Combinar placer e inversiones no es imposible. Para los amantes del arte y el coleccionismo, disfrutar de un cuadro en el living de su casa y generar al mismo tiempo una buena rentabilidad a mediano plazo pueden ir de la mano a través de lo que se conoce como ahorro e inversión en bienes tangibles.

“Los bienes tangibles de colección, analizados bajo los parámetros de seguridad, liquidez, diversificación y fiscalidad, ofrecen las mejores garantías y ventajas , explican en el Grupo Afinsa, una compañía española de inversión especializada en este tipo de ahorro alternativo, cuyas acciones cotizan en el Nasdaq.

“Creo que si la obra fue bien selec

cionada, en cuanto al artista, su tamaño y otras características; y bien comprada, es muy difícil que no acompañe con los rendimientos y a eso se le suma la ventaja del disfrute , dice Marcela Sánchez Zinny, consultora de arte.

Para iniciarse el capital puede no ser demasiado grande, si se compran obras de artistas jóvenes. Contando con u$s 1.000 (y también menos), dicen los expertos; se puede poner un pie dentro de este tipo de inversión, que comparte cartel con otras como la numismática, las antigüedades o la filatelia, pero se lleva la mayoría de las miradas.

Lo ideal sería disponer de al menos u$s 5.000 u u$s 8.000 para poder armar una pequeña cartera diversificada. La renta oscila, para el caso de artistas argentinos, en el 18% anual tomando como referencia el recorrido de los últimos 30 años del Indice que elabora la Galería Zurbarán.

El primer paso es prioritario: p

onerse en tema. Recorrer galerías de arte, leer sobre nuevos artistas, hacer un relevamiento de las obras disponibles y pedir el asesoramiento de expertos para no equivocarse en la compra. Luego, el gusto personal cuenta mucho a la hora de adquirir una obra porque, más allá de la inversión, debe gustarle a su dueño.

Si bien el mercado argentino de arte no se encuentra muy desarrollado, las alternativas de inversión son numerosas. Se puede comprar en subastas, galerías de arte o en forma directa a otro coleccionista. También existen, aunque no en la Argentina, fondos que invierten en arte. El grupo español Afinsa, por caso, cuenta con productos en los que se pueden invertir desde 20 hasta 600 euros al mes.

Sánchez Zinny, recomienda incluir en un primer portafolio de inversión: una foto y una obra (tela, escultura, objeto) de artistas jóvenes y una obra de algún artista con trayectoria. “Los nombres dependerán de cuánto se esté dispuesto a invertir , aclara. “En todos los casos, tendría muy en cuenta la calidad del artista, que las obras fueran de mi gusto, la seriedad de la galería que representa al artista y sus posibilidades de proyección internacional , agrega.

Gonzalo Vidal, otro consultor especializado en arte, aconseja mirar hacia los artistas de la región. “Es sabido que la pintura latinoamericana está siendo cada vez más reconocida en los mercados internacionales en respuesta a una necesidad de “recambio y de la llegada de nuevos inversores al arte .

Entre los artistas nuevos más reconocidos y con buenas proyecciones figuran: Mario Vidal Lozano, Sol Halabi, Silvano Robert, Beto de Volder, Marina de Caro y Daniel Kaplan, entre otros. Los argentinos ya consagrados con cotizaciones siempre en alza: Molina Campos, Antonio Berni, Quinquela Martín y Soldi, entre otros.

Así, el interés de los inversores va creciendo a escala local, acompañando la tendencia mundial de los hedge funds especialistas en el tema. Hace poco tiempo The Wall Street Journal se ocupó del tema: “en momentos dónde los imprevistos azotaron a los ahorristas en la Argentina, los poseedores de obras de arte tenían su capital resguardado, y muchos de ellos tomaron ganancias en poco tiempo y a valores constantes durante el auge de las subastas en 2003 y 2004, o a través de ventas particulares .

Las inversiones tangibles constituyen, históricamente el mejor valor-refugio en períodos de crisis, ya que tienen la particularidad de revalorizarse con el tiempo.