Sin recurrir al mercado para rollear los vencimientos, el Tesoro abonará el compromiso de julio con dólares propios. El mercado hace cuentas y dichos cálculos confirman que el Tesoro ya tendría los dólares para hacer frente al vencimiento, algo que fue ratificado por Furiase.
Qué variables mira el mercado rumbo al pago de deuda de esta semana y qué expectativas tienen los analistas sobre el futuro de la deuda y una posible reinversión de los cupones.
Rumbo al pago de julio
Esta semana el Tesoro deberá hacer frente al pago por u$s 4400 millones a bonistas privados, es decir, los tenedores de Bonares y Globales.
Luego de las colocaciones de deuda de Bonares, el Tesoro cuenta con u$s 3950 millones depositados en el BCRA por lo que probablemente deberá comprarle el diferencial al Central para poder completar el monto total para realizar el pago del vencimiento del 9 de julio próximo.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, remarcó que el mercado ya descuenta que el pago del 9 de julio se hará sin sobresaltos.
“Entre los más de u$s 3000 millones que el Tesoro tiene depositados en el BCRA y las líneas de financiamiento garantizadas por organismos multilaterales, el Gobierno tiene cubiertos los vencimientos por unos u$s 4300 millones. La novedad ya no es la capacidad de pago, sino que Argentina volvió a discutir cómo financiarse y no si puede pagar”, afirmó.
El BCRA viene comprando dólares para reforzar la posición de reservas del Central, mientras que el tesoro cuenta con pesos para poder comprarle dichas divisas al Banco Central y así hacerse del total de dólares para hacer frente a los pagos de deuda.
Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap, recordó que el el Tesoro compró en las ultimas semanas cerca de u$s 600 millones al Banco Central, utilizando los pesos que mantenía depositados en su cuenta.
En ese sentido, Filippini detalló que, con esta operación, los depósitos en dólares del Tesoro habrían alcanzado aproximadamente u$s 3600 millones, lo cual es un nivel que todavía se encuentra unos u$s 850 millones por debajo de los fondos necesarios para afrontar los próximos vencimientos.
“En total, el Tesoro cuenta hoy con depósitos equivalentes a unos u$s 8100 millones. Por eso, esperamos que en las próximas jornadas repita la operación de compra de dólares al Banco Central por el monto remanente necesario para cubrir esos pagos, para los cuales quedan cerca de dos semanas”, afirmó.
Con una visión similar, los analistas de Research Mariva explicaron que, si bien el Tesoro ya cuenta con suficiente liquidez para hacer frente a los pagos de su deuda en divisas fuertes correspondientes a julio, el gobierno emitió esta semana un decreto que autoriza las negociaciones para un préstamo bancario de hasta u$s 5000 millones de dólares, respaldado por garantías de instituciones multilaterales.
Según sus análisis, el Tesoro mantiene actualmente alrededor de u$s 3600 millones en depósitos en dólares, suficientes para cubrir los u$s 2700 millones de dólares en pagos de capital que vencen en julio, y además dispone de más de 8.000 millones de dólares en depósitos en moneda local que podrían utilizarse para adquirir los aproximadamente u$s 1500 millones de dólares necesarios para el pago de intereses.
“De concretarse, el préstamo bancario fortalecería aún más la posición de liquidez, reduciría el riesgo de refinanciación y proporcionaría un colchón financiero adicional a un costo relativamente bajo, gracias al respaldo de las garantías multilaterales”, dijeron desde Research Mariva.
Mirando los próximos vencimientos
El perfil de deuda en dólares de Argentina luce desafiante.
Tomando los vencimientos con privados y organismos internacionales de crédito, este año aun vencen cerca de u$s 15.000 millones.
En 2027, dichos compromisos saltan a poco más de u$s 33.000 millones y se mantienen por encima de u$s 25.000 millones por año hasta 2032.
Recién los compromisos caen debajo de u$s 25.000 millones en 2033 aunque se mantienen por encima de u$s 15.000 millones por año hasta 2035.
Desde 2036 en adelante, los vencimientos de deuda se desploman a niveles de u$s 5000 millones o menos por año.
La semana pasada el secretario de Finanzas, Federico Furiase, anticipó que los pagos de julio de 2026 ya se encuentran cubiertos con los depósitos del Tesoro en el BCRA, mientras que los vencimientos de 2027 serían prefinanciados mediante préstamos garantizados por organismos multilaterales, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, junto con otras fuentes alternativas de financiamiento, a un costo inferior al que actualmente demandaría el mercado internacional.
El equipo económico vino trabajando lenta pero constantemente para poder hacerse de los dólares para el actual compromiso.
Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, indicó que el mes dejó avances concretos en el frente del financiamiento en dólares, siendo esta una de las principales demandas que el mercado venía planteando pese al buen desempeño del BCRA en el MULC.
“En el último mes, el Tesoro reforzó su posición de cara a los pagos de julio. Compró divisas adicionales al BCRA, elevando sus depósitos en dólares a u$s 3900 millones, con la estrategia de afrontar el vencimiento más inmediato con recursos propios y reservar las garantías de OOII para facilitar emisiones futuras a menor costo”, detalló Franco.
