El mercado espera con casi 90% de probabilidad que la Fed baje la tasa en diciembre.
Con el riesgo país en niveles de 650 puntos, los factores globales se tornan más importantes respecto de cuando el indicador se ubica en niveles de 1000 puntos, o valores más elevados. Qué bonos en dólares prefieren los analistas.
Esperando recortes de tasas
Actualmente, la probabilidad de ver un recorte de 25 pbs en la tasa de la Fed en diciembre ya supera nuevamente el 80%.
Esto representa un cambio claro respecto de lo que se esperaba hace dos semanas atrás, cuando dicha probabilidad era de 50%
Existieron dos eventos importantes recientemente que marcaron el cambio de dichas expectativas.
Por un lado, Scott Bessent, secretario del Tesoro, dijo que estaba finalizando su segunda rueda de entrevistas y que creía que Trump podría nominar al nuevo presidente de la Fed antes de Navidad, pudiendo nombrar a un presidente del Banco Central con un sesgo más laxo respecto del que muestra Powell, actual presidente de la entidad.
Es decir, la nominación de un nuevo presidente de la Fed por parte de Trump es visto como un factor que eleva las probabilidades de ver nuevos recortes de tasas, contemplando que el presidente de EEUU presiona para que ello suceda.
Según los trascendidos entre los medios, el mejor posicionado para ocupar el puesto de Powell es Kevin Hasset, hoy asesor de la Casa Blanca. Tambien se encuentra en carrera el gobernador Stephen Miran, quien mantiene su postura de avanzar con recortes más agresivos.
Por otro lado, se publicaron datos macro que también alentaron la expectativa de una baja de tasas de la Fed.

Por un lado, las ventas minoristas fueron peor de lo esperado en septiembre, con un aumento de 0,2% mensual, debajo del 0,4% esperado.
Además, también se conoció el dato de confianza del consumidor de Conference Board, cayendo nuevamente y marcando nuevos mínimos desde abril.
A eso hay que sumarle un dato de empleo más débil, alentando aún más las expectativas de baja de tasas.
Sin embargo, el dato clave fueron los comentarios de los miembros del Comité de Politica Monetaria de la Fed (FOMC), que dieron un sesgo mas bien laxo sobre el futuro de la Fed.
El viernes, John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, señaló que ve espacio para un recorte en el corto plazo ante la debilidad del mercado laboral.
En esa línea, Mary Daly, de la Fed de San Francisco, apoyó explícitamente una baja en los tipos de interés en la próxima reunión.
A ello se le sumó el gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, quien también respaldó un recorte adicional de 25 puntos básicos en diciembre, argumentando que el mercado laboral mantiene señales de debilidad suficientes para justificar la medida.
En declaraciones a Fox Business, Waller señaló que los datos del sector privado y evidencia anecdótica confirman que “nada ha cambiado realmente” desde la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, con el empleo continuando su deterioro y expectativas de moderación inflacionaria.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), explicaron que el mercado parece estar más atento al guidance del FOMC y a un eventual cambio de rumbo a partir de mayo de 2026, cuando finalice el mandato de Jerome Powell.
“Luego del job report de septiembre el escenario base para el mercado seguía siendo que la Fed mantendría el rango de tasas sin cambios (en 3,75%–4%) hasta que habló Williams, el presidente de la Fed de Nueva York. Esto sumado a que ayer las probabilidades prácticamente no se movieron a pesar de que los datos semanales de desempleo fueron positivos, al menos en el margen”, dijeron.
Sobre este último punto, las peticiones iniciales, que reflejan a las personas que solicitan el subsidio por primera vez, se situaron en 216.000 en la semana que concluyó el 22 de noviembre, por debajo de las 225.000 esperadas y de las 222.000 de la semana anterior.
Por su parte, los reclamos continuos se ubicaron en 1.960 mil en la semana que finalizó el 15 de noviembre, apenas por debajo de los 1.963 mil proyectados por los analistas. Además, se revisó a la baja el dato de la semana previa, de 1.974 mil a 1.953 mil.

