Es esperable que el flujo de dólares siga siendo positivo, contemplando que la liquidación del agro se acelerará hacia adelante. Por lo tanto, la clave será monitorear si mayores compras de dólares del BCRA derivarán en una compresión de spreads adicional en las próximas semanas.

Buen comienzo de año

Los bonos argentinos operan en máximos históricos, lo cual hizo que el riesgo país alcance su valor más bajo desde 2018.

Los analistas señalan que el mercado de bonos se ve potenciado por variables locales y globales que permitieron evidenciar tal compresión de spreads.

En las últimas semanas, el mercado incorporó buenos datos macro locales, tales como el equilibrio fiscal, externo y acumulación de dólares del BCRA.

En particular, el BCRA logró acumular u$s 1100 millones en enero, con compras por 20 jornadas consecutivas.

Además, dentro del escenario internacional, los emergentes han tenido una muy buena dinámica a comienzo de año, evidenciando importantes flujos de divisas y de apreciación de las monedas.

La argentina se vio favorecida de tal escenario, permitiendo una mejora en sus activos, en especial los bonos que evidenciaron ganancias hasta máximos.

Los analistas de IEB señalaron que la dinámica favorable hacia el Riesgo País de las últimas dos semanas viene dada principalmente por el contexto global junto con variables local favorables.

“Los bonos muestran una buena dinámica gracias al flujo muy positivo para países emergentes impulsa fuertemente a la región. Si bien parecía que Argentina se había quedado afuera de la fiesta los primeros días, finalmente mostró un desempeño que más que compensa durante la segunda quincena de enero”, indicaron.

Por otro lado, desde IEB agregaron que las reservas fortalecidas también ayudan a la baja del riesgo país.

“El Banco Central se muestra muy comprador en el Mercado de Cambios, señal que esperaba el mercado; y además de las compras, las Reservas Internacionales se ven favorecidas por la fuerte suba del precio del oro”, afirmaron desde IEB.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), afirmaron que si bien los factores idiosincráticos están jugando un rol central a la hora de explicar la suba en los bonos y la baja del riesgo pais, el contexto internacional también viene siendo particularmente favorable para los bonos soberanos emergentes.

“Los flujos desde activos de economías desarrolladas hacia emergentes, en un marco de tensiones geopolíticas, aportaron un viento de cola adicional, como ilustra la reciente colocación de Ecuador, que recibió órdenes por casi cuatro veces el monto adjudicado”, indicaron.

A nivel local, desde PPI remarcaron que las compras de dólares del BCRA en el que acumuló cerca de u$s 1135 millones en el mes, incluso antes del inicio de la cosecha gruesa son determinantes.

Potencial alcista

Actualmente toda la curva soberana opera debajo del 9,5%.

El tramo corto de la curva de Globales rinde 7,5% en el GD29 y 8,2% en el GD30. En el tramo medio, el Global 2035 y 2038 rinden 9,05% cada uno, mientras que los bonos más largos operan con tasas de hasta 9,1%.

En lo que refiere a la curva de ley local, la misma también se ubica debajo del 10%, con tasas de 9,7% en promedio en el tramo corto y de 9,5% en el tramo largo de la curva.

Por lo tanto, la compresión de spreads ha sido importante permitiendo alcanzar un riesgo país debajo de los 500 puntos, contemplando que antes de las elecciones se ubicaba en 1100 puntos.

Dado que la compra de reservas ha sido un driver clave sobre la renta fija local, la clave hacia adelante es si tal dinámica puede sostenerse.

Es esperable que el flujo de dólares siga siendo positivo, contemplando que la liquidación del agro ira acelerándose hacia adelante.

Por lo tanto, la clave será monitorear si mayores compras de dólares del BCRA seguirán derivando en una compresión de spreads adicional a las próximas semanas.

La curva soberana argentina todavía muestra potencial alcista ya que los créditos comparables operan con rendimientos más bajos.

La curva de créditos con calificación CCC+ opera con tasas de 7% en el tramo corto y de 8,5% en el tramo medio, es decir, por debajo de lo que rinde la deuda local.

A su vez, la deuda de crédito B- rinde 6% en el tramo corto y 7,5% en el tramo medio, todavía bastante lejos de la renta fija argentina.

Los analistas de Research Mariva resaltaron que mantienen una sobre ponderación en bonos soberanos, respaldada por rendimientos atractivos, flujos de reinversión de cupones favorables, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y la mejora del impulso político.

En ese sentido, esperan una suba del 17% para la deuda a mediano plazo.

“En conjunto, estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano desde los niveles actuales. En un escenario a tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- con rendimientos cercanos al 8%, GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial de crecimiento, en torno al 17%”, detallaron.

Por su parte, Los analistas de Criteria indicaron que mantienen una visión constructiva sobre la deuda soberana en dólares, apoyada en la continuidad de un es quema político más previsible y un escenario de menor volatilidad.

“Continuamos favoreciendo la exposición a la curva hard d ollar local, donde identificamos un mayor potencial de compresión de spreads , especialmente en AL30 frente al comportamiento reciente de los Globales de similar duration”, afirmaron.

La compra de dólares

El mercado reaccionó positivamente a la compra de reservas por parte del BCRA.

Con estas compras, el equipo económico dio respuesta a uno de los puntos mas criticados de su gestión, el cual fue justamente la acumulación de dólares.

Por lo tanto, el mercado festeja que el equipo económico haya encontrado el camino para resolver tal dificultad, permitiendo evidenciar una mejora mayor en los bonos y una compresión adicional en el riesgo país.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) puntualizaron el BCRA acumuló u$s 1158 millones en enero, marcando un muy sólido inicio de año, con un impacto directo y positivo sobre la deuda soberana hard dollar.

Por lo tanto, esta variable seguirá siendo determinante sobre el futuro de la deuda y el potencial de suba mayor que pueda mostrar la renta fija argentina.

En cuanto a los drivers más importantes desde el ámbito local, desde Balanz resaltan la compra de dólares del BCRA.

“Los Globales comenzaron a reaccionar, en línea con una semana positiva para el mercado emergente y con el BCRA acumulando compras por más de US$1.000mn en lo que va de enero, y vemos margen para un mayor recorrido si se consolida la acumulación de reservas durante la época de cosecha”, comentaron

En esa línea, ven con mayor potencial los Globales más largos.

“Si bien un escenario de tasas internacionales más bajas es favorable para los créditos emergentes, creemos que el desempeño de los bonos argentinos está más condicionado por factores locales. En términos de estrategia, estamos recomendando la parte larga de la curva en dólares, donde el GD41 aparece como el bono con mejor retorno esperado en un escenario positivo”, afirmaron.

Los analistas de Cohen agregaron que mantienen una visión constructiva sobre la deuda soberana, en un contexto en el que el BCRA viene dando señales de acumulación de reservas.

“Si bien este proceso será gradual, una mejora sostenida en la compra de dólares podría habilitar una compresión del riesgo país hacia niveles por debajo de los 500 puntos, umbral que luce más consistente con un eventual regreso a los mercados internacionales. Este punto resulta clave de cara a los compromisos en moneda extranjera a partir de 2026, que ascienden a unos u$s 18.000 millones”, indicaron.

En cuanto a los bonos a incorporar, desde la compañía destacan el tramo medio bajo ley local, en particular el AL35 (9,9% TIR), y el tramo largo bajo ley extranjera, como el GD41 (9,5% TIR).

“Estos bonos podrían capturar un retorno potencial del 8,4% y 8,6%, respectivamente, en un escenario en el que el riesgo país converja por debajo de los 500 pb hacia el primer trimestre”, sostuvieron.