En esa línea, en el último mes se publicó el Decreto 478/2026, que habilita a tomar deuda por hasta u$s 5000 millones con bancos internacionales bajo legislación de Nueva York, pensando en el exigente perfil de vencimientos de 2027 en adelante.
Sobre esta estrategia, Franco consideró que esta ingeniería (fondos propios para lo inmediato, sindicados con garantías de organismos internacionales de crédito y canjes Tesoro-BCRA que preparan colateral para renovar repos), despeja las dudas de financiamiento en dólares para lo que resta de 2026.
Sin embargo, advierte también que el perfil de vencimientos en dólares de 2027 en adelante, sin computar intra sector público, organismos internacionales de crédito y desembolsos del FMI, no es menor y representará un desafío en año electoral.
“Por el lado optimista, los flujos comerciales deberían persistir (aunque posiblemente a menor ritmo), a la vez que las operaciones como repos y préstamos garantizados por OOII también contribuyen, aunque por el lado de las presiones, un punto no menor será qué tanto opte el sector privado por dolarizar sus carteras durante el año electoral”, explicó Franco.
¿Reinversión de los cupones?
Cada vez que hay un vencimiento de deuda, el mercado está atento a cuál puede ser el flujo de dólares futuro de dichos dólares.
Es decir, el bonista recibirá el pago de intereses y amortización de capital en su cuenta comitente y la clave pasa por definir si dicho monto se reinvertirá en los bonos soberanos.
Hoy la curva soberana opera con tasas de 7% en el tramo corto y debajo del 9% en el tramo largo, por lo que el nivel de rendimiento es menor que el pasado. Sin embargo, los analistas esperan que la reinversión se mantenga.
En línea con ello, habrá que ver si los inversores buscan reinvertir el pago en los mismos bonos o buscar deuda de menor plazo dentro de la curva soberana.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores estimó que del total de la deuda a pagar esta semana, unos u$s 2320 millones estarían en manos de inversores offshore y u$s 1342 millones en poder de inversores locales.
En relación a la reinversión de los cupones, Yarde Buller agregó que la historia reciente sugiere que no suele haber una reinversión inmediata en soberanos hard dollar tras los pagos de cupones y amortizaciones.
“Al considerar la mediana de su evolución durante los cinco pagos realizados bajo el mandato de Javier Milei (entre enero de 2024 y enero de 2026), el precio promedio ponderado de los Globales suele subir 2% en las 20 ruedas anteriores al pago y mostrar estabilidad en las 20 ruedas posteriores al pago (-0,2%). Esto sugiere que, de haber una reinversión, esta se da antes del pago en lugar de después”, afirmó Yarde Buller.
Además, remarcó que el comportamiento de los bonos tras el pago de la deuda durante la gestión de Milei muestra una dinámica opuesta a la observada en la mediana de los seis pagos bajo el mandato de Alberto Fernández (entre enero de 2021 y julio de 2023), donde el precio promedio de los Globales cayó 2,8% en las 20 ruedas anteriores al pago y luego subió 2,6% en las 20 ruedas posteriores.
“Estos números son consistentes con una tesis de que, bajo el mandato de Alberto Fernández, el mercado dudaba sobre la capacidad de pago del gobierno y reaccionaba positivamente cuando se confirmaba que Argentina se mantenía performing; mientras que, bajo el gobierno actual, el mercado descuenta de antemano que no habrá inconvenientes para pagar los vencimientos”, explicó Yarde Buller.
En particular con el actual vencimiento, Yarde Buller afirmó que espera que la reinversión esté mucho más balanceada entre los distintos asset class.
“Con el riesgo país en torno a mínimos en ocho años y los spreads entre bonos soberanos, provinciales y corporativos mucho más alineados entre sí, esperamos una reinversión balanceada. En estos niveles de valuación, vemos mayor valor relativo en reinvertir en provinciales de alta calidad crediticia como Córdoba 2035 (CO35), Santa Fe 2034 (SFD34) o, para carteras más agresivas, Entre Ríos 33 (ERM33)”, dijo Yarde Buller.
Con relación a la reinversión de los cupones, Dante Ruggieri, socio de AT Inversiones, considera que los inversores podrán posicionarse en bonos locales, aunque rotando hacia posiciones más cortas.
“Seguramente gran parte de los cupones se reinviertan, pero en bonos cortos. Al haber finalizado la colocación del AO27, que hoy rinde 4,3% y no tiene riesgo electoral, seguramente los inversores se inclinen por esa alternativa”, afirmó.
Finalmente, los analistas de Sailing Inversiones ven atractivo en la reinversión de los bonos, aunque para perfiles de inversores arriesgados.
“Los precios actuales continúan ofreciendo rendimientos atractivos para inversores con tolerancia al riesgo principalmente en la parte larga. Sin embargo, la magnitud de esa reinversión dependerá también del contexto global, la evolución del riesgo político de cara al calendario electoral y la percepción sobre la sostenibilidad del programa económico. En cualquier caso, aun una reinversión parcial podría transformarse en un factor de soporte para los bonos durante el segundo semestre”, comentaron.
