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Las acciones en Wall Street evidencian una fuerte baja y se registra una rotación de carteras desde el sector tecnológico hacia sectores menos volátiles.
La derrota de Trump pone a prueba el mercado de acciones tecnológicas y los analistas buscan oportunidades en medio de la caída.
En terreno correctivo
El índice Nasdaq cayó ayer 7%, su mayor pérdida diaria en 19 meses, es decir, desde el “Día de la Liberación” en abril de 2025.
De esta manera, el índice acumula una baja del 14%, ingresando en terreno correctivo al evidenciar una baja de más del 10% desde los máximos previos.
El ajuste se vio presionado por el desplome de los fabricantes de chips ante el temor a una regulación más estricta de la inteligencia artificial (IA) tras la contundente victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato.
El fuerte ajuste en las acciones hizo que las valuaciones apunten a la baja.
El Ratio de valuación Price Earning (P/E) del S&P 500 se encuentra en 20 veces ganancias, debajo de su promedio de 5 años, mientras que el P/E del Nasdaq se encuentra en 24 veces ganancias, también debajo del promedio de 5 años de 28 veces ganancia.
De esta manera, las valuaciones tecnológicas se ubican en su menor nivel desde el primer trimestre de 2025, del mismo modo que las valuaciones del S&P500.
Alejándose de los máximos
Wall Street atraviesa una corrección generalizada, con fuertes retrocesos en las principales compañías del mercado estadounidense y un impacto particularmente severo sobre las tecnológicas, los semiconductores y las empresas vinculadas a la inteligencia artificial.
El sector de semiconductores concentra algunas de las pérdidas más pronunciadas. Micron Technology acumula una caída del 47,7% desde sus máximos previos, mientras que AMD retrocede 38,6%, Broadcom pierde 41,1% y Nvidia cae 25,4%.
También sobresalen los retrocesos desde sus máximos previos de Marvell (-19,0%), Qualcomm y Texas Instruments (-16,7%), y Lam Research (-57,8%). En el segmento de equipamiento, Applied Materials pierde 56,8% y KLA retrocede 57,8%.
En las grandes tecnológicas, el panorama también es negativo. Alphabet (Google) registra una baja del 30,9% desde sus máximos, Meta pierde 22,4%, Tesla retrocede 31,1% y Amazon cae 9,4%. Apple y Microsoft muestran un comportamiento relativamente más defensivo, con bajas del 2,9% y 4,2%, respectivamente.
En el sector de software, las pérdidas también son profundas ya que Oracle se desploma 54,4% desde sus máximos previos, Intuit retrocede 48%, Fortinet cae 37,9%, Adobe pierde 32,1%, mientras que Salesforce acumula una baja del 17,4%. Cisco e IBM también muestran retrocesos relevantes, del 26,6% y 25,7%, respectivamente.
El ajuste se extiende al sector financiero. Goldman Sachs acumula una caída del 24,8%, Bank of America pierde 23,7%, Morgan Stanley retrocede 21,4% y Charles Schwab cae 19,2% desde sus máximos previos.
Entre las compañías de consumo, Tesla pierde 31,1%, Netflix retrocede 25,9%, desde sus máximos previos, McDonald’s cae 18,6% y Home Depot baja 12%. Walmart y Costco presentan correcciones más acotadas, del 5,5% y 2,8%, respectivamente.
En energía, Exxon Mobil retrocede 12,3% y Chevron pierde 9,9%.
En el segmento industrial, Caterpillar registra una de las mayores bajas desde los picos previos, con un desplome del 48,4%, mientras que General Electric cae 19,1% y RTX retrocede 15,4%.
Por su parte, en salud, UnitedHealth acumula una caída del 14,4% y Eli Lilly pierde 5,7%.
Lisandro Meroi, Research Analyst de TSA Bursátil, agregó que Estados Unidos viene atravesando un cambio en los portafolios en el último mes, donde los sectores defensivos como salud o consumo básico aparecen como ganadores en detrimento de aquellos más volátiles como tecnología y comunicaciones.
“Esta rotación se presenta en medio de una temporada de balances que tiene una lectura mixta. Por un lado, los números pasados son positivos, con más del 80% de las compañías del S&P 500 sorprendiendo positivamente en términos de beneficios por acción. Por otro lado, los inversores mantienen cierto nerviosismo respecto a las inversiones y los retornos ligados a la tecnología y la inteligencia artificial”, sostuvo.
En relación al nivel actual de las acciones, Meroi ve valor en los papeles en Wall Street.
“Las valuaciones comienzan a verse atractivas en algunos activos de calidad, sujeto a que las dudas actuales no se transformen en una baja estructural de las perspectivas por parte de analistas”, indicó.
