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Los problemas geopolíticos en Medio Oriente y la guerra comercial se mantienen como la preocupación central entre los inversores. Al respecto, Salvador Di Stéfano definió a la Argentina como una “tierra de oportunidades”, aunque advirtió que el país se encuentra en un “modo espera” condicionado por el rumbo alcista de los mercados globales.
En su nuevo informe semanal, el especialista señaló que existen tres eventos “gigantes” que dominan la escena: el conflicto en el estrecho de Ormuz, la tensa relación comercial entre China y Estados Unidos con el interrogante de Taiwán de fondo, y el cambio de liderazgo en la Reserva Federal de los Estados Unidos.
A su entender, la resolución de estas variables permitiría un cambio de tendencia en los mercados: “La evolución del comercio entre las dos principales potencias del mundo, la liberación del estrecho de Ormuz, y una definición clara de la política monetaria en Estados Unidos son condiciones básicas para proyectar la evolución de los mercados a escala mundial”.
“Sin estas definiciones, es imposible proyectar un escenario para los próximos meses”, añadió. En ese sentido, fue contundente con una recomendación: “Hay que acopiar liquidez, bajar deuda y seguir apostando por empresas con buena salud financiera, y flujo de fondos libre de caja que sean interesantes".
Las tres nuevas recomendaciones del Gurú del Blue para los inversores: “Tierra de oportunidades”
“La tasa de interés de plazo fijo es negativa contra la inflación proyectada a 12 meses, que se ubica en torno del 26% anual”, explicó Di Stefano. Y señaló que la tendencia se repite con el financiamiento para empresas: detalló que, si bien se pueden tomar créditos a tasas del 40% anual, una vez descontada la tasa del impuesto a las ganancias, el costo real queda en un 26% anual, una cifra idéntica a la inflación proyectada.
Ante la debilidad de las tasas en pesos, el experto señala que se vuelve atractivo “acopiar instrumentos financieros en dólares”. En su hoja de ruta de inversiones, destacó tres activos clave: los bonos AO27, AO28 y AN29.
El especialista sugirió que estos activos podrían verse beneficiados por una mejora en la calificación crediticia de las agencias Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s. “Si dos de las tres empresas nos mejoran la calificación, podrían ingresar muchos fondos para invertir en activos de riesgo argentino, allí tendríamos una baja importante del riesgo país”, afirmó.
Exportaciones récord y el horizonte de la deuda: lo que viene, según Di Stefano
Hacia el futuro cercano, las proyecciones de Di Stefano son optimistas en términos comerciales. “Para este año estimamos una exportación récord por u$s 100.000 millones”, aseguró.
“Si proyectamos para todo el año 2026 los dólares que lleva comprado el Banco Central, podríamos decir que podría comprar un total de u$s 20.000 millones”. Esta dinámica, remarcó, permitiría “cubrir sin sobresaltos” los vencimientos de deuda de ese periodo, con reservas que ya superan los u$s 46.000 millones.
“Para el año 2027 los vencimientos de amortización de deuda en dólares podrían ubicarse en torno de los u$s 13.000 millones, si renovamos los repos, las deudas con el FMI más organismos financieros internacionales y deuda del tesoro. Tenemos todo el segundo semestre para conseguir ese dinero, y entrar al año 2027 sin preocupaciones”, precisó.
Sin embargo, Di Stefano advierte que no se puede “tapar el sol con las manos”: la recuperación de la actividad económica y el control de la inflación dependen en gran medida de que el petróleo baje de los u$s 100 y mejore el clima internacional. “Sin una mejora del escenario internacional, es difícil que Argentina sea una fiesta”, insistió.
La conclusión del analista es de una cautela optimista: Argentina está “haciendo los deberes” en el plano local, pero la incertidumbre externa manda. “Hay que desensillar hasta que aclare el escenario internacional, acopiar liquidez, cancelar deuda, y esperar que él mundo sea un poco más predecible”, completó.