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Las reservas internacionales del Banco Central retrocedieron este miércoles algo más de u$s 800 millones a u$s 48.722 millones, en una jornada en la que la entidad compró u$s 34 millones en el mercado oficial y que estuvo marcada por el pago de los bonos Globales y el ingreso de nuevos desembolsos de organismos multilaterales.

Cabe recordar que el martes las reservas cerraron en u$s 49.536 millones, un nuevo máximo de la gestión actual dado que el anterior fueron los u$s 48.511 millones del 28 de mayo.

Según explicaron fuentes del BCRA, la variación respondió a tres factores: el ingreso de préstamos, el pago de los Globales por algo más de u$s 2500 millones y un efecto adicional derivado de la caída en la cotización de los activos que integran las reservas.

El resultado es una baja considerablemente menor al monto desembolsado por la deuda, ya que el Tesoro utilizó los recursos provenientes de los organismos internacionales para afrontar los vencimientos.

Lo usan para pagar este 9 de julio y el lunes. El efecto es que no caen tan fuerte las reservas por el pago”, resumió una fuente del mercado que sigue de cerca la estrategia oficial.

Los préstamos por u$s 3200 millones fueron anunciados este miércoles en el Boletín Oficial a través de dos resolucioes del Ministerio de Economía y forman parte del programa financiero diseñado para cubrir los vencimientos de deuda del segundo semestre.

El lunes llegan los Bonares

El próximo desafío será el pago de los Bonares, previsto para el lunes. En el mercado descuentan que esos vencimientos también serán cubiertos con los dólares que ya ingresaron de préstamos de bancos internacionales, por lo que el efecto sobre las reservas debería ser acotado.

La estrategia apunta a evitar que los pagos de deuda se traduzcan en un drenaje equivalente de las reservas del Banco Central.

Nuevo programa financiero

En un informe difundido este miércoles, la consultora 1816 sostuvo que el programa financiero oficial es “cumplible”, aunque implica una presión importante sobre las reservas y el mercado de deuda.

El reporte destaca que el Gobierno contaba con un stock de dólares en el Tesoro cercano a u$s 3700 millones antes del ingreso de los nuevos préstamos y antes de afrontar los pagos de Globales y Bonares. A partir de allí, el programa financiero supone que esos recursos permitirán atravesar los vencimientos sin generar una caída significativa adicional de las reservas netas durante lo que resta del año.

Para 1816, el financiamiento de organismos internacionales resulta clave para sostener esa estrategia, aunque advierte que hacia 2027 el esquema exigirá nuevas fuentes de dinero, mayores compras de divisas por parte del Banco Central o incluso una eventual colocación de deuda en los mercados internacionales.

En ese contexto, la baja de las reservas registrada este miércoles responde a un movimiento contable entre ingresos y egresos: el pago de los Globales ya estaba fondeado con los desembolsos, mientras que el lunes el Gobierno buscará repetir el mismo mecanismo para cancelar los vencimientos de Bonares.