Potencial de los bonos
Hoy el mercado no ve riesgos de incumplimiento en la deuda soberana argentina.
La mejora del frente externo y la decisión de fortalecer el stock de reservas contribuyeron a un cambio de percepción sobre la capacidad de pago del país.
Desde el anuncio del programa de compras en diciembre, la probabilidad implícita de default (calculada vía Credit Default Swaps) mostró una caída sostenida a lo largo de la curva.
Es decir, dado que el BCRA cuenta con una mayor cantidad de dólares, dispone de mayores recursos para hacer frente a sus compromisos de deuda.
Por lo tanto, el mercado percibe como menos riesgosa la deuda, al considerar que existen ahora menos chances de default de los bonos. Es decir, se refleja una mejora gradual en las expectativas de solvencia soberana.
En noviembre de 2025 el mercado asignaba probabilidades de incumplimiento cercanas al 45% a 10 años.
Sin embargo, y luego del ritmo de compras, hoy esa cifra se ubica en torno al 33%.
Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía, detalló que espera que el pago del próximo vencimiento de deuda se salde sin problemas y que ello siga contribuyendo a la confianza del mercado.
“Cada pago realizado es un granito de arena que suma para la reconstrucción del perfil crediticio de Argentina. Al hacerse sin refinanciación de mercado, reduce el monto de bonos en circulación, lo podría dar algo de impulso a los precios ya que los inversores institucionales y del exterior tienden a reinvertir por lo menos parte de los cobros”, sostuvo.
Tras el fuerte avance de los bonos en dólares luego de la reclasificación crediticia, la renta fija local se encuentra cotizando en máximos históricos y las tasas de interés de los títulos se encuentra en mínimos.
El Global 2029 rinde 6,9%, mientras que el Global 2030 opera con tasas de 7,35%.
En el tramo medio y largo, toda la curva se mantiene debajo del 9%, con una tasa promedio del 8,7%.
Dado el nivel actual de los bonos, el mercado hace cálculos sobre cuales podrían ser el mayor potencial de suba que podrían encontrar los bonos argentinos hacia adelante.
Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, que realizó un ejercicio de retorno total para los bonos con un escenario negativo, positivo y el escenario base.
Su escenario de retorno total base de los bonos en dólares para fin de año contempla una posible ganancia de entre 4,3% y 5,4% para los títulos del tramo corto. A su vez, para el tramo medio, el Global 2035 y 2038 podrían avanzar entre 12,7% y 11,4%, mientras que los bonos más largos, la ganancia potencial podría ser de entre 12,9% y 10,1% para los bonos a 2041 y 2046 respectivamente.
Mirando el panorama para los bonos bajo un escenario más optimista, los títulos del tramo corto podrían ganar entre 5% y 7%, mientras que los instrumentos de mayor plazo podrían registrar ganancias de entre 18% y 23,4%, con el Global 2041 como el de mayor potencial alcista hasta fin de año.
En cuanto al futuro de los bonos, los analistas de Research Mariva mantienen una postura constructiva.
“Muestra visión es optimista con los bonos soberanos, respaldada por rendimientos atractivos, la continua acumulación de reservas por parte del BCRA y una posición fiscal más sólida. En conjunto, estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano con respecto a los niveles actuales”, dijeron.
A su vez, agregaron que, “en un escenario a tres meses en el que la curva soberana converge hacia rendimientos consistentes con su calificación crediticia B actual, cerca del 8%, los bonos GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial alcista, en torno al 8%”.
En este contexto, la Argentina sigue rindiendo más que sus comparables. Países como Egipto, El Salvador, Nigeria, Turquía y Ecuador rinden entre 7,5% y 6,5% y también tienen una calificación crediticia de B-.
Otros países como Bahréin, Rwanda, Bahamas, Honduras, Costa de Marfil, Republica Dominicana, Costa Rica, entre otros, tienen una nota mejor que Argentina y rinden entre 5,5% y 7%.
Todo esto hace que el mercado compare los fundamentals de Argentina contra los países similares y entienda que aun existe potencial de compresión adicional en la renta fija local, para que los títulos de deuda puedan rendir y operar similar a sus pares.
Pedro Morini, team leader de Estrategia de PPI, identifica al AE38 (con una TIR de 10,8% medida contra su precio al CCL), como el bono de mayor potencial dentro de la curva.
El rally estaría condicionado a que se concreten factores locales relacionadas con la acumulación de reservas, reactivación económica y reducción del riesgo político.
“Para que esta compresión de riesgo se reanude, la acumulación de reservas seguirá siendo la clave. Además, el mercado empieza a poner también el foco en los datos de actividad los cuales empiezan a mostrar algunos brotes, de la mano de la desaceleración de la inflación y un salario real que podría comenzar a revertir su caída. Es decir, el mercado tiene que empezar a incorporar que la transición económica puede ser menos costosa de lo que se temía meses atrás, y que eso, a su vez, refuerce la probabilidad de continuidad hacia 2027”, comento.