asegura que será electo diputado nacional el 23 de octubre. Si así fuera, iría por segunda vez contra la cátedra, después de haber accedido a una banca de legislador porteño en 2003, con una suma de votos suficiente como para colocar a Silvana Giudici como diputada nacional.
Jorge Giorno llegó a su última función legislativa como una variante del ibarrismo. Pero Aníbal Ibarra está lejos de ser el numen creador de este candidato, que hizo sus pininos en la izquierda peronista, en los ’70, para después alternar en PAIS (aquel partido de José Bordón), el Frepaso y la Alianza, sucesivamente. Pero con la autonomía necesaria como para coquetear en 2004 con Jorge Sobisch, el neuquino que quiere liderar el centroderecha, como un contrario patagónico de Néstor Kirchner. Aunque, hoy por hoy, reboza autonomía, amparado en su particular estilo de hacer política. Que lo lleva a considerarse, por ejemplo, como un hombre de estrecha vinculación con la masonería. “López Murphy también habló en la sede masona , licúa cualquier prejuicio que pudiera albergar su interlocutor.
–¿Y por qué está tan seguro de que será diputado nacional?
–Por los 90.000 votos (6% estimado) que tengo garantizados, gracias al trabajo en red de nuestro partido, basado en cien coordinadores generales y diez mil integrantes de ese reticulado. Es la mejor forma de trabajar en una gran ciudad.
Angel Coraggio










