

La curva de deuda soberana en EE.UU. tuvo una gran volatilidad en el último año. El estallido de la pandemia hizo colapsar los rendimientos de la deuda. En los últimos meses se ve una recuperación de las tasas y un marcado aumento de la pendiente de la curva soberana norteamericana, sobre todo en la parte más larga de la curva. Los aumentos de una mayor inflación y de una recuperación en Estados Unidos generan dicho desplazamiento al alza, el cual provoca un aumento en el costo de fondeo de mercados emergentes.
Los bonos a nivel global se están encontrando con importantes desafíos de corto plazo. Las tasas de interés de largo dentro de la curva americana se desplazan al alza, lo que genera debilidad en los precios de los bonos del mundo.
A comienzo de la pandemia, las tasas de corto se ubicaban en niveles de 1,45% y las de largo plazo en 2,4%, con una curva bastante plana. El estallido del coronavirus tumbó las curvas a niveles de 0% hasta el plazo de 2 años y debajo del 1% hasta el plazo de 10 años. Lo que se comienza a ver en los últimos meses es cómo las tasas de corto plazo permanecen en niveles de 0%, pero a su vez las tasas mas largas comienzan a subir rápidamente.
Las tasas de los bonos del tesoro a 5 años se desplazaron en los últimos 6 meses 25 puntos básicos, a 10 años crecieron 55 puntos básicos y a 30 años 64 puntos básicos. En cambio, en los tramos menores a 5 años no se vieron grandes cambios en las tasas de interés.
De esta manera, y gracias a la reciente suba de tasas, la muestra un importante empinamiento en el tramo medio y largo con tasas de 10 y 30 años en niveles de 1,14% y 1,87% respectivamente.

Pablo Santiago, head de Wealth Management de Banco Mariva explicó que el aumento de las tasas americanas se da por un crecimiento de la incertidumbre en el manejo de la política monetaria y fiscal en EE.UU. de cara a un cambio en la administración.
"El aumento de tasas de interés va de la mano de un posible mayor gasto y mayor déficit fiscal norteamericano, el cual implicará un proceso de esterilización que demande de una tasa de interés mas alta. Además, dicha suba de tasa implica también un contexto en el que veamos que los precios de los bienes se comiencen a recuperar, de la mano también de una salida de la pandemia", afirmó Santiago.
Mariano Calviello Head Portfolio Manager de Fondos Fima señala que los motivos detrás de un empinamiento suelen ser una mejor perspectiva de crecimiento y una mayor presión inflacionaria, dejando de lado si existiera un incremento en el riesgo soberano.
"La curva pasó de ser mucho más plana al inicio de la pandemia, para ir recobrando pendiente a medida que el crecimiento futuro recuperó optimismo, de la mano de una inflación que podría comenzar a reaccionar. Es interesante el comportamiento del spread entre las tasas de 2 y 10 años, que está en niveles máximos desde abril de 2017", remarcó Calviello.
Un dato interesante es la cantidad de bonos a nivel global que opera con tasas negativas, stock que cayó en u$s 2 billones en las últimas jornadas producto del aumento en las tasas de interés de EE.UU. Es decir, una suba de tasas hace que los bonos del mundo caigan y que por lo tanto suba su rendimiento.
Este aumento del rendimiento coloca a la renta fija global por encima de los niveles de 0% y reduce el stock total de bonos con rendimientos negativos en u$s 2 billones.
"El mercado de bonos se vio una disminución en la cantidad de bonos operando con tasa negativa desde un máximo alcanzado a diciembre de 2019 con u$s 18 billones han pasado a terreno positivo ya casi u$s 2 billones, mostrando cierto reacomodamiento en los niveles. En Emergentes también se ha visto un alza en los rendimientos de los bonos, pero de manera acotada. El principal indicador para este caso entiendo que es la fortaleza del dólar a nivel mundial, que mantiene desde marzo 2019 una marcada depreciación", afirmó.

