La renta fija local se mueve en base a la dinámica de los factores globales y locales. El mercado cree que las variables globales están impactando mas sobre la deuda local aunque también reconocen que los factores domésticos también importan. Cuáles son las noticias que afectan hoy a los bonos y qué títulos recomiendan los analistas.
Los movimientos del riesgo país
El riesgo país argentino se movió en línea con el EMBI global, es decir, las tasas de interés de los bonos soberanos locales acompañaron la tendencia de la renta fija internacional..
En base a ello, las ultimas semanas fueron especialmente volátiles para la renta fija global a causa del estallido de la guerra en Medio Oriente y el rally del petróleo, el cual provocó un cambio en la expectativa inflacionaria al alza.
Esto motivo subas en las tasas de interés de los bonos del Tesoro norteamericano y de todos los títulos a nivel global basándose en la expectativa de subas de tasas de la Fed para apaliar tal suba en la inflación.
Sin embargo, luego el mercado calmó sus expectativas y las tasas comprimieron. Esto fue incorporado en los bonos locales, los cuales subieron e hicieron que las tasas de interés de los mismos caiga, en línea con el resto del mundo.
Así, el riesgo país volvió a perforar los 600 puntos y se ubica en 515 puntos, mostrando una tendencia bastante correlacionada con el mundo.
Desde Sailing Inversiones destacaron que los factores externos están teniendo un peso relativamente mayor en la dinámica de los bonos argentinos.
“Con un riesgo país ya por debajo de los 600 puntos básicos, parte importante de la compresión asociada a la mejora en fundamentals locales como el superávit fiscal, la corrección de precios relativos y el ordenamiento macro, ya fue incorporada en precios. En este nivel, la sensibilidad a variables globales como la tasa de los Treasuries, el apetito por riesgo emergente y la liquidez internacional se vuelve más determinante en el corto plazo”, explicaron.
Agregaron que, si bien los factores globales importan, ello no implica que los drivers locales hayan dejado de importar.
“Los bonos hoy operan más como condición necesaria para sostener los niveles actuales, que como catalizador inmediato de nuevas subas. La continuidad del programa económico, la acumulación de reservas y la consolidación del equilibrio fiscal siguen siendo claves para evitar ampliaciones del spread”, dijeron.
Si se logra una desescalada del conflicto con Irán y el Gobierno continúa con la acumulación de reservas, sumado a eventuales avances en el proceso de privatizaciones, vemos espacio para una compresión adicional del riesgo país. (Pablo Lazzatti)
El driver directo sobre los bonos soberanos se basa en que, si la guerra llega a su fin, el precio del petróleo podría estabilizarse y que las presiones inflacionarias a nivel global sean efectivamente transitorias.
¿Suba de tasas?
Bajo este escenario, la Reserva Federal podría evitar tener que subir la tasa de manera agresiva hacia adelante.
En cambio, si la guerra perdura y los precios del petróleo se mantienen altos por más tiempo, esto podría complicar la dinámica inflacionaria y haciendo que la Fed tenga que aplicar política monetaria contractiva, subiendo la tasa y perjudicando las perspectivas macro a mediano plazo.
Las tasas de interés de los bonos del Tesoro americano se moverán al alza o a la baja en línea con dichas expectativas y de esta manera, afectarán a la dinámica de la renta fija local.
Los analistas de Research Mariva entienden que el rendimiento de los bonos soberanos sigue dependiendo en gran medida de factores externos, algo que quedó verificado tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas en Oriente Medio.
En ese sentido, remarcan que un desenlace positivo sobre el conflicto podría hacer que los bonos vuelvan a subir y llevar al riesgo país hacia niveles inferiores.
“Si bien el alto al fuego impulsó un repunte generalizado, la situación sigue siendo frágil y es probable que persista la volatilidad en los activos de riesgo. Creemos que, si las tensiones geopolíticas se alivian y la incertidumbre disminuye, el riesgo país podría comprimirse rápidamente hasta el nivel de los 500 puntos básicos”, indicaron.
Natalia Martín, Research PPI, consideró que actualmente el principal catalizador del mercado sigue siendo el conflicto en Medio Oriente, con impacto directo sobre el universo emergente y distressed.
“En contextos de mayor tensión geopolítica, los inversores rotan hacia activos más conservadores, dejando de lado estrategias de mayor riesgo. No obstante, las últimas señales de desescalada resultaron favorables para los bonos argentinos, algo que ya comenzó a reflejarse en la compresión del riesgo país hacia la zona de 550 puntos básicos”, indicó Martín.
Los factores locales también importan
El rally de los bonos soberanos se da también en un contexto local y en el que los inversores podrían estar realizando estrategias de rotación de portafolios en las carteras locales.
Los bonos en pesos subieron con mucha fuerza los últimos meses, haciendo que los rendimientos actuales de dichos títulos sean cada vez más estrechos.
A su vez, con el dólar estable, el tipo de cambio se distanció aun mas del techo de la banda, situándose casi un 20% debajo del techo.
De esta manera, y contemplando los rendimientos reales negativos en las curvas en pesos, el mercado observa una incipiente rotación de carteras desde posiciones en pesos hacia bonos en dólares.
Rodrigo Benítez, economista jefe de Grupo ST, resaltó la dinámica de los bonos locales al señalar que el movimiento de los títulos argentinos en las dos últimas semanas fue superior a los promedios regionales, es decir, subieron más de precio que sus comparables de la región.
Según remarcó Benítez, la baja reciente del riesgo país se explica por la mejora en general del riesgo emergente.
Además, destaca que otra causa de la baja está relacionada con un factor puntual de Argentina y tiene que ver con la manera en que comprimió la curva CER.
“Los inversores empezaron a ver mejor retorno en pesos en los activos hard dollar como la deuda soberana que en la curva CER, donde la compresión fue muy fuerte y empezaron a demandar activos hard dollar locales. Esa mayor demanda, que dado lo alto que sigue la brecha parece haber sido local, impulsó la suba d ellos últimos días. Si en total el Riesgo País bajó casi 80 puntos, alrededor de 30 se explican por el contexto externo y 50 por efectos locales”, puntualizó.
Damián Vlassich, Team Lead de Estrategias de IOL Inversiones, consideró que cuando el riesgo país estaba por encima de los 800 puntos, los factores locales eran determinantes en el margen.
A su vez, agrega que a medida que el crédito fue comprimiendo y Argentina convergió hacia el rango de los 500 a 600 puntos, el comportamiento cambió estructuralmente.
“Actualmente el soberano argentino funciona cada vez más como un activo de alto beta dentro del universo emergente, y eso se vio con total claridad durante el shock geopolítico de Medio Oriente, cuando se acordó el cese al fuego, el riesgo país cayó 40 puntos en una sola jornada sin que sucediera alguna modificación en la dinámica de las variables local”, remarcó.
En línea con ello, Vlassich agrega que tal comportamiento no significa que los factores locales sean irrelevantes, sino que el mercado los tiene en gran medida incorporados.
“La acumulación de reservas, el superávit fiscal y la dinámica cambiaria son el piso sobre el que se construyó la compresión hasta acá. No obstante, quedó graficado que el driver marginal de corto plazo es claramente externo. Adicionalmente, no debemos dejar de recordar que los bonos argentinos todavía cotizan en torno a 200 puntos básicos por encima de países con calificación B-“, sostuvo.
Potencial en los bonos en dólares
Los bonos soberanos argentinos se movieron en línea con la deuda emergente.
En la medida en que los bonos emergentes cayeron, la renta fija local también lo hizo. Por otro lado, cuando los bonos emergentes subieron, la deuda local acompañó.
En el ultimo mes, los bonos soberanos subieron entre 3% a 4% en ultimo mes, mientras que la deuda emergente ganó 1,8% en el ultimo mes.
De esta manera, los bonos locales tuvieron incluso una mejor performance que sus pares.
La compra de dólares del BCRA sigue funcionando como un driver clave que sostiene a la renta fija local y que alienta a los analistas a seguir esperando una mejora en los títulos de deuda argentinos.
Hacia adelante, desde Sailing Inversiones entienden que “para ver una nueva compresión relevante del riesgo país, probablemente sea necesario un contexto internacional más constructivo, con tasas globales más bajas o un mayor flujo hacia activos de riesgo”.
Sus los bonos preferidos se ubican en el tramo medio de la curva soberana.
“En cuanto a oportunidades, seguimos viendo valor en la parte larga de la curva hard dollar como consecuencia de paridades mas bajas que en la parte corta, y duration mas larga. En ese sentido la preferencia es ley local, AE38 y AL35”, comentaron desde Sailing Inversiones
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, coincidió en que los bonos argentinos están mostrando una mayor correlación con los factores externos, especialmente con la dinámica de tasas en Estados Unidos y el escenario geopolítico.
Local, no empate
Sin embargo, entiende que los drivers locales siguen siendo determinantes para la compresión adicional del riesgo país.
“Hacia adelante, si se logra una desescalada del conflicto con Irán y el Gobierno continúa con la acumulación de reservas, sumado a eventuales avances en el proceso de privatizaciones, vemos espacio para una compresión adicional del riesgo país, que podría acercarse a la zona de 300/350 puntos básicos”, estimó.
Desde el lado del posicionamiento, Lazzati considera más atractivo los bonos bajo ley local.
“Hoy no vemos un diferencial significativo en términos de prima de riesgo que justifique priorizar bonos globales por sobre Bonares. En ese sentido, nos resultan más atractivos los títulos bajo legislación local”, comentó.
En cuanto a la compra de dolars, el BCRA lleva comprados u$s 5718 millones, lo cual le permite mejorar a la Argentina sus recursos para hacer frente a eventuales compromisos de deuda.
Además, el equipo económico estuvo emitiendo bonos en dólares que usará para pagar los próximos vencimientos de deuda.
Si bien los analistas mantienen una visión positiva con los bonos locales, al mismo tiempo reconocen que por la volatilidad actual, luce conveniente posicionarse en títulos de menor duration.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, indicó que los bonos locales se ven afectados por el contexto global.
“Los bonos argentinos subieron esta semana al ritmo del mundo, no por una buena noticia local. La tregua entre EEUU e Irán fue suficiente para que el riesgo país perforara los 600 puntos y cerrara cerca de los 550. Ese número importa: debajo de 600, Argentina vuelve a entrar en el radar de los inversores globales como un crédito contemplable”, detalló.
El hecho de que el riesgo país se mantenga en niveles por encima de los 500 puntos deja todavía al país fuera de los mercados de deuda global.
En cuanto a oportunidades, Waitzel se inclina por bonos más cortos e incluso los provinciales.
“El consenso apunta a combinar bonos cortos dentro del mandato como el AO27, con bonos largos de baja paridad como el GD35. El AO28 no convence: la tasa forward implícita entre ambos bonos sigue siendo muy elevada, lo que refleja el costo de cruzar el umbral electoral de 2027. Para quienes prefieren evitar ese riesgo político, los provinciales largos (Córdoba 35 y Santa Fe 34) ofrecen rendimientos similares con menor exposición, dijo Waitzel.
En cuanto al posicionamiento, Vlassich recomienda bonos en dólares de corto y largo plazo dentro de la cartera.
“En este escenario, nuestros “top picks” se centran en activos con distintos perfiles de convexidad y cobertura. Destacamos el BPOC7 (BOPREAL 2027 Strip C), el GD41 (Global 2041) por su sensibilidad ante un cambio en la percepción de riesgo, y el AN29 (Bonar 2029) para capturar valor en el tramo medio de la curva”, afirmó.
Desde el lado de las inversiones, la analista de PPI ve valor en Globales de largo plazo.
“En este marco más constructivo para la deuda emergente, vemos valor en el GD41 que, al ubicarse en el tramo largo de la curva, permite capturar un mayor potencial de retorno en un escenario de continuidad en la compresión del riesgo país”, dijo.