Una Fed menos laxa a mediano plazo
Si bien el mercado parece elevar las chances de ver recortes de tasa en diciembre, lo cierto también es que, hacia las próximas reuniones, los inversores recortaron su expectativa sobre la agresividad en las bajas de tasa a mediano plazo.
El mercado ve ente dos y tres recortes de tasas adicionales para lo que queda de 2025 y hacia 2026, cuando hace meses atrás esperaba hasta 5 bajas de tasas.
El mercado incorpora un 87% de recorte en diciembre, un 41% de probabilidad de recorte en abril y un tercer recorte en julio próximo.

Aun así, con todos los datos macro y el debate sobre el futuro de la política monetaria en el centro de atención, no hay consenso en el mercado sobre si la Fed recortará la tasa en diciembre.
Juan Cruz Lekovic, fund manager de Schroders, cree que la Fed podría dejar sin cambios la tasa de interés en su próxima reunión.
“Los datos laborales no fueron lo suficientemente negativos para presionar a la FED a volver a bajar las tasas en diciembre (por tercera reunión consecutiva) ni tampoco lo suficientemente positivos para imaginar una aceleración del consumo privado. El mercado mantiene el sentimiento positivo por diversos drivers, pero todo parece indicar que, al menos en diciembre, la FED optaría por una pausa a la espera de mayores precisiones de cara a la decisión de enero 2026”, comentó Lekovic.
En esa línea, también anticipó posibles subas en las tasas de los bonos del tesoro americano, en un contexto de bajas de tasas más graduales.
“La inflación sigue por arriba del mandato de la FED, el mercado se mantiene adelantado en el ciclo de baja de tasas de la FED y el mercado laboral está menos débil de lo esperado. Dado todo esto, creemos que las tasas continuarán teniendo cierta presión al alza”, estimó.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, indicó que, si bien se espera mayores bajas de tasas de la Fed, no está asegurado que dicha baja se de en diciembre.
“En las últimas minutas de la reunión de la Fed se observa cierto contraste con la sensación que dejó Powell en la correspondiente conferencia. De la minuta entendemos que la menor información y la pérdida de dinamismo del mercado laboral llevaron a una inclinación por relajar la política monetaria, que se encuentra en terreno restrictivo; de las palabras de Powell había quedado que la falta de información podía llevar a una pausa en el relajamiento”, indicó Tessio.
Impacto local
Con el riesgo país en niveles de 650 puntos, los factores globales se tornan más importantes respecto de cuando el indicador se ubica en niveles de 1000 puntos, o valores más elevados.
La curva de bonos de EEUU depende de lo que ocurra en la macro americana, así como también en la expectativa de suba y baja de tasas de la Fed.
La actualidad macro en EEUU refleja un proceso de inflación levemente al alza, con un mercado laboral que ha iniciado un deterioro, tanto en el aumento del desempleo como en un freno en la creación de empleos.
Por lo tanto, si bien se espera mayores bajas de tasas de la Fed, comienzan a especularse con que dicho proceso bajista podría ser menos agresivo respecto de lo que se esperaba hace unos meses atrás.
Esto puede tener un impacto en las tasas de interés de la Fed, haciendo que las mismas se sostengan en niveles elevados. Si las tasas se mantienen en valores más altos, implica que los bonos no subirán mucho más respecto de los valores actuales.
Dado que los bonos del tesoro de EEUU sirven como referencia para el resto de las curvas, si los bonos de EEUU no extienden las subas, esto puede provocar un freno (o un viento de frente) en los bonos argentinos.
A su vez, si el mercado llegase a ver una Fed mas laxa hacia adelante, esto podría empujar a las tasas de interés del mercado a la baja, haciendo que suban los bonos del tesoro americano y empujando también al alza a la deuda global, incluyendo a los títulos argentinos.
Desde Baires Asset Management esperan que la Fed sea más paciente de lo que el mercado descuenta en relación a la baja de tasas.
Esto implica un impacto sobre la dinámica de las tasas de interés del mercado, y por ende, también sobre la deuda local.
“El rally de los bonos argentinos se verá menos impulsado por el catalizador externo de la Fed y dependerá más de factores endógenos para justificar cualquier compresión adicional del spread. La situación de Higher for Longer con respecto al nivel de tasas de la Fed, elimina el “factor suerte” externo. La subida de títulos locales se ganará con la disciplina fiscal y la gobernabilidad”, consideraron desde Baires Asset Management.
Además, desde Baires Asset Management entienden que la baja de tasas de la Fed podría ser un viento de cola futuro sobre la deuda.
“Si el rally de los bonos argentinos se inició por la estabilidad política y macroeconómica interna, el cambio de política de la Fed actúa como un poderoso catalizador externo que acelera la suba de precios y facilita el objetivo del país de volver a operar con tasas por debajo del 8% y acceder al financiamiento externo”, detallaron.

