El riesgo político y la poca profundidad del mercado local empiezan a pasarle factura a la estrategia del Gobierno de financiarse en dólares sin depender de Wall Street.

En la segunda vuelta de la licitación de la semana pasada, el Tesoro apenas logró colocar u$s 34 millones de los u$s 100 millones que puso a disposición del nuevo Bonar 2028, que vence un año después de las próximas elecciones presidenciales.

El dato no es menor: si bien la secretaría de Finanzas, comandada por Federico Furiase, logró el viernes una buena licitación de deuda, donde alcanzó un rollover de 138%, este lunes se vio la otra cara de la moneda, con dificultad para financiarse en dólares más allá del actual mandato presidencial.

“La Secretaría de Finanzas anuncia que en la licitación de hoy adjudicó un total de u$s 131 millones habiendo recibido ofertas por un total de u$s 131 millones”, aseguró en un comunicado.

En ese texto, detalló que el título Hard Dólar que vence el 29/10/27 (AO27) levantó u$s 97 millones a 5,12% TIREA (5,00% TNA), mientras que el nuevo Bonar 2028 (AO28) apenas logró u$s 34 millones a 8,86% TIREA (8.52% TNA).

Hace unos meses Caputo explicó en redes sociales que no colocarían deuda en Nueva York y que el Gobierno buscaba “eliminar la dependencia que el país tiene con Wall Street”.

Ese objetivo chocó ayer con una licitación que reveló la dificultad de extender duration de la deuda en dólares y, al mismo tiempo, de financiarse 100% en la plaza local.

“A diferencia de lo sucedido con la deuda en pesos, donde el Tesoro pudo estirar plazos de deuda, los bonares reflejan que es complicado estirar la duration de la deuda en dólares en el mercado local”, explicó Pedro Siaba Serrate, head of Research & Strategy de PPI.

Desde Aldazábal Cía coincidieron con esa mirada: “El resultado refleja la baja disposición del mercado a refinanciar vencimientos más allá del actual mandato presidencial, lo que sugiere dudas sobre la sostenibilidad económica y/o política del actual programa”.

“En particular, hay incertidumbre en torno a la capacidad del Gobierno de acumular reservas sin recurrir al mercado internacional de deuda para rollear vencimientos, y sobre la fortaleza de los niveles de aprobación en un escenario de fragilidad en el mercado laboral”, aseguró Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía.

La segunda vuelta de la licitación dejó al desnudo los límites que tiene el mercado local para rollear los vencimientos en dólares. “Sacar provecho del apetito por instrumentos cortos MEP tiene sentido tanto para el cash management como para financiar parcialmente las necesidades de 2026. Sin embargo, a la hora de mitigar riesgos de cara al 2027, en el que los vencimientos en dólares totales del Tesoro / BCRA alcanzan u$s 33.000 millones, resulta fundamental acceder al mercado internacional”, agregó Siaba Serrate.

El analista remarcó, sin embargo, que el contexto global actual apaga las posibilidades de reabrir esa ventana a corto plazo, “pero no quita la necesidad de limpiar vencimientos en algún momento de este año”.

Desde Puente aseguraron que el Tesoro cierra un mes de fuerte actividad en el mercado doméstico de moneda extranjera, logrando un financiamiento total de u$s 681 millones. “Esta dinámica ratifica la capacidad del Gobierno para capturar la liquidez en dólares del sistema local, extendiendo los plazos de la curva soberana hacia 2028 y reforzando su estrategia financiera sin depender de las condiciones de acceso al mercado internacional”, agregaron.