Por último, en el corto plazo se vio una ligera baja de la tasa, poniendo pausa al rally iniciado en los último 6 meses, macando una baja del rendimiento a 30 años de 5 puntos básicos en los últimos 2 días. Sin embargo dicha caída aun no da señales de que la tendencia este cambiando.
Joaquín Bagues, head of Strategy de Portfolio Personal Inversiones (PPI) explicó que en el corto plazo la tasa generó bajas de 5 puntos básicos, retrocediendo en el margen.
"El rendimiento a 10 años bajó alrededor de 5 puntos básicos a 1.08%. La subasta provocó un aplanamiento de la curva de rendimientos de EE.UU., con el diferencial entre 5 y 30 años disminuyendo al nivel de 134 puntos básicos. El movimiento se produce después de un pronunciado empinamiento de la curva de rendimiento de Estados Unidos este mes, impulsado por mayores expectativas inflacionarias, mayor oferta de bonos e incertidumbre sobre la perspectiva de un mayor estímulo fiscal bajo un gobierno demócrata", afirmó.
Impacto en emergentes
Naturalmente, una suba de tasas genera un impacto negativo sobre los bonos de mercados emergentes. Al subir la tasa en Estados Unidos, los inversores podrían verse tentados a desarmar posiciones de bonos de emergentes y pasarse a bonos del Tesoro americano, naturalmente con un riesgo mucho menor. Además, sube el costo de fondeo de los mercados emergentes, haciendo que su deuda sea mas riesgosa o con un costo mayor de rolleo. De esta manera, existe cierto grado de correlación negativa entre la tasa americana y la deuda emergente.
La suba de tasas golpeó a todos los bonos en este 2021, aunque se percibe a los bonos de emergentes como los más perjudicados de corto plazo. El índice de bonos de mercados emergentes (EMB) cae 1,9% en 2021, seguido por bonos de grado de inversión (LQD) que cae 1,25%. Los bonos de alto rendimiento de mercados emergentes (HYEM) y de bonos a nivel global (BND) retroceden 0,85% y 0,89% respectivamente. Todo esto es por la suba de tasas en EE.UU.

Juan Pablo Vera, jefe de operaciones de Tavelli y Compañía afirmó que: "Sobre fines de 2020, el rendimiento de los bonos a 10 años oscilaba entre 0,90% y 0,95%, a partir de ahí comenzó una suba lenta pero sin pausa que lo depositó hoy en máximos diarios de 1,185% para luego retroceder a 1,13%. En el mismo lapso, el ETF que replica a los bonos en dólares de naciones en vías de desarrollo (EMB) comenzó un ajuste de precios desde niveles de 115 a los actuales 113".

En cuanto al impacto en los mercados, Pablo Santiago, Head de Wealth Management de Mariva afirmó que esta dinámica de las tasas tiene impacto no homogéneo en todos los activos financieros.
"Las curvas de renta fija global de corto plazo están sostenidas por políticas expansivas de los bancos centrales. Lo que vamos a ver es un empinamiento de las curvas a partir de que el mercado comience a especular con un escenario de mayor inflación y salida de la pandemia. El mercado es el que pone la tasa de interés y si esta sube, seguramente veremos una mayor debilidad en los instrumentos de renta fija a nivel global", indicó.
Finalmente, Pablo Santiago anticipa un impacto heterogéneo en los mercados emergentes y limitado en lo que se refiere a la deuda local.
"En emergentes no va a ser homogéneo el impacto de la suba de tasas ya que los fundamentals de cada país son diferentes. Lo que si, esta suba de tasas hace que suba el costo de fondo para todos los países y para todos los créditos ya que es la tasa libre de riesgo. A la Argentina lo domina los riesgos locales aunque lo que impacta es en algunos financiamientos privados de largo plazo. Mirando a largo plazo, y para el momento en que Argentina tenga que volver a los mercados de deuda internacional, una suba de tasa hace que suba el costo de endeudamiento del país, y esta suba le pone un piso a dicho endeudamiento. A los bonos le impacta. Con un riesgo país de 1400 puntos, que suba la tasa 25 bp sobre un spread de 1400 puntos, es muy poco lo que explica la tasa libre de riesgo en Argentina", sostuvo.









