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Después de años en los que el sistema financiero argentino estuvo condicionado por restricciones cambiarias, escasez de crédito y una economía dominada por la inflación, UBS, el banco suizo, comienza a detectar “señales de un cambio de ciclo”.

Para el banco de inversión, el fuerte crecimiento de los préstamos en dólares observado durante abril no sólo favorece a las entidades financieras, sino que podría marcar el inicio de una nueva etapa para el negocio bancario local.

La conclusión surge de un informe publicado por el banco en el que destaca el fuerte aumento del crédito denominado en dólares otorgado por bancos argentinos a empresas exportadoras.

Según el análisis, cada vez más compañías prefieren financiarse en el mercado local en lugar de acudir a fuentes externas de financiamiento, para eso de aprovechar una mayor disponibilidad de liquidez dentro del sistema financiero.

¿En qué se basa el análisis de UBS?

Para UBS, el fenómeno responde a una combinación de factores. Por un lado, aumentaron los depósitos en dólares dentro de los bancos.

Por otro, las entidades comenzaron a utilizar ese excedente de liquidez para expandir el crédito hacia compañías con ingresos vinculados al comercio exterior, uno de los pocos segmentos habilitados para tomar deuda en moneda extranjera bajo la normativa vigente.

El banco considera que este proceso es positivo porque refleja una mayor confianza en el sistema financiero argentino y en el proceso de normalización cambiaria impulsado durante los últimos meses.

“Además, permite fortalecer el crecimiento de la cartera crediticia y mejorar la utilización de los recursos depositados en dólares”, dice el organismo suizo.

El favorito de UBS

En ese contexto, UBS mantiene cobertura sobre cuatro bancos argentinos y encuentra el mayor potencial de apreciación en Banco Macro.

La entidad financiera proyecta para la acción un precio objetivo de u$s 130 (en sus ADR) frente a una cotización actual cercana a los u$s 87, lo que implica un potencial de suba del 49%.

Además, estima un retorno sobre patrimonio (ROE) de 17,2% para 2027 y una valuación equivalente a apenas 6,7 veces ganancias futuras.

La recomendación contrasta con la postura más cautelosa que mantiene sobre el resto del sector. Para Grupo Galicia, UBS conserva una calificación Neutral y un potencial alcista de 23%, mientras que para Grupo Supervielle proyecta una suba de 36% y para BBVA Argentina apenas un 1%.

Más importante que el precio objetivo

Sin embargo, la historia más relevante no pasa necesariamente por qué banco tiene más potencial bursátil.

El informe sugiere que el mercado podría estar a puertas de “una etapa donde las ganancias de las entidades financieras vuelvan a depender crecientemente de la expansión del crédito privado y menos de los negocios asociados a la inflación”, las regulaciones o los desequilibrios macroeconómicos.

Durante gran parte de la última década, el sistema financiero argentino operó con bajos niveles de intermediación, escasa profundidad crediticia y una participación reducida del financiamiento privado en la economía.

La recuperación de los depósitos en dólares y la aceleración de los préstamos en moneda dura aparecen como algunas de las primeras señales de reversión de esa dinámica.

Para UBS, el crecimiento de los créditos dolarizados a exportadores constituye una evidencia concreta de ese proceso.

“Si la tendencia se consolida durante los próximos trimestres, el sector bancario podría comenzar a beneficiarse de un escenario más parecido al de otras economías de la región, donde el negocio tradicional de captar depósitos y otorgar préstamos vuelve a convertirse en el principal motor de rentabilidad”, advierte el banco.

En otras palabras, detrás de la apuesta por Banco Macro, UBS parece estar apostando a algo más grande: la reconstrucción gradual del sistema financiero argentino.