Las colocaciones de deuda corporativa continúan en auge en la Argentina, aunque a un ritmo más lento que en abril y mayo. En lo que va de junio, las empresas emitieron u$s 1500 millones bajo ley local y bajo ley de Nueva York.
Esa cifra es menor a la de los dos meses previos, en los que las empresas y las provincias consiguieron financiamiento por u$s 2070 millones y u$s 2177 millones, respectivamente.
“La caída observada en la cantidad de emisiones de obligaciones negociables se explica por una menor necesidad de financiamiento por parte de las compañías luego de haber recurrido de manera intensiva tanto al mercado local como al externo durante los meses previos”, aseguran desde Max Capital.
Mientras muchas empresas ya habían refinanciado sus vencimientos de corto plazo mediante nuevas colocaciones de mayor duración, las que se encuentran en proceso de expansión prefieren mantener bajos niveles de apalancamiento en sus balances.
Las últimas compañías en emitir deuda fueron Pluspetrol, Plaza Logística e Inversora Juramento. La petrolera colocó una Obligación Negociable hard dólar por u$s 450 millones y con vencimiento a septiembre de 2037. Pagará un cupón anual semestral de 7,55%.
En tanto, Plaza Logística emitió una ON en dólar MEP por u$s 20 millones, con vencimiento el 26 de junio de 2029. Pagará trimestralmente un cupón anual de 6,5%. Juramento, la firma agropecuaria de la familia Brito, obtuvo u$s 30 millones a una tasa del 9% anual con un vencimiento de dos años.
Ola más baja, pero todavía vigente
Las empresas de alta calificación crediticia continúan captando dólares en el mercado. En el mercado advierten que la ola de deuda corporativa sigue vigente. “Esto no implica que el proceso se haya agotado, sino que el mercado atraviesa una pausa transitoria. Hacia adelante, sigue siendo esperable observar durante los próximos meses nuevas emisiones por parte de compañías de distintos tamaños y sectores”, agregaron en Max Capital.
Tras las elecciones legislativas de octubre de 2025, las emisiones corporativas y provinciales acumulan u$s 15.800 millones. El récord mensual fue en noviembre del año pasado, cuando colocaron u$s 3537 millones.
“La fuerte liquidez canalizada hacia Fondos Comunes de Inversión y el rebalanceo de carteras hacia el riesgo privado —ante un riesgo soberano ya muy comprimido— continúan impulsando el mercado de primarias. Las tasas cada vez más competitivas incentivan a las compañías a salir al mercado para reestructurar pasivos antiguos y financiar planes de inversión productiva”, asegura a El Cronista Álex Zárate, Gerente de Estructuraciones Financieras de Veta Capital.
“De cara a los próximos meses, creemos que el segmento hard dólar mantendrá un nivel de actividad elevado, estimulado por la disminución del riesgo país. Mientras que el retroceso de la inflación podrá dar lugar a una mayor compresión de las tasas de interés, traccionando así las emisiones denominadas en pesos”, pronosticó Pwc en su último Informe de Mercado de Capitales.
Flight to quality corporativo
En el segmento corporativo de primera línea, las colocaciones en dólares convalidan tasas de un solo dígito. En pesos, en tanto, el mercado se pacta mayoritariamente indexado a BADLAR o TAMAR, con spreads de +3,20% a +3,50% en tramos cortos.
“La segmentación por legislación expone realidades distintas: bajo Ley Nueva York, emisores de alta calificación (AAA o AA+) pagan entre 7% y 8,5% TNA para plazos de 5 a 10 años. Bajo Ley Local, a plazos más cortos (1 a 3 años), el rendimiento promedio baja al 5% - 6,5% TNA, llegando a comprimir hasta el 3,25% - 4,5% en colocaciones institucionales puntuales de muy corto vencimiento”, agrega Zárate.
Si bien la Comisión Nacional de Valores fomentó las colocaciones corporativas a través de un régimen de autorización automática, en junio se vio un “flight to quality” hacia créditos de mayor calificación crediticia. La Resolución General N° 1149 desreguló las emisiones primarias: a partir de junio eliminó la autorización previa para el Régimen de Emisores Frecuentes y el Régimen de PyMEs. Esa decisión incentiva la emisión de instrumentos para financiar a la economía real.
Pero los inversores piden “premio” por suscribir Obligaciones Negociables de calificación crediticia más baja. “El mercado empieza a exigir primas por diferenciación de riesgo corporativo, esto se pudo ver en emisiones que se mantuvieron con financiamiento de un solo digito, mientras que los créditos Tier 2 o de sectores con mayor apalancamiento tuvieron que convalidar spreads levemente más altos o aceptar menores ratios de sobresuscripción que en mayo”, concluyó Zárate.
Los dólares están en el mercado. Las empresas sólo tienen que seducir a los inversores.