

El macrismo intentará aprobar mañana en la Legislatura porteña el presupuesto 2008, que contempla erogaciones por 13.083 millones de pesos y un endeudamiento por 1.628 millones, que el futuro jefe de Gobierno planea destinar a la creación de un Fondo de Infraestructura Social. Primero, sin embargo, necesitará acordar con la oposición los votos necesarios para su sanción.
A escasas veinticuatro horas de tratarse en el recinto –la sesión extraordinaria, en principio, está prevista para las 16– el proyecto no tiene despacho de la Comisión de Presupuesto, que preside el diputado kirchnerista Juan Manuel Olmos.
Básicamente, la discusión gira en torno a los $ 1.628 millones de endeudamiento, una palabra que hace un año atrás le valió el puesto al fugaz ex ministro de Hacienda Guillermo Nielsen. En ese entonces, el macrismo fue un férreo opositor a tomar deuda pública. Ahora, argumentan en PRO, el endeudamiento está destinado a obras de infraestructura y no a gasto corriente. En rigor, la futura administración prevé la creación de un fondo especial destinado a obras de infraestructura en las áreas de Educación, Salud, Vivienda y obras de la red pluvial.
Desde la oposición son varias las objeciones que se plantean. En primer lugar, reclaman que el endeudamiento esté “efectivamente atado a la obra pública y no se diluya en el presupuesto. De ese modo, dicen, habría un déficit encubierto que buscaría cubrirse con deuda.
El bloque kirchnerista pretende que las “obras prioritarias tengan una partida destinada en el presupuesto 2008 y no queden sujetas al endeudamiento. Y que el fondo de infraestructura no contemple obras parciales (que demanden partidas presupuestarias en años venideros) para no ser esclavos de endeudamiento futuro.
En la Coalición Cívica, en tanto, se oponen a los superpoderes que tendría Mauricio Macri para manejar discrecionalmente hasta el 5% del presupuesto, es decir, unos $ 700 millones. Ese es un privilegio del que gozaron tanto Aníbal Ibarra como Jorge Telerman. Los legisladores que responden a Elisa Carrió, además, reclaman mayor control sobre las agencias que pretende crear el futuro intendente.
Por su parte, el diputado lozanista Martín Hourest argumenta que el artículo 53 de la Constitución porteña establece que el endeudamiento no puede estar incluido en el presupuesto, sino que requiere de una ley específica de la Legislatura.
En línea con el kirchnerismo, Hourest manifestó su rechazo al revalúo del ABL, que le daría unos 400 millones extra a la futura administración macrista.
Otra cuestión pendiente de discusión es cómo será el control parlamentario de ese fondo. En principio, se conformaría una comisión integrada por 7 diputados, macrismo incluido.
Hoy la Legislatura volverá a ser el centro de atención. Allí terminará de definirse la negociación en torno al presupuesto. Desde el macrismo, admiten, no será una tarea sencilla.









