

Alentados por el viento a favor que empezó a soplar en 2003 con el crecimiento del 50% del negocio publicitario, varios creativos se animaron a embarcarse en el sueño de la agencia propia. En los primeros seis meses del año, tres duplas de apellidos reconocidos decidieron salir a competir con los grupos internacionales.
Damián Kepel, ex director General Creativo de Young & Rubicam, junto con Mariano Mataloni, ex gerente General de Ogilvy Argentina, fundaron Kepel & Mata. Ya tienen en sus manos las cuentas de Nordelta, Ciudad Internet y las radios Metro y Aspen Classic, de Cie-R&P. Dylan Williams y Martín Mercado, renunciaron a sus cargos de CEO y director General Creativo de la filial local de McCann-Erickson, y están a la búsqueda de socio para arrancar su propia agencia. Y, por último, Maxi Anselmo, cabeza creativa de Agulla & Baccetti no aceptó formar parte de la nueva sociedad entre la inglesa Lowe y Luis Brusco –que controlará a la firma fundada por los creativos Ramiro Agulla y Carlos Baccetti– y se reencontrará con su antiguo co-equiper Sebastián Wilhelm, para crear su marca.
“Después de la crisis, cuando las empresas empezaron a reinvertir, la demanda de agencias subió. Y, con la ampliación del negocio, también se reactivó el mecanismo por el cual, históricamente, crece el número de participantes en este mercado: el sueño de los creativos de tener agencia propia , analiza Alicia Belouse, consultora de Recursos Humanos especializada en publicidad.
La marquesina es una de las motivaciones que empuja a los publicistas hacia la independencia. Pero no es la única. Los creativos suelen empezar a disentir con la forma de cumplir los objetivos financieros del grupo que los hizo conocidos. Tal es el caso de la dupla Williams-Mercado, que se retiró de McCann por desacuerdos con los directores regionales de la empresa.
Pero aunque estos emprendedores buscan ser sus propios dueños, saben que su sobrevivencia depende, a veces, de encontrar un socio internacional que los respalde, sobre todo en épocas en donde la exportación de la producción se convirtió en uno de los principales ingresos. También pesa que las empresas internacionales deciden sus agencias por “alineación , y estar fuera de una red puede ser un perjuicio en ese sentido.
En las agencias, el daño que generan las partidas es transitorio. “Están acostumbradas a la fuga de sus talentos, y suelen tener la cintura para crear nuevos , explica Omar Tiraboschi, profesor de la Universidad Austral. De hecho, el puesto de director creativo de Y&R es un semillero de las estrellas publicitarias. Gabriel Dreyfuss, Hernán Ponce, Ramiro Agulla, Carlos Baccetti, Pablo Del Campo y Juan Cravero son sólo algunos de los que, después de ocupar el cargo, pegaron el salto.
“Las agencias no sólo venden su creatividad. También cuenta la planificación estratégica en la relación con los clientes, que no siempre se van atrás de un nombre , agrega Belouse. Si quieren evitar la fuga, deben estar atentas en optimizar el talento de estos creativos, permitiéndole insertar cambios.