Factor local versus factor internacional
Si los rendimientos de los bonos del tesoro de EEUU suben, se eleva el piso del riesgo país, generando un viento de frente para la deuda local.
En cambio, si los rendimientos de los bonos de EEUU caen, el piso del riesgo país baja y favorece a los títulos de deuda argentinos.
A la hora de determinar las causas de los movimientos de los bonos argentinos, la clave pasa por analizar si los mismos dependen de variables locales o globales, es decir, cuanto esta explicado por los movimientos de las tasas de EEUU (factor global) y cuanto por el precio del bono en si mismo (factor local).
En general, el mercado sigue viendo que si bien hoy el factor global importa más que antes, las variables domesticas siguen siendo determinantes sobre la renta fija argentina.
Lisandro Meroi, Research Analyst de TSA Bursátil, detalló que sobre las tasas de interés en EEUU, el mercado viene operando con algunas dudas respecto a cuál será la próxima decisión de la Fed, con el foco en el corto plazo generando volatilidad.
“La falta de datos económicos por el shutdown y la división interna entre los miembros del FOMC llevaron a mayores expectativas de una pausa en diciembre. Sin embargo, en las reuniones subsiguientes debería retomarse el sendero a la baja en caso de que la economía evolucione favorablemente”, indicó.
Para Meroi, este escenario sería positivo para los bonos soberanos argentinos, aunque el gran catalizador continúa siendo local, centrado en la acumulación de reservas y el pago de los próximos vencimientos.
“Definiciones certeras al respecto quizás permitan ver un riesgo país como el de principios de año en torno a 560 pbs, o incluso perforar ese nivel y quedar a las puertas de volver al mercado internacional de deuda en caso de que el contexto global acompañe”, estimó Meroi.

Oportunidades en bonos
Desde el resultado de las elecciones hasta hoy, todos los tramos de la curva soberana se dispararon a máximos históricos, con ganancias entre 17% y 31%
Con el actual rally, la curva de Globales y Bonares comprimió con fuerza. El Global 2029 rinde 8,6%, mientras que el Global 2030 rinde 9,5%.
En el tramo medio, los bonos a 2035 y 2038 rinden 10,2% y 19,3%, mientras que los títulos de mayor plazo operan con tasas de 10,1% y 9,8% en los bonos a 2041 y 2046 respectivamente.
Los analistas de Adcap Grupo Financiero ven valor en los Bonares de mayor plazo.
“Luego de las elecciones, y alimentado también por las declaraciones del equipo económico, el mercado comenzó a mirar la recompra de deuda como un evento de creciente probabilidad. Sin embargo, la expectativa es que este proceso se concentre en la deuda internacional, explicando el premio que está pagando la deuda ley local. En este contexto, nosotros seguimos prefiriendo la parte más larga de la curva soberana, con el AL35 a la cabeza”, comentaron desde Adcap Grupo Financiero.
Los analistas de Balanz también se mantienen optimistas sobre el futuro de la deuda local.
“Mantenemos la recomendación en GD38 y GD41, que esperamos tengan mejor desempeño relativo. Nos mantenemos en AL29 y AL30, y por ahora preferimos seguir por fuera de los Bonares largos. Vemos atractivo pasar de GD29 y GD30 a AL29 y AL30, respectivamente para aprovechar diferenciales de tasa de 290 y 120 puntos básicos, respectivamente”, indicaron.
Finalmente, sobre los bonos soberanos, Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, detalló que ya reflejan parte de esa mejora y sigue viendo valor hacia adelante.
“La curva hoy rinde entre 8% y 10% en dólares, lo que deja menos espacio para capturar retorno por compresión de spreads. Por eso, para perfiles moderados el atractivo está en Obligaciones Negociables largas de compañías sólidas, que ofrecen rendimientos similares, pero con mejor riesgo crediticio que el Estado”, indicó.

Más Videos












