

A comienzos de noviembre, en diálogo con El Cronista, los ejecutivos de la acerera brasileña Gerdau manifestaron su interés por comprar Aceros Bragados (Acerbrag). En ese momento, se habló de 150 millones de dólares para concretar la transacción. Sin embargo, ese valor parece no contentar a todos los dueños de la compañía.
El holding controlante de Acerbrag está compuesto por los sucesores de Piero Vara, que tienen el 75% de las acciones, y su hermana Luisa Vara, que posee el otro 25%. Si bien Luisa tendría interés en vender, algunos familiares del fundador de la compañía creen que se puede conseguir un mejor precio al ofertado por Gerdau.
Ese es el caso de Liliana Vara, la viuda del empresario, y Verónica, una de sus hijas. Entre las dos, poseen un 62,5% de las acciones de Piero Vara, equivalentes a un 47% del holding controlante. Y ambas contrataron a la consultora Onyx Group, para que considere la propuesta de Gerdau. En la firma asesora consideran que los u$s 150 millones ofrecidos por la brasileña son insuficientes. “Acerbrag tiene un Ebitda (ganancias antes de impuestos, amortizaciones e intereses) de u$s 40 millones (sobre una facturación aproximada de u$s 100 millones). Además, la compañía estaría en la fase final de una inversión de u$s 80 millones, por lo que duplicaría su capacidad de producción de 140.000 toneladas a 300.000 toneladas a comienzos de 2007 , señalan. Por esas razones, recomiendan una propuesta más alta o que la familia continúe con la compañía. Además, creen que las compraventas de acereras de los últimos años se concretaron a valores más elevados, en relación con el Ebitda.
Francisco y Vanina, otros de los hijos de Vara, tienen un 18% de las acciones, y serían proclives a venderle a la brasileña. Otro 9% estaría en manos de lvaro, otro sucesor del empresario.
Los desacuerdos familiares ponen en riesgo la venta de la compañía. Gerdau dijo que llegaría a un acuerdo una vez que estuviera resuelta la situación familiar. Sin embargo, las sucesiones no suelen ser sencillas en la mayoría de los casos, más allá de la fortuna en juego.
La familia Vara controla la sociedad Grupo Lupier. Esta firma también posee las marcas Colchones Piero, Suavegom, Suavestar, la petroquímica Río Tercero y el desarrollo inmobiliario Pilar Golf.