En cuanto a su estrategia en inversiones en Cedear Barrera favorece una exposición directa al índice, complementada con algunos nombres particulares donde le pone mayor foco en la calidad.
“Buscamos buenos negocios, márgenes sólidos y balances sanos. En inteligencia artificial e infraestructura seguimos viendo valor en Nvidia, TSMC y ASML, y también en empresas que además se benefician en su negocio, como Google, Amazon y Microsoft. Para diversificar entre sectores nos gustan ExxonMobil en energía, JP Morgan y Morgan Stanley en financieras, Eli Lilly en salud”, detalló.
Corrección en valuaciones
El mapa de valuaciones de Wall Street muestra una marcada dispersión entre las principales compañías tecnológicas del Nasdaq.
A pesar de la fuerte corrección que registraron muchas acciones desde sus máximos, varias empresas todavía presentan múltiplos elevados, mientras que otras comienzan a operar con valuaciones considerablemente más bajas.
Entre las grandes tecnológicas, Apple presenta un ratio precio/ganancias forward de 32,9 veces, Amazon de 24,1 veces y Microsoft de 22,3 veces. En tanto, Alphabet (Google) cotiza a 18,8 veces sus ganancias esperadas y Meta a 17,7 veces.
En semiconductores aparecen algunas de las valuaciones más bajas con Nvidia que opera a 11,5 veces sus ganancias proyectadas, Broadcom a 15,1 veces y Micron apenas a 3,1 veces. AMD, por su parte, presenta un múltiplo de 23,1 veces, mientras que Intel alcanza 28,9 veces.
El contraste más marcado aparece en Tesla, cuyo múltiplo forward asciende a 169,9 veces, reflejando una valuación muy exigente en relación con sus beneficios esperados.
La conclusión es que la corrección bursátil comienza a generar oportunidades desde el punto de vista de las valuaciones agregadas. Sin embargo, el ajuste no es homogéneo: mientras algunas compañías líderes ya cotizan con múltiplos inferiores a sus referencias históricas, otras todavía mantienen valuaciones exigentes.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategia de IOL Inversiones, consideró que tras la fuerte baja reciente en acciones hay oportunidades, pero no para todos los perfiles.
“Para el inversor agresivo, con horizonte de mediano plazo y tolerancia a la volatilidad, el segmento tecnológico es donde hoy considero que existe la mejor relación entre riesgo y retorno”, detalló.
Además, agregó que el punto de partida es atractivo, con el múltiplo precio/ganancias esperado del S&P 500 está en torno a 18 a 19 veces, siendo el valor más bajo desde abril de 2025.
Por otro lado, afirmó que las ganancias proyectadas subieron cerca de 49% desde entonces.
“La compresión responde a que las utilidades crecieron más rápido que los precios, y eso, más allá de las dudas sobre el financiamiento de la IA y el ritmo de crecimiento, es muy distinto de un deterioro de los fundamentos”, detalló.
En esa línea, Vlassich resalta que esta lectura se vuelve más marcada en tecnología.
Según remarca el especialista de IOL, los semiconductores pasaron de cotizar cerca de 33 veces ganancias esperadas a menos de 15 en un año, y hoy cotizan por debajo del índice general.
“Que un sector de crecimiento cotice con descuento frente al mercado es una anomalía que, históricamente, suele corregirse cuando las estimaciones de ganancias se sostienen. Además, la corrección fue profunda: la gran mayoría de las acciones del sector cayó más de 20% desde junio, por lo podríamos inferir que una parte del ajuste ya ocurrió”, detalló.
Desde el punto de vista de las inversiones, Vlassich sugiere un enfoque selectivo.
“Buscamos priorizar compañías con balances sólidos, generación de caja y ganancias en crecimiento. En el lado opuesto se ubican las empresas que dependen de financiamiento externo para sostener sus planes de inversión en IA. La duda del mercado sobre el retorno de ese gasto es el principal riesgo del sector, y puede seguir generando volatilidad en el corto plazo. La oportunidad existe, pero no es una recomendación generalizada”, detalló.
En cuanto a los papeles a seleccionar, Vlassich ve valor en Google, Nvidia y Taiwan Semiconductors (TSM).
Finalmente, Milo Farro, analista de Rava, remarca las bajas valuaciones a causa del selloff reciente.
“El S&P 500 se encuentra cotizando en torno a 18 veces las ganancias proyectadas para los próximos 12 meses, su nivel más bajo desde el primer cuatrimestre de 2025. En la temporada de balances, empresas como GOOGL y AMZN mostraron un sólido crecimiento interanual de los ingresos vinculados a la nube, aunque sus cotizaciones se vieron presionadas por la preocupación de los inversores respecto al flujo de caja libre y la magnitud de las inversiones vinculadas a la IA”, detalló.
Bajo este contexto, Farro considera que la corrección en las valuaciones podría generar oportunidades de largo plazo en ambas compañías.
Facundo Barrera, socio de Fincoach, indicó que si bien encuentra oportunidades, aun sigue siendo cauteloso.
“Creemos que Estados Unidos todavía tiene potencial, apoyado en los datos económicos y en las ganancias de las empresas. En esta temporada de balances se espera un crecimiento de las ganancias por acción cercano al 30% interanual, y más del 80% de las compañías que ya reportaron superó las estimaciones. Es decir, el precio de las acciones viene impulsado más por las ganancias que por la expansión de múltiplos, y eso le da un sustento más sano al mercado”, dijo Barrera.
Rotación sectorial
Wall Street atraviesa un proceso de fuerte rotación sectorial, con un marcado desplazamiento de los flujos de inversión fuera de las compañías tecnológicas y de semiconductores hacia sectores que habían quedado rezagados.
Los datos del último mes muestran que el ajuste se concentra en los activos vinculados con inteligencia artificial, mientras que los segmentos más defensivos y tradicionales comienzan a captar el interés de los inversores.
El sector tecnológico lidera las pérdidas. El ETF de semiconductores de iShares (SOXX) acumula un desplome del 32,9% en el último mes, mientras que el Technology Select Sector SPDR (XLK) retrocede 19,7%.
El Nasdaq 100, a través del QQQ, pierde 14,8%, en tanto que el ETF de software ampliado cae 10,9%. También se observa debilidad en energía vinculada a exploración y producción, con una baja del 7,6%.
El ajuste alcanza también al mercado en general: el S&P 500 retrocede 5,9% en el último mes, el Dow Jones prácticamente no registra variaciones (-0,05%) y el sector industrial cae 5,3%.
Esto refleja que la corrección tiene un impacto importante sobre el crecimiento y la tecnología, aunque todavía no se traduce en un deterioro homogéneo de todos los segmentos del mercado.
En contrapartida, los sectores defensivos muestran un comportamiento mucho más sólido.
El ETF de consumo básico (XLP) avanza 11,6% en el último mes, mientras que el de salud (XLV) gana 10,7%. También se destacan los REIT residenciales, con una suba de 8,5%, el sector inmobiliario general, con 7,3%, y los servicios financieros, que avanzan 6,5%.
Otros segmentos que comienzan a mostrar mejor desempeño son entretenimiento y ocio (+5,8%), consumo discrecional (+5,3%), materiales (+5,3%) y utilities (+5,3%). Incluso el Dow Jones, con una caída marginal de apenas 0,05% en el período, exhibe una resistencia considerablemente mayor que el Nasdaq.
Por lo tanto, los inversores están reduciendo exposición a las compañías de crecimiento, especialmente aquellas vinculadas con la inteligencia artificial, y buscando refugio en empresas con negocios más consolidados, generación de caja y flujos de ingresos relativamente previsibles.
La rotación hacia salud, consumo básico, servicios públicos, financieras e inmobiliarias refleja una mayor selectividad frente a las elevadas valuaciones tecnológicas.
En este contexto, la pregunta para los próximos meses es si se trata de una toma de ganancias transitoria en tecnología o del comienzo de una rotación más estructural hacia otros sectores de Wall Street.
La evolución de las ganancias corporativas y la capacidad de las empresas de IA para justificar sus inversiones serán determinantes.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, remarcó que actualmente encuentra oportunidades, sobre todo en índices, en las Magníficas 7 y en el sector financiero.
“La temporada de balances confirma que el ciclo de inteligencia artificial tiene fundamentos reales. Google Cloud duplicó sus ingresos, Azure creció 48% y AWS 39%, y los backlogs aseguran demanda para los próximos años. Lo que cambió es la exigencia del mercado: hoy castiga el capex que no se financia con flujo propio, como vimos con Alphabet y Amazon”, detalló.
Finalmente, Waitzel resaltó que, en financieras, Visa y Mastercard superaron las expectativas, con un consumo que sigue acelerándose en Estados Unidos.
“El problema es el timing. La volatilidad puede extenderse un tiempo más, por eso recomiendo entrar de forma escalonada en lugar de buscar el piso exacto”, afirmó.
Maximiliano Tessio, asesor financiero, resaltó que la economía norteamericana sigue mostrando resiliencia.
Sin embargo, advierte que las tasas largas elevadas y las dudas sobre el retorno del CAPEX en inteligencia artificial están impulsando una rotación sectorial.
Por ello, recomienda cautela en cuanto al posicionamiento.
“En este contexto, vemos valor en Alphabet (GOOGL) tras la reciente corrección, seguimos favoreciendo al sector financiero a través del ETF XLF y mantenemos nuestra apuesta por infraestructura y energía para IA”, dijo.