Todo indica que el BCRA seguirá de shopping en el mercado cambiario en junio y no sólo por la cosecha de soja: se avecina un aluvión de lanzamientos de bonos de empresas para financiar inversiones en diferentes sectores de la economía. Las diferentes emisiones de deuda sumarán cerca de u$s 1500 millones como mínimo, con el dato adicional que hay varias compañías más que están definiendo la salida o no al mercado en función del costo financiero.
Las empresas en cuestión son MSU Green Energy, AdecoAgro-Profertil, Pampa. La baja de riesgo país alienta las colocaciones. CABA marcó también el camino con la tasa más baja en su historia.
MSU Green Energy
MSU Green Energy concretaría un lanzamiento la semana próxima y por un monto cercano a los u$s 500 millones. La empresa se especializa en generación 100% renovable, principalmente solar, con parques en distintas etapas de desarrollo que suman más de 655 MW de capacidad instalada. En diciembre pasado se adjudicó la concesión del complejo hidroeléctrico El Chocón-Arroyito por u$s 236 millones.
Adecoagro
En relación a Adecoagro-Profertil, la mayor operación agroindustrial del año pasado el desembarco de Tether, el líder de las stablecoins. Con ese respaldo, Adecoagro compró el 90% de Profertil por u$s 1100 millones. En carpeta, está una nueva planta por hasta u$s 2000 millones para duplicar la producción nacional de fertilizantes.
Pampa
En el caso de Pampa, mayo la encontró en su mejor forma. Rincón de Aranda, su apuesta en el shale oil de Vaca Muerta, sigue rompiendo marcas de producción y se convirtió en el motor que explica la mejora de márgenes más pronunciada de los últimos años. En mayo reabrió su bono 2037 por u$s 500 millones con demanda del doble y el menor spread de su historia: 7,60% de tasa.
En marzo había colocado una ON local por u$s 200 millones al 5,49% anual con el doble de demanda. Con vencimientos extendidos y financiamiento barato, la compañía de Mindlin tiene despejado el camino para sostener el plan de inversiones. Genneia estudia ofertas para lanzamientos de deuda en junio.
Después de años mirando el mercado de capitales con “la ñata contra el vidrio”, las grandes empresas argentinas volvieron a emitir deuda en dólares con intensidad.
Un buen mayo
Ya mayo cierra como el mejor mes del año para las obligaciones negociables corporativas, con emiisones que superaron los u$s 1500 millones.
Telecom licitó sus clases 29 y 30 a 36 meses en dólares, consolidando su lugar como uno de los emisores más activos del mercado. BBVA Argentina salió con dos tramos —a 12 y 24 meses— a tasas de entre 3% y 5% anual, apuntando a ahorristas que buscan dolarizarse sin asumir riesgo soberano. El sector energético, con YPF, Loma Negra e YPF Luz entre los protagonistas, también aportó al acumulado del mes.
Detrás de este auge hay cierta lógica: con el tipo de cambio oficial anclado en torno a $ 1400 y sin expectativas de saltos, las empresas se animan a concretar inversiones. Del otro lado hay interés inversor, que prefieren el riesgo corporativo de primera línea al soberano, de la Argentina, todavía lejos del “investment grade” que asignan las calificadoras de riesgo.
Impacto en reservas
El volumen de emisiones también tiene un efecto colateral bienvenido para Santiago Bausili: cada dólar que ingresa al mercado de capitales alivia la presión sobre las reservas y le da más munición al BCRA. En un año donde el agro y la energía ya traccionan fuerte con la liqudiación de exportaciones, el mercado corporativo se sumó como tercer pilar de la oferta de divisas.
El contexto internacional se presenta oscilante. Los Treasuries a 30 años rondan máximos que no se veían desde 2006, el dólar mantiene su fortaleza y los inversores internacionales siguen siendo prudentes.
Sin embargo, el posible acuerdo entre Washington y Teherán abrió un paréntesis inesperado. La perspectiva de que el estrecho de Ormuz recupere su normalidad operativa desinfló el precio del crudo y alivió la prima de riesgo geopolítico que venía castigando a los activos de riesgo desde febrero.