

Poco duró la paz. A menos de veinticuatro horas de haber sellado un acuerdo, el Gobierno porteño y el Sindicato Unico de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (Sutecba) volvieron a cruzarse ayer, esta vez, por diferentes interpretaciones del texto suscripto en la Subsecretaría de Trabajo.
El quid de la cuestión –en rigor, el detonante del conflicto– se centra en la situación de los 2.400 trabajadores cuyos contratos no fueron renovados por la administración macrista.
Los popes del principal sindicato municipal aseguran que “no está superado . Y argumentan que el primer punto del acta prevé la “revisión de la situación del personal contratado , incluyendo a los más de 2.000 cesanteados. En Bolívar 1 hacen una lectura diametralmente opuesta. Aseguran que al referir a “personal contratado deja afuera a los agentes con contratos caídos. “Es un hecho consumado y no se retrocederá con la medida , repiten una y otra vez cerca de Mauricio Macri.
Los sindicalistas no tardaron en hacer sentir su enojo. Y apuntaron de lleno contra el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y el secretario general, Marcos Peña. Para los hombres de Sutecba, en la administración macrista están divididos entre “halcones y “palomas . “Coexisten dos tendencias: una muy dura que no quiere retroceder dejando a 2.300 personas en la calle; y otra mucho más dialoguista , sostuvo Enrique Pistoletti, secretario de prensa del gremio, que acusó a Larreta y Peña de estar “embarrando la cancha . En ese sentido, Sutecba reconoce como único interlocutor válido al ministro de Hacienda, Néstor Grindetti.
Ratificación legislativa
El macrismo intentará hoy ratificar el decreto del jefe de Gobierno que establece la intervención de la obra social. Sin mayoría propia, PRO descansa en el respaldo de la Coalición Cívica, que ya anticipó su apoyo a la libre opción. La líder de esa espacio, Elisa Carrió, avaló la medida, pero advirtió sobre el riesgo de que Macri lo que definió como “la lógica Alfonsín , es decir, “enfrentar a los sindicatos cuando recién se asume con alta legitimidad y terminar pactando . Y añadió: “Hay que tener mucho cuidado porque se puede terminar reforzando el poder sindical .
Todo hace suponer que el macrismo se encamina a cumplir su objetivo, siempre que la jueza Helena Aramburu de Liberatori no se expida a favor del recurso de amparo presentado por los sindicalistas porteños. Se estima que la magistrada podría resolver la cuestión hoy.
En caso de un fallo contrario, la huestes macristas ya cuentan con un Plan B: intervenir la obra social mediante una ley de la Legislatura.
LA NUEVA BATALLA SON LOS baches. El jefe de Gobierno porteño prometió acabar con uno de sus caballitos de campaña: el salto al bache (foto). En ese sentido lanzó un plan trienal de bacheo y repavimentación que prevé reparar 1.300 cuadras por año, para lo cual invertirá $ 490 millones. El objetivo del mandatario comunal es tapar los 15.000 baches que –dice– existen en la Ciudad.









