En un contexto en que los bonos argentinos atraviesan uno de sus peores momentos y el riesgo país alcanza los 570 puntos básicos, Moody’s Ratings difundió un informe con una mirada optimista sobre el mediano plazo de la economía argentina, que mejora la perspectiva para la deuda local.
Para la calificadora, las condiciones crediticias mejorarán hasta 2027 gracias a la estabilización macroeconómica, el regreso del financiamiento externo y el impulso de las exportaciones energéticas.
El contraste entre ambas miradas refleja la diferencia entre la coyuntura financiera y los fundamentos que observa Moody’s. Mientras el mercado sigue castigando a la deuda soberana en un contexto de tasas de los bonos del Tesoro estadounidense por encima del 5% y creciente cautela frente al escenario electoral de 2027, la agencia considera que el riesgo de incumplimiento corporativo viene disminuyendo y que el acceso al crédito internacional volvió a abrirse para las empresas argentinas.
La calificadora afirma que la calidad crediticia de las empresas no financieras y de infraestructura seguirá mejorando hasta 2027 y destaca que, tras la mejora de la nota soberana de Argentina en julio, elevó también la calificación de 13 compañías locales.
No obstante, reconoce que la recuperación será desigual y que la continuidad de las políticas económicas después de las elecciones presidenciales de 2027 constituye uno de los principales focos de incertidumbre.
Financiamiento a empresas
Uno de los cambios más importantes que identifica Moody’s es la reapertura del mercado internacional para los emisores argentinos.
Según el informe, los canales de financiamiento externo “se han reabierto en gran medida” y las compañías pudieron volver a emitir deuda en el exterior luego de varios años prácticamente cerrados. La mayor parte de esos recursos se utilizó para refinanciar pasivos y extender los vencimientos de deuda.
Desde enero de 2025, las emisiones internacionales alcanzaron aproximadamente u$s 15.500 millones, con un cupón promedio de 8,4% y un plazo medio de ocho años, condiciones que la calificadora considera inéditas para las empresas argentinas durante buena parte de la última década.
La prima de riesgo se achica
Para Moody’s, otro indicador de la mejora estructural es la evolución del costo de financiamiento corporativo.
El informe sostiene que los rendimientos de los bonos corporativos argentinos se mantuvieron entre 8% y 8,5% desde principios de 2025, convergiendo hacia los niveles de la deuda soberana y reduciendo la prima adicional que históricamente debían pagar las compañías argentinas frente a sus pares regionales.
Además, remarca que los vencimientos de corto plazo son relativamente bajos, lo que mejora el perfil financiero de las empresas y reduce los riesgos de refinanciación.
Más fusiones y adquisiciones
Moody’s destaca que durante 2026 crecieron las operaciones de fusiones y adquisiciones financiadas mediante deuda, efectivo o asociaciones estratégicas. Entre las empresas mencionadas aparecen Adecoagro, Arcor, Edenor, Vista, Telecom Argentina, Genneia y Pluspetrol, entre otras.
Sin embargo, la calificadora aclara que parte de esas operaciones todavía depende de aprobaciones regulatorias y que la consolidación del proceso estará condicionada por la continuidad de las reformas económicas, la acumulación de reservas y el mantenimiento del acceso a los mercados internacionales.
En ese sentido, el informe deja planteado un contraste con la dinámica reciente de los mercados. Mientras Moody’s proyecta una mejora estructural del crédito argentino hacia 2027, los inversores continúan exigiendo una prima elevada para mantener posiciones en deuda soberana y el riesgo país acumula ocho ruedas consecutivas de subas hasta alcanzar los 566 puntos básicos, su nivel más alto desde mayo.