La Reserva Federal anunció este miércoles que mantiene la tasa de interés en el rango de 3,75% a 4%, aunque admitió que la inflación continúa alta.
La decisión llegó tras una votación 10 a 2 en el Comité de la Fed y estuvo en línea con lo que proyectaba el mercado. Con tan sólo dos votos a favor de subir la tasa, el gran interrogante ahora es qué pasará en diciembre, cuando el mercado esperaba una nueva suba.
Antes de conocerse la decisión, Wall Street operaba mixto, con el Dow Jones y el S&P 500 subiendo levemente. El primero trepaba 0,22%, mientras que el segundo avanzaba 0,15%. Por su parte, el Nasdaq caía 0,04%.
Las tasas de los bonos del Tesoro trepaban hasta 5,043%.
La decisión de la Fed llegó luego que se acelerara la inflación en septiembre al 3,7% interanual, impulsada por un barril de petróleo en los u$s 112.
“La inflación núcleo, en cambio, sigue relativamente contenida en 2,6%. Si la Fed interpreta el shock energético como transitorio y pone el foco en la núcleo, podría haber alivio en los bonos del Tesoro y un rebote de las acciones, sobre todo las de mayor duración, como las tecnológicas. Si el tono es más duro y valida la suba de diciembre, esperaría presión en el tramo corto de la curva y una consolidación del título a 10 años por encima de 5%”, aseguró Sergio González, jefe de la oficina de inversiones de Cohen Aliados Financieros.
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