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En un contexto donde la inflación y la volatilidad cambiaria condicionan las decisiones de inversión, los Cedear de ETF ganan espacio como herramienta para acceder a carteras globales sin salir del mercado argentino.
Desde el equipo de IOL señalan que uno de los principales obstáculos para empezar a invertir no es la falta de capital, sino la indecisión: la dificultad para elegir entre sectores, compañías o regiones suele derivar en inacción y pérdida de poder adquisitivo.
Frente a esa “parálisis por análisis”, los Cedear de ETF ofrecen una alternativa más simple y eficiente: permiten invertir en una canasta diversificada de activos a través de un único instrumento.
Qué es un ETF y cómo funciona vía Cedear
Un ETF (Exchange Traded Fund) es un fondo que cotiza en bolsa como una acción y replica el comportamiento de un índice, sector o activo específico. Puede seguir, por ejemplo, al S&P 500, al Nasdaq 100 o al precio del oro.
Al adquirir su Cedear en el mercado local, el inversor accede indirectamente a esa cartera diversificada. Si una compañía del conjunto registra un desempeño negativo, el impacto se diluye al estar respaldado por decenas o cientos de empresas.
Desde IOL destacan que esta diversificación automática reduce el “riesgo de empresa” y permite exponerse a tendencias globales sin necesidad de analizar balances individuales.
El diagnóstico: volatilidad local y rotación global
La mirada macro ayuda a entender por qué esta herramienta vuelve a cobrar protagonismo.
Piedad Ortiz, economista y MBA en Finanzas, describe en diálogo con El Cronista un escenario de “recuperación parcial con volatilidad persistente”. Por un lado, el avance en reformas económicas; por otro, presiones externas derivadas de una rotación masiva de activos a nivel global, con salida de tecnología hacia industriales y consumo.
El riesgo país se mantiene por encima de los 500 puntos, lo que expone inestabilidad y dudas sobre la capacidad de sostener la recaudación y el crecimiento. El S&P Merval acumula en el año una caída superior al 6,7%, mientras Brasil muestra un alza de +16,83%, evidenciando la divergencia regional en flujos, dice la estratega.
Ortiz agrega que podrían revisarse a la baja las proyecciones de PBI—incluso por debajo del 3,6%— y, en el plano local, recomienda priorizar tasa fija corta en pesos.
En el plano internacional, en cambio, observa fortalecimiento de monedas emergentes e ingresos hacia renta fija, con los rendimientos del Tesoro de EE.UU. comprimiéndose desde casi 4,3% a la zona del 4%. En ese marco, sostiene que los ETFs “se tornan atractivos por su diversificación, bajos costos y exposición a tendencias globales que ayudan a contrarrestar la volatilidad local”.
Seis referencias clave para un portafolio global
- SPDR S&P 500 ETF Trust (SPY)
Replica al S&P 500 y funciona como termómetro de la economía estadounidense. Base estructural de largo plazo.
- Invesco QQQ Trust (QQQ)
Exposición directa a tecnología e inteligencia artificial. Más volatilidad, pero mayor sensibilidad a ciclos de innovación.
- SPDR Gold Shares (GLD)
Replica el oro físico. Según Ortiz, mantiene atractivo (suba +13,87% YTD) con proyecciones ambiciosas ante tensiones globales.
- SPDR Dow Jones Industrial Average ETF Trust (DIA)
Perfil más tradicional y defensivo dentro de EE.UU.
- iShares MSCI Brazil ETF (EWZ)
Exposición a Brasil, mercado que lidera flujos en la región.
- iShares China Large-Cap ETF (FXI)
Acceso táctico a grandes compañías chinas, con valuaciones diferenciadas.
Ortiz suma otras alternativas en Asia como India (iShares MSCI India ETF), Japón (iShares MSCI Japan ETF, +11,47% YTD) y Corea del Sur (iShares MSCI South Korea ETF, +33,01% YTD).
En metales, además del oro, menciona la plata (iShares Silver Trust) y el cobre (iShares Copper and Metals Mining ETF), apoyados por capex tecnológico y mayores gastos en defensa.
Tres argumentos centrales
Desde IOL destacan tres ventajas estructurales:
- Diversificación inmediata.
- Cobertura cambiaria vía CCL.
- Operativa simple y posibilidad de dividendos en dólares.
La estrategia: pensar más allá del ruido
Con un dólar que se mantiene estable —al menos hasta el cierre de la cosecha gruesa— Ortiz considera que este puede ser un punto de entrada para capturar potencial de mediano y largo plazo, especialmente pensando en la segunda mitad del año, con elecciones regionales, volatilidad comercial y el inicio del ciclo electoral local hacia 2027.
Así, mientras el mercado doméstico navega tensiones y el riesgo país sigue elevado, los Cedear de ETF aparecen como una solución concreta: permiten dolarizar, diversificar y posicionarse en tendencias globales sin salir del mercado local.
No eliminan la volatilidad. Pero sí evitan que la cartera dependa de un solo país en un mundo que rota —y rápido.