En medio de una rotación sectorial tras el rally de acciones de Oil & Gas, el mercado sigue viendo valor en los papeles locales.
Desde el lado de las valuaciones, los analistas ven valor en los papeles locales, sobre todo cuando se lo compara con compañías de la región en los distintos sectores. Cuales son las acciones que favorecen los analistas y que podrían tener una evolución alcista mayor en los próximos meses.
Riesgo país y acciones con potencial
A la hora de invertir en acciones hay una variable clave para determinar si los papeles argentinos están caros o baratos. Esta es la tasa de descuento que se utiliza para valuar a las grandes empresas argentinas.
El valor actual de una compañía está representado por el flujo de fondos que dicha empresa generará en el futuro traídos a valor actual, es decir, descontar dicho flujo al valor presente.
Para realizar tal ejercicio, se debe usar una tasa de interés, la cual está asociada al riesgo país argentino.
Por lo tanto, si el riesgo país cae, la tasa de descuento es menor y por lo tanto, el valor actual de dichos flujos es más elevado, haciendo que el valor de la acción hoy sea mayor.
En cambio, si el riesgo país sube, también lo hace la tasa de interés para descontar el flujo, y por lo tanto, el valor actual de la compañía es menor, provocando una merma en el precio de la acción.
Como dato clave, hoy el riesgo país se encuentra en 520 puntos, sin embargo, esa no es la tasa de interés con la que las compañías se están financiando. Dicha tasa es incluso menor, la cual se encuentra en niveles de 340 puntos básicos, es decir, el riesgo país corporativo.
Por lo tanto, si las grandes compañías argentinas se valuasen al riesgo país corporativo, el valor actual de las compañías debería ser mayor, ergo, el precio de las acciones debería aumentar significativamente.
Gabriel Proruk, Senior Equity Analyst de IEB, indicó que efectivamente, cuando se valúan acciones argentinas (descuento de flujos o por múltiplos ajustados), el spread que se utilice como prima de riesgo marca una diferencia.
Según Proruk, al usar el riesgo país soberano o un spread corporativo genera un fair value notablemente distinto y que lo relevante acá es el comportamiento histórico en la serie.
“Históricamente, el S&P Merval en dólares mantiene una fuerte correlación negativa con el riesgo país argentino, generando una fuerte volatilidad en las acciones locales por el efecto “contagio” del riesgo soberano que no necesariamente refleja el riesgo en el crédito de las compañías”, afirmó.
Sin embargo, Proruk remarca que al mirar la serie del S&P Merval en dólares frente al spread corporativo, la relación es claramente más estable que la que existe con el riesgo país soberano.
“Podríamos argumentar que parte del descuento actual en las valuaciones de acciones incorpora un “premio de soberano” que no responde al riesgo operativo y crediticio de las empresas, pero sí al contexto macro en el cual desarrollan sus actividades”, detalló.
Actualmente las compañías argentinas están colocando deuda a un plazo de 3 a 5 años en promedio, pudiendo extender duration en sus colocación. Incluso, las tasas que han pagado por sus colocaciones han sido a la baja.
De esta manera, si el mercado valuase a las empresas por la tasa en la que las mismas se endeudan, el valor actual de las compañías debería ser mayor.
Sobre las valuaciones de las acciones argentinas, Proruk consideró que las mismas siguen presentando oportunidades atractivas en términos relativos, independientemente de la mirada que se adopte.
En ese sentido, ve valor en acciones fuera del Oil & Gas, contemplando el reciente rally de dicho sector.
“Con el reciente rally en el sector petrolero y ante una mejora en las condiciones macroeconómicas tanto locales como internacionales tras una desescalada de las tensiones en Medio Oriente, considero que es momento de rotar parte de las inversiones hacia sectores que podría verse beneficiados de una recuperación en el nivel de actividad y tasas estables en niveles más bajos, como podrían ser compañías del sector”, afirmó.
Entre las acciones que destacó se encuentran a Loma Negra, dentro del sector de materiales, BBVA Argentina en los bancos a la vez que sigue manteniendo una posición menor y a largo plazo en sectores de Oil & Gas y Regulados.
Desde la mesa de trading de un banco local señalaban que si las compañías se valuasen por el riesgo país corporativo, el S&P Merval debería cotizar en máximos.
“Si el flujo de fondos de las empresas se descontase al riesgo país corporativo, el S&P Merval debería cotizar por encima de los u$s 2450. Esto implicaría subas del 30% en papeles del sector de Oil & Gas y ganancias de más del 50% en el sector financiero”, indicaron.
En esa línea, remarcaron que el mercado no valúa a las empresas por el riesgo país corporativo ya que le asigna un riesgo electoral y de eventual cambio en la política, lo cual implica que la tasa de descuento sea más elevada respecto del costo financiero corporativo.
“El riesgo país corporativo en 330 puntos es un indicativo de donde podría ubicarse el riesgo país si Milei ganase las elecciones de 2027 y por lo tanto, el potencial alcista del S&P Merval”, afirmaron desde el banco.
Rotación sectorial
Lo que se viene evidenciando en el mercado local en las últimas semanas es una rotación de carteras desde compañías del sector petrolero hacia otros papeles de otros sectores.
El rally del petróleo provocó un fuerte aumento en el precio de acciones de Oil & Gas, dejando detrás a compañías de otros sectores no vinculados al petróleo y a la energía.
En lo que va del año, las acciones de Vista e YPF lideran las ganancias en el panel líder argentino en Wall Street, con ganancias de 35% y 14% respectivamente.
Sin embargo, en el ultimo mes los papeles de Vista caen 8%, juntos con TGS que cae 4,5% e YPF que retrocede 2%.
En cambio, en dicho periodo los papeles de BBVA Argentina suben 25%, junto con Grupo Supervielle, Banco Macro, IRSA y Loma Negra que ganan entre 15% y 22%.
Por lo tanto, se evidencia una rotación de carteras desde acciones de Oil & Gas hacia bancos, materiales y real estate.
Los analistas creen que dicho proceso podría extenderse hacia adelante.
Melina Eidner, research de PPI, consideró que, en términos relativos con la región, es sabido que las acciones argentinas están baratas, bajo el escenario de que la normalización macro continúa profundizándose
En cuanto al posicionamiento, Eidner agregó que su sector preferido sigue siendo Oil & Gas, aunque remarcó que el contexto actual, marcado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, impulsó la suba de estos activos y no necesariamente configura el punto de entrada más atractivo.
“En términos relativos, las acciones del sector financiero fueron las más castigadas. Si bien no mantenemos una visión overweight sobre esta industria, dado que no exhibe los fundamentos más sólidos (morosidad elevada), podría ofrecer oportunidades tácticas para quienes estén dispuestos a asumir mayor riesgo”, comentó.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, indicó que ya hay una rotación de carteras en marcha.
“Vemos una salida de acciones petroleras y una posterior entrada en bancos, materiales y tecnología. El sector financiero es el más mencionado como destino: valuaciones comprimidas después de un 2025 difícil, encajes reduciéndose, y recuperación gradual del crédito como tesis. Banco Macro y BBVA Argentina son los nombres que más aparecen. En materiales, el rebote del cemento en marzo +11% interanual y el cambio accionario en Loma Negra agregan un catalizador concreto”, detalló.
Los analistas siguen viendo valor a largo plazo en el sector de Oil & Gas, entendiendo que la misma forma (y formará) parte de la estructura productiva argentina a mediano plazo en Argentina.
De esta manera, un mayor dinamismo en la economía local podría empujar a dicho sector al alza en el mediano plazo.
Aun así, y pensando en una reactivación macro mas homogénea, los analistas comienzan a ver oportunidades fuera del sector energético.
Los analistas de Adcap Grupo Financiero remarcaron que las acciones del sector energético se encuentran saturadas, mientras que los bancos se posicionan con valuaciones atractivos y que los papeles de servicios son vistos como un trade defensivo.
“Vemos a la energía cada vez más saturada. Para Vista le vemos aun un potencial del 20%, siendo la mejor apuesta sobre el rally del petróleo. En menor medida vemos potencial de 16% en YPF”, indicaron desde Adcap Grupo Financieros.
A su vez, para los bancos, a estos los ven baratos, pero con fundamentos rezagados
“Las valuaciones del sector comprimieron tras haber quedado significativamente por detrás del desempeño de Energía. Las mismas se encuentran en su nivel más bajo del ciclo actual y podría representar un punto de entrada para inversores pacientes. Una compresión del riesgo país, acumulación de reservas, crecimiento del crédito, estabilización de la morosidad y menor costo de riesgo son los principales catalizadores”, dijeron.
Desde el lado de la estrategia, los analistas de Adcap Grupo Financiero remarcan que hasta que los catalizadores positivos no comiencen a materializarse, mantienen una posición de baja ponderación.
Finalmente, resaltaron que el sector de servicios se muestra como un play más defensivo.
“La infraestructura regulada y el sector eléctrico ofrecen hoy el mejor posicionamiento ajustado por riesgo. Presenta una menor correlación con el Brent, beneficiándose de tarifas más estables o de la desregulación del mercado energético, con opcionalidad de crecimiento (TGS). Vemos en el sector una menor saturación y mejor punto de entrada”, indicaron.
En ese sentido, ven valor en Central Puerto en el que esperan un sólido resultado en el primer trimestre, con mayor generación de caja, mejora en balances y atractiva capacidad de dividendos.
Recuperando posiciones
Si bien las acciones se han recuperado con fuerza, el S&P Merval todavía se encuentra un 19% debajo de sus máximos históricos alcanzados en 2025.
El sector petrolero ha ganado mayor share dentro del índice local y si bien se podría dar una rotación de carteras, un eventual avance en el sector financiero, de materiales y servicios, podría mantener la tendencia alcista en el S&P Merval.
La clave hacia adelante pasa por posicionarse en el sector con mayor potencial de corto y mediano plazo y en ese caso, de darse una mejora macro, los sectores mas cíclicos podrían tener una mejor performance relativa.
Maximiliano Tessio, analista financiero, coincidió en que se está viendo una rotación incipiente desde energía hacia sectores rezagados.
“El driver inicial fue la corrección del Brent desde la zona de u$s 110 a u$s 115 hacia niveles de u$s 95 a u$s 100, aunque la falta de definiciones en las negociaciones entre EE.UU. e Irán vuelve a introducir volatilidad y podría sostener parcialmente el atractivo del sector energético en el corto plazo”, comentó.
De esta manera, y desde el lado operativo, Tessio entiende que, tras el liderazgo de las petroleras, ahora empieza a aparecer valor relativo en otros sectores.
“El valor relativo lo vemos puntualmente, en bancos, como Galicia, Macro o BBVA, los cuales ya muestran subas del orden del 15% a 20% en el último mes. Sin embargo, todavía operan con descuentos cercanos al 20% a 25% vs la región y con perspectivas de crecimiento del crédito de 20%-30% real para este año”, indicó.
Finalmente, agregó que también ve oportunidades en sectores ligados al ciclo doméstico, como materiales (Loma Negra) o industriales, donde los primeros datos de actividad empiezan a mostrar rebotes, aunque todavía incipientes.
“Más que un cambio abrupto, esperamos una rotación gradual hacia sectores rezagados, en la medida en que se consolide la estabilidad macro y el contexto externo acompañe”, dijo Tessio.
Los analistas de Sailing Inversiones consideran que es posible que se de una rotación en acciones y que dicho proceso ya haya comenzado a gestarse en el mercado local.
“Tras un período donde el liderazgo estuvo claramente concentrado en el sector energético, impulsado por la mejora en fundamentals, precios internacionales y buenas valuaciones empieza a observarse un mayor interés relativo en sectores que habían quedado rezagados”, afirmaron
En ese sentido, destacaron que el sector financiero aparece como uno de los principales candidatos a capturar esta rotación.
“Los bancos se verían beneficiados por un contexto de tasas más estables y más bajas, que favorece la recuperación del crédito y debería comenzar a reducir la mora . Además, en un escenario de mayor normalización macro y baja de riesgo país, el sector suele ser uno de los primeros en reflejar la mejora en expectativas”, comentaron.
Por otro lado, desde Sailing Inversiones ven valor en sectores más cíclicos que podrían empezar a reaccionar si se consolida la recuperación de la actividad.
“La construcción es uno de ellos, especialmente si mejora el acceso al crédito y se reactivan proyectos postergados. A esto se suma el agro, que sigue siendo un pilar estructural de la economía argentina y puede capturarse a través de jugadores como Cresud, combinando exposición a la producción agrícola con activos inmobiliarios rurales”, agregaron.