Desde que comenzó 2026, el valor del dólar se mantuvo estable e incluso con movimientos a la baja. Luego de arrancar el año a $ 1480 para la venta, la cotización se reacomodó más cerca del piso de la banda cambiaria, debido a la caída de las expectativas de depreciación.
Motorizado por la compra de reservas del BCRA y un mayor ingreso de divisas por el crecimiento de las exportaciones, entre otros factores, el tipo de cambio oficial se mantiene en $ 1420 para la venta, $ 60 por debajo del valor al que abrió el año.
Mientras se consolida el escenario de dólar planchado, la pregunta que se hacen los inversores es cuánto tiempo más podrá sostenerse el “verano” cambiario y, en este contexto, si se mantendrá el interés por el carry trade -vender dólares para invertir en pesos y luego tomar ganancias para retornar al dólar-.
Dólar 2026: qué espera el mercado para los próximos meses
En el plano cambiario, los principales referentes del mercado concuerdan en que se extenderá la calma cambiaria. Así lo señalan distintos informes que reúnen las proyecciones del mercado, desde el relevamiento de Focus Economics hasta el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora, mes a mes, el Banco Central.
En principio, los analistas de Focus proyectan un corrimiento constante de la divisa hacia fin de año: según el relevamiento, el consenso del mercado espera que el tipo de cambio oficial cierre 2026 en $ 1699,2 por dólar. Para 2027, la divisa estadounidense alcanzaría los $ 1956,6. Así, concuerdan que el tipo de cambio que mantendrá su sendero de depreciación administrada durante 2026.
Por su parte, en la último REM correspondiente al mes de abril de 2026, los principales analistas del sector financiero ajustaron a la baja sus pronósticos sobre el rumbo del tipo de cambio.
Así, el informe, que agrupa las proyecciones de las consultoras y entidades bancarias más influyentes del país, revela una expectativa de mayor calma cambiaria frente a los sondeos previos.
En el corto plazo, la mediana de las proyecciones ubica al tipo de cambio nominal en $ 1410 por dólar para el promedio de mayo de 2026. Este dato representa una corrección a la baja significativa para la divisa, ya que la ubica $39 por debajo del relevamiento previo.
De cara al cierre del año, el consenso de los analistas encuestados por el BCRA pronostica que el tipo de cambio nominal cotizará a $ 1676 por dólar para diciembre de 2026.
¿Larga vida al carry trade? Esto opina el mercado
En ese contexto, considerando los movimientos de las tasas y las señales de una eventual depreciación, un reciente reporte de la consultora LCG destacó que la estabilidad del dólar planchado fomenta el interés por el carry trade.
“El dólar estuvo estable, siempre por debajo y cerca de los $ 1400, y las expectativas de depreciación se mantuvieron bajas (cerca de 1,6% mensualizado), por debajo del nivel de tasas en pesos (cerca de 1,9%). Así, el carry sigue con vida”, señaló el informe.
Además, los analistas señalaron que “a las puertas de un incremento de las liquidaciones de los derivados de la soja, es muy posible que la estabilidad se mantenga”.
¿Qué factores podrían romper la paz cambiaria?
A pesar de esto, la consultora advirtió sobre los límites de este esquema y aseguró que podría romperse “con alguna suba del dólar que impacte en las expectativas futuras”.
Concretamente, remarcó que lo que podría romper la estabilidad es la dinámica del dólar spot, que se mantuvo estable durante mayo. “Si algo incitara la suba, eso podría repercutir en las expectativas de depreciación de corto plazo, rompiendo el carry y la estabilidad”, apuntaron desde LCG.
En la misma línea, Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, consideró que la calma actual del dólar “podría verse alterada durante la segunda mitad del año”.
“Aunque el carry trade, las colocaciones corporativas y el agro sostienen la estabilidad, el mercado advierte sobre un posible cambio de tendencia”
Afirmó que el Banco Central acumula compras netas por u$s 8077 millones en 2026 y elevó las reservas brutas a u$s 46.024 millones. Sin embargo, señaló que “la devaluación regulada corre muy por detrás de la inflación”.
“A esto se suma un frente externo complejo por la escalada bélica en Medio Oriente, que encarece el petróleo y presiona a los mercados emergentes", añadió. Por eso, apuntó a que la viabilidad del esquema económico “se pondrá a prueba” con la caída de la oferta del campo y el incremento de la cobertura cambiaria en la cercanía de las elecciones.