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Los bonos soberanos en dólares operan con fuertes subas este miércoles, en línea con el alivio global que generó la tregua entre Estados Unidos e Irán.
El riesgo país argentino profundiza la baja y se ubica en 563 puntos básicos, con una caída de 47 puntos en la jornada, en línea con la mejora generalizada de los bonos soberanos. En perspectiva, la baja también se consolida en términos semanales, con un retroceso de 49 puntos, mientras que en los últimos 30 días acumula una caída de 20 unidades.
La compresión del riesgo geopolítico impacta de lleno en los activos más sensibles al apetito por riesgo, y Argentina vuelve a mostrar su beta elevada: suben los precios a lo largo de toda la curva y los rendimientos ceden, en sintonía con la baja del riesgo país.
En la curva ley extranjera el GD29 y GD30 avanzan con mejoras más moderadas, mientras que los bonos más largos como el GD35, GD38, GD41 y GD46 registran subas en torno al 1,6% al 1,7%.
En los bonares se repite la lógica, con el AL29 y AL30 más contenidos y un mejor desempeño en el AL35, AL38 y AL41.
Sin embargo, cuando se compara con el resto del universo emergente, la foto es más matizada. Los bonos argentinos reaccionan positivamente, pero no lideran el rebote. Países como Ucrania y Sri Lanka muestran subas mucho más agresivas, propias de créditos más distressed, mientras que Turquía y Ecuador avanzan en línea con el movimiento global. Brasil, en cambio, se mantiene prácticamente sin cambios.
En ese contexto, la Argentina queda en un punto intermedio: sigue comportándose como un crédito de alto beta que captura rápidamente los cambios en el humor global.
La renta variable argentina
Los ADR argentinos operan en Wall Street con fuertes subas impulsados principalmente por el sector financiero.
Banco Macro lidera con una suba de 7,7%, seguido por BBVA Argentina (+7,1%) y Grupo Supervielle (+7,2%), mientras Galicia avanza 4,7%.
El movimiento se extiende a otros papeles cíclicos, con Bioceres que trepa 5,5%, MercadoLibre 3,3% e IRSA 3,7%, en un contexto de mayor apetito por riesgo.
En contraste, las energéticas están bajo presión: YPF cae 3,9%, Transportadora de Gas del Sur 4,5% y Pampa Energía 2%, afectadas por la fuerte baja del petróleo.
En Buenos Aires, el S&P Merval en dólares vuelve por encima de los u$s 2000. Es una sesión más verde que roja para los papeles del Panel Líder a excepción de las energéticas. Cae TGS, YPF, Pampa y TGN.
Al respecto, Diego Martínez Burzaco, country manager de Inviu Argentina, dijo a El Cronista que hay dos factores claros detrás del movimiento del mercado.
Por un lado, una descompresión de la aversión al riesgo, que habilita un rebote técnico tras la tensión reciente. “El alivio en el frente geopolítico funciona como disparador y permite que los activos recuperen algo de terreno”, comentó.
Por otro, aparece el efecto del short squeeze: “El cierre de posiciones bajistas de muchos especuladores que estaban posicionados ante un escenario sin acuerdo. “Ese desarme se traslada de forma transversal a todos los mercados: acciones, bonos y commodities, y amplifica el rebote".
Ahora bien, para el estratega, si bien es una señal positiva, “todavía es prematuro asumir que el movimiento será sostenible. En las próximas dos semanas probablemente haya idas y vueltas en la información, lo que puede generar volatilidad adicional”.
En ese contexto, el mercado podría empezar a reordenar el foco hacia Estados Unidos, con el inicio de la temporada de balances la semana próxima. “Ahí se va a jugar buena parte de la dirección de corto plazo, a medida que los inversores ajusten carteras en función de resultados y expectativas”, concluyó.
Wall Street salta a máximos de casi un mes tras el alto el fuego
Wall Street acelera las subas y se encamina a cerrar con un rally contundente, impulsado por la distensión geopolítica. El Dow Jones Industrial Average trepa cerca de 2,2% (más de 1.000 puntos), el Nasdaq Composite gana alrededor de 2,5% y el S&P 500 avanza en torno al 2,1%.
El catalizador central fue la caída del petróleo, que volvió a perforar los u$s 100 por barril tras semanas de presión alcista. El Brent se desplomó cerca de 14% hasta los u$s 94, mientras que el WTI retrocedió alrededor de 16%, también en la zona de u$s 94.
El movimiento responde a la expectativa de que se normalicen los flujos de crudo y gas a través del Estrecho de Ormuz, un nodo clave para el comercio energético global. Este cambio de dinámica alivió de forma directa las expectativas inflacionarias y reactivó el apetito por riesgo.
Las acciones globales también se dispararon con Europa subiendo 4% y Asia acompañando, mientras que los bonos del Tesoro estadounidense también avanzaron. El rendimiento del bono a 10 años cayó a 4,24%, mínimos desde mediados de marzo, y el tramo corto también ajustó a la baja, con el de dos años en torno al 3,73%.
El mercado volvió a poner en precio la posibilidad de recortes de tasas de la Reserva Federal (Fed) hacia adelante, en un contexto donde el shock energético pierde intensidad.
En paralelo, el dólar cede terreno tras haber actuado como refugio durante la crisis, con el índice global retrocediendo a la zona de 98,8. El oro, en cambio, avanza 1,7% y se mantuvo firme como cobertura, en una señal de que, pese al alivio, la incertidumbre no desaparece del todo.
Detrás del movimiento también reapareció en el discurso de mercado el llamado “TACO trade” (Trump Always Chickens Out), en alusión a cambios de postura del presidente estadounidense en momentos